Memorias, No 14 (2011)

Tamaño de la letra:  Pequeña  Mediana  Grande
Memorias. Revista Digital de Historia y Arqueología desde el Caribe

versión On-line ISSN 1794-8886
n.° XIV, enero-junio de 2011


La historia de los Mokaná. Un capítulo de la historia en la región Caribe Colombiana1

Mokana history. A chapter of history in the Colombian Caribbean region

Álvaro Baquero Montoya2 Ada de la Hoz Siegler3

1 El presente artículo sobre la historia de los Mokana es producto de una investigación titulada: Recolección de la Tradición Oral Mokana en el Departamento del Atlántico, realizada entre los años 2008 y 2009, con financiación del Ministerio de Cultura y el DIP de la Universidad del Norte y su Grupo de Investigación: grupo de investigaciones en Arqueología, Historia y estudios urbanos del Caribe Colombiano, del Departamento de Historia y Ciencias Sociales. Este Proyecto fue coordinado por el antropólogo Phd en Sociología Álvaro Baquero Montoya; y participó el historiador Armando Arrieta, la consultora en Ciencias sociales y pedagogía Ada De La Hoz Siegler.

2 Antropólogo y sociólogo. Investigador, profesor y consultor en antropología, arqueología y medio ambiente. Especialista en estudios de etnoastronomía y tradición oral. Profesor de tiempo completo de la Universidad del Norte. Actualmente es miembro del Grupo de Investigación en Arqueología, Historia y Estudios Urbanos y Territoriales de la Región Caribe Colombiana (GRAHUS), de la Universidad del Norte, y director del Laboratorio de Arqueología de esta misma institución.

3 Licenciada en Educación con Especialización en Ciencias Sociales Económicas. Estudiante de la Maestría en Historia de la Universidad Nacional de Colombia. Profesora de la Universidad del Atlántico (1996-2001) y de la Universidad del Norte (1996-2006). Actualmente es docente en el área de Ciencias Sociales del Colegio de Barranquilla para Señoritas (1996- 2010). Tiene una amplia experiencia en pedagogía y diseño curricular de cursos y materiales educativos. Universidad del Norte posee uno de los dos laboratorios de arqueología que operan en la región Caribe colombiana y ha contribuido al desarrollo de esta ciencia mediante la realización de numerosas excavaciones y publicaciones.


Resumen

El presente artículo trata de la historia de los Mokaná un grupo étnico que habita en los departamentos del Atlántico y Bolívar. Su historia es el proceso de los pueblos americanos conquistados a sangre y fuego por los europeos y luego manipulados y traicionados por los criollos. En el proceso histórico de la aculturación, o de unión o contacto de culturas, a la que fue sometida la etnia Mokaná, se realizó la fusión de los elementos etno-culturales y el surgimiento de nuevas proto-etnias que iniciaron el camino para la conformación definitiva de la etnia de los actuales Mokaná. Este contacto de elementos se manifiesta en algunos casos en forma de sincretismo o supervivencia de los diversos elementos culturales. Esto último es particularmente cierto para los descendientes de los Zenúes, Mokanaes y Kankuamos, que habitan actualmente en San Andrés de Sotavento (Sucre); Puerto Colombia, Malambo, Usiacuri, Baranoa y Tubará (Atlántico), y Antanquez (Cesar), respectivamente. Estos amerindios perdieron la lengua y buena parte de sus costumbres, pero conservan rasgos culturales originales de sus ancestros, que no difieren sustancialmente de las costumbres y creencias presentes en el campesinado de la región. Actualmente el grupo étnico ha sido despojado de sus tierras, su lengua y buena parte de su cultura, pero con la constitución de 1991, se abrieron nuevos espacios sociales para que varios de estos grupos étnicos reclamen la identidad amerindia y algo de justicia social, largamente negada por la etnia dominante.

Palabras Claves: Mokaná, Cabildos, Tradición Oral, Atlántico, Mestizaje, Amerindio, Negro, Arqueología.


Abstract

This article discusses the history of Mokana an ethnic group living in the departments of Atlantico and Bolivar, Colombia S:A.. Its history is the process of the native american peoples conquered by fire and sword by the Europeans and then manipulated and betrayed by the creole. In the historical process of acculturation, or union or contact of cultures, which underwent Mokana ethnicity, was the fusion of ethno-cultural elements and the emergence of new proto-ethnic groups that initiated the way for the formation of actual ethnicity of Mokana. This contact element is manifested in some form of syncretism or survival of the diverse cultural elements. The latter is particularly true for the descendants of Zenues, Mokana and Kankuamo, currently living in San Andrés de Sotavento (Sucre), Puerto Colombia, Malambo, Usiacurí, Baranoa and Tubará (Atlantic), and Antanquez (Cesar), respectively. These Native Americans lost their language and much of their customs, but retain original cultural traits of their ancestors, do not substantially differ from the customs and faiths of the regional peasantry. Currently the Mokana's has been stripped of their land, their language and much of their culture, but with the colombian constitution of 1991 opened up new social spaces for several of these ethnic groups to claim the Amerindian identity and some social justice, long denied by the dominant ethnic group.

Keywords: Mokana, cabildo, oral tradition, Atlantic, miscegenation, Amerindian, black, archeology.


Historia de los Mokaná

Los Mokaná del Departamento del Atlántico son resultado de un largo proceso histórico ininterrumpido; los antepasados de la gente actual llegaron a las selvas, sabanas, costas y humedales de esta región hace más de siete mil años; desde entonces se han sucedido los sucesivos cambios climáticos reflejados en periodos húmedos y secos, cambios de vegetación, las guerras, las migraciones, los cambios culturales y tecnológicos, los sistemas de organización social, todo lo que constituye historia; nada mas etnocéntrico y discriminador que presumir que las comunidades amerindias carecen de historia y que solo lo que sucede en occidente merece el apelativo de Histórico.4

Un estudio profundo sobre la tradición oral de los Mokaná de la Región Caribe Colombiana debe partir del análisis de las tradiciones etno-culturales amerindias, europeas y africanas. Aquellas que están presentes en los actuales amerindios descendientes directos de los Mokaná, cuya característica principal consiste en que la realidad conduce al mito.

Entre los amerindios, los negros, los mestizos, los europeos y en las masas populares en general, existen muchos mitos que conforman una mentalidad mítica colombiana. Pero el propósito de la presente revisión se concentrará brevemente a la tradición oral amerindia de los Mokaná del Departamento del Atlántico.

Un aspecto que interesa analizar en el actual pensamiento amerindio, es el proceso de aculturación, entendido como aquellos fenómenos que resultan cuando grupos de individuos de culturas diferentes entran en contacto continuo y de primera mano con cambios subsecuentes en los patrones originales de uno o de otros grupos.

En el proceso de la aculturación, o de unión o contacto de culturas, se realizó la fusión de los elementos etno-culturales y el surgimiento de nuevas proto-etnias que iniciaron el camino para la conformación definitiva de la etnia de los actuales Mokaná. Este contacto de elementos se manifiesta en algunos casos en forma de sincretismo o supervivencia de los diversos elementos culturales. Esto último es particularmente cierto para los descendientes de los Zenúes, Mokanaes y Kankuamos, que habitan actualmente en San Andrés de Sotavento (Sucre); Puerto Colombia, Malambo, Usiacuri, Baranoa y Tubará (Atlántico), y Antanquez (Cesar), respectivamente. Estos amerindios perdieron la lengua y buena parte de sus costumbres, pero conservan rasgos culturales originales de sus ancestros, que no difieren sustancialmente de las costumbres y creencias presentes en el campesinado de la región.

Los Mokaná obtuvieron el reconocimiento estatal en el año de 1998. Pero en el 2001, dicho reconocimiento fue retirado por la Dirección de Asuntos Indígenas (DAI) del Ministerio del Interior, aduciendo la necesidad de realizar un nuevo estudio etnológico que determinara el carácter amerindio de esa población. Esta determinación forma parte de un proceso de contención del estado colombiano hacia el reconocimiento de derechos de la diversidad cultural, lo cual se explicaría por las presiones de terratenientes del Departamento del Atlántico y la burguesía de Barranquilla, la cual posee la propiedad de las tierras que pertenecían al resguardo de Tubará, en donde en el siglo XIX se encontró petróleo y por esta razón, las tierras pertenecientes a este resguardo, mediante maniobras poco legales, habían sido usurpadas de sus verdaderos dueños y repartidas entre los burgueses criollos.

Posteriormente los Mokaná interpusieron una tutela, solicitando la ejecución del estudio etnológico respectivo. Otorgada la tutela en favor de los Mokaná, se establece para la Dirección de Asuntos Indígenas (DAI) del Ministerio del Interior un plazo no mayor de seis meses para la realización del estudio.

Para los investigadores sociales el caso del grupo Mokaná tiene una explicación interesante5, según ellos el fundamento de la identidad está en el proyecto político que esta representa, conforma y reproduce. La identidad cultural mantiene una relación dialéctica con la identidad política en la cual la aceptación de determinados ejercicios de poder institucionalizados determina las reglas legítimas del quehacer comunitario (cultura). Asimismo, la asimilación de prácticas del ámbito cotidiano determina la estructuración de un ejercicio de poder específico basado en relaciones de dominación objetivas.

En otras palabras, la lucha por la tierra y el rescate de la cultura es en sí mismas un proyecto político, ambos aspectos de la identidad (el cultural y el político) están subordinados a su vez a las condiciones objetivas del campo económico que, a través de la distribución de bienes y servicios materiales, catalogan a los sujetos de acuerdo a competencias sociales6

Para realizar la siguiente reconstrucción histórica del grupo Mokaná, se utilizará el concepto de "noosfera" planteado por Vladimir Ivanovich Vernadsky quien elaboró ésta teoría como contribución esencial al cosmismo ruso y que es recientemente retomada por Edgar Morin en su libro la Identidad Humana (2003). Este autor dice que toda sociedad humana engendra su noosfera, esfera de las cosas de la mente, saberes, creencias, mitos, leyendas, ideas, en la que los seres nacidos de la mente, genios, dioses, ideas, fuerza, han tomado vida a partir de la creencia y de la fe7. La noosfera de una sociedad se alimenta con las ideas de las culturas vecinas.

La región generalidades

De acuerdo con los vestigios arqueológicos, el poblamiento del actual Departamento del Atlántico se inició hace 10.000 o 20.000 años. Las rutas de poblamiento fueron variadas tal cual lo atestiguan las diferentes familias lingüísticas y la evidencia arqueológica de la evolución cultural encontrada en la región: Etapa Paleoindia, Etapa Arcaica y Etapa Formativa. A la llegada de los españoles en el siglo XVI grupos étnicos representantes de tres grandes familias lingüísticas ocupaban la mayor parte del territorio: los Arawaks (Chimilas); los Caribes (Malibues) y los Chibchas o Muiscas (Tayronas), en distintos estados del formativo.

Los pobladores de la Ciénaga del Convento, fueron los primeros habitantes del actual Malambo y la evidencia arqueológica indica que tenían perros domesticados para el consumo humano, cultivaron la yuca brava y tenían todo el complejo tecnológico para procesar la yuca y convertirla en harina y cazabe.

Cronología

La cronología existente para la Tradición Malambo, hace falta refinarla pues posee períodos de tiempo demasiados extensos para el formativo. Los cambios en poblamiento y en posibles variaciones de subsistencia solo son observables cuando se dispone de una cronología más refinada que comprenda periodos de un máximo de unos cientos de años y no un solo periodo que dura más de mil años. En efecto la cronología de Malambo se extiende por tres fechas radiocarbónicas entre el 3070 +/- 200 B.C. (1109 A.C.) y el 1270 +/- 150 B.P. ( 691 D.C.)8. No hay ninguna división en este lapso de 1800 años, un periodo de tiempo muy grande para asumir una ocupación sin cambios en la economía, la cultura y la sociedad. Adicionalmente existen problemas de contexto para la primera datación que fueron reseñados por Carl Langebaek9, y que ponen un serio signo de interrogación sobre la antigüedad del sitio tipo. Los actuales Mokaná no están relacionados directamente con la tradición Malambo, estos últimos arribaron posteriormente a esta localidad, como vamos a ver más adelante.

A continuación se quiere definir en qué consiste la denominada Tradición Malambo. Tradición es el proceso a través del cual se conserva y transmite de generación en generación las estructuras sociales y culturales, tecnología de subsistencia y formas ideológicas.

La tradición Malambo (Carlos Angulo lo denominó de esta forma porque nunca logra localizar un área de habitación o pueblo) es un complejo cultural conformado por los sitios de los Mangos, Ciénaga del Convento y el área de la Cabecera Municipal del actual Municipio de Malambo, recientemente ha sido denominada como sociedades Complejas del Formativo10.

Las comunidades pertenecientes a la Tradición Modelada elaboraron sus cosmogonías y prácticas profundamente vinculadas a los ciclos de la fauna y la flora. Su articulación con la naturaleza y su gran capacidad de adaptación al entorno acuático se simbolizan en el icono del caimán, el bocachico, la tortuga, el venado, el jaguar y el murciélago, entre otros, representado en la cerámica tanto en la forma de las vasijas, como en forma de asas zoomorfas.

A lo largo de las investigaciones en arqueologia y antropologia, tanto en el territorio como entre los Mokaná, se han recolectado y descrito especimenes de fauna las cuales están representadas por especies terrestres medianas y pequeñas como conejo (Sylvilagus floridanus), ratón (Sigmodon sp.), iguana (Iguana iguana), venado (Mazama americana), armadillo (Dasypus novemcinctus), ñeque (Dasyprocta agouti).

En diferentes excavaciones arqueológicas se han encontrado restos óseos de especies de pescado medianas y pequeñas como el bagre (Pseudopimelodus), barbudo (pimelodus), chivo (Trachycoyster insignis), cachegua (Centrochir crocodili), bocachico (Prochilodus magdalene), hicotea (Podocnemis lewyana) y morrocoyas (Criptodiras). También se han encontrado restos de perro. Presencia de caracoles terrestres, ausencia de moluscos marinos.

Acerca de la flora entre las especies forestales representativas se tiene el aromo (Vachellia farnesiana), trupillo (Prosopis juliflora), matarraton (Gliricida sepium), camajuru (Sterculia apétale), ceiba blanca (Hura crepitans, uvito (Cordia dentata), Guasimo (Guazuma ulmifolia), campano (Samanae saman), roble (Tabebuia sp), totumo (Crescentia cujete), canalete (Cordia sp), Carreto (Aspidosperma polyneuron, pata de vaca (Bauhinia sp), guacamayo (Enterolobium sp).; hay otra vegetación, caracterizada palmeras, cactus, mangles, guarumos, bijao, entre otros.

Con referencia a los entierros hay evidencias de entierros primarios, sin orientación definida, en fosas de 1.65 m (largo), por 0.70 m (ancho), por 0.85 m (profundidad, en posición horizontal, brazos ligeramente flexados sobre la zona púbica.

Hay evidencias de ofrendas mortuorias o ajuares funerarios consistentes en ollas semiesféricas puestas a la altura de la rodilla o de los pies, las cuales contienen restos de alimentos, mascarillas y un canto rodado de arenisca, pintaderas, etc.

El profesor Carlos Angulo Valdés refiriéndose al papel de la Tradición Malambo en el contexto de la arqueologia Nacional dice: "...Malambo representa a nuestro juicio la culminación del Formativo Temprano en la llanura Atlántica colombiana. Se trata de una aldea estable. Se consolidó el cultivo de la yuca brava y su procesamiento. Aparecen las primeras manifestaciones de domesticación del perro en Colombia, el que a juzgar por la mezcla de huesos con la basura debió utilizarse como fuente de proteinas. Su estructura tribal, ocupaba alrededor de medio kilómetro cuadrado"11.

Otro aspecto anotado por el Profesor Angulo que se quiere citar corresponde a uno de sus hallazgos más sobresalientes en el cual relaciona la Tradición Malambo con la Sierra Nevada de Santa Marta. "En las investigaciones arqueológicas de la Ciénaga Grande de Santa Marta, pudimos observar evidencias de contactos culturales entre esta, la Sierra nevada y el curso bajo del Magdalena; áreas que, por su relativa cercanía geográfica mantuvieron, al parecer, una estrecha relación de intercambio durante las últimas centurias del periodo prehispánico12.

Reseña histórica

Cuando los conquistadores españoles arribaron por primera vez a las costas colombianas no se percataron de la pluralidad lingüística de sus habitantes, pues venían acompañados por intérpretes educados en Santo Domingo, aunque naturales de las costas colombianas. Estos habían sido tomados como esclavos por aventureros que, en busca de rápida fortuna, se arriesgaron ilegalmente por las áreas costeras septentrionales, mucho antes que se iniciara en serio el proceso de colonización permanente13.

La violencia ejercida para realizar esas actividades de saqueo y captura de esclavos, creó un clima adverso y hostil, y, muy pronto, amerindios y españoles comenzaron a conocerse y a señalarse como enemigos14.

Al momento del contacto el actual territorio que ocupa el Departamento del Atlántico se llamaba Macana15, y trae la siguiente toponimia que no difiere mucho de la actual:

La Región de Tubará, está relacionada con los Tayrona, que como se sabe era grupos étnicos relacionados con los Muiscas. De esta manera Tubará tiene un origen precolombino, a este respecto se puede decir que la zona está en el área de influencia del gran poblamiento Muisca conformado por los Zenúes y los Tayronas. Los primeros habitaban en el Depresión Momposina y los segundos en la Sierra Nevada de Santa Marta y la Serranía de Perijá.

Los actuales municipios de Malambo, Baranoa, Tubará, Usiacurí, Puerto Colombia, Juan de Acosta estaban habitados al momento del contacto por la población de los Mokaná. Atlántico Dep. Territorio Macaná. Heredia (1533) "Todos los indios de estas provincias se llamaban con un común nombre de Macanaes y todos se originaban de los que habían venido a poblar allí en canoas la costa abajo desde Maracapana (Venezuela). Simón, 3,1,16. En esta otra descripción de los amerindios Mokaná se describe su ubicación: Beltrán (1562). Tomó asiento entre los indios Macanaes que están al este de la ciudad de Cartagena por la costa del mar y hasta el río grande de la Magdalena y algunas leguas tierra adentro. Simón, 3, 4, 16.

A continuación vamos a detallar los poblados, muchos de los cuales son municipios actualmente del Departamento del Atlántico, pero que claramente son de origen precolombino.

A

Arroyogrande, Río Cambayo, Río

Heredia (1533). En su correría de Conquista al Norte (actual Departamento del Atlántico): " La misma paz fueron dando los demás pueblos de la costa(...) como fueron Tocama, Macaguapo, Guasaptes, Turipaná y el Cacique Cambayo" Simón 3,1,16.

B

Baranoa, pob. Mapa de Colombia 1931.

Barranquilla, Ciudad. Malambo, ciudad. Lebrón (1540) en Malambo mandan dos caciques: Meló y Malebú. Castellanos, 4, Nuevo Reino 13.

Bondas (1575). Llegaron a Santa Marta pasando el río Grande por Malambo y después las Sierras de Gaira. Simón, 3, 5,19.

Quesada (1539). Navegaron por el río Grande hasta llegar a la tierra del Cacique Malambo quien tenía dada la paz con los españoles y desde allí fueron a Caramarí". En este tiempo aún tenía este nombre (hoy Cartagena). Simón 2,3,9. Gallegos (1536), Lebrón (1542). Piedrahita 6, 7. Carta de las primeras divisiones coloniales. Colombia 1864.

C

Campo de la Cruz. Pob. Cornopacúa,

Pob. Heredia (1533). En Cornapacúa tenían otro templo con oro. Estaban conquistando el norte de Caramarí desde el mar hasta el río Grande. Simón 3, 1, 16.

Candelaria, Pob. Macaguapo, pob. (Heredia 1533). En su correría de conquista al norte (actual Depto. Del Atlántico): " La misma paz fueron dando los demás pueblos de la costa (.) como fueron Tocama, Macaguapo, Guaspates, Turipaná y el Cacique Cambayo" . Simón 3,1,15.

Cruz Santa, Pob. Matudere Pob. "El Palenque de Matudere que quedaba en las Serranías de Luruaco" Nina Friedeman Ma Ngombre, Palenques.

G

Galapa, Pob. Galapa, Pob. Carta de la Nueva Granada, 1847.

Guajaro, Represa. Guájaro, Ciénaga. Mapa de Colombia 1931.

J

Juan Mina, Pob. Camayo, Pob. (Heredia 1533). En su correría de conquista al norte (actual Depto. Del Atlántico): " La misma paz fueron dando los demás pueblos de la costa (.) como fueron Tocama, Macaguapo, Guaspates, Turipaná y el Cacique Cambayo" . Simón 3,1,16.

L

Lucía Santa, Pob. Tocama. Heredia 1533). En su correría de conquista al norte (actual Depto. Del Atlántico): "La misma paz fueron dando los demás pueblos de la costa (.) como fueron Tocama, Macaguapo, Guaspates, Turipaná y el Cacique Cambayo" . Simón 3,1,16.

Luruaco, Pob. Luruaco, Pob. Mapa de Colombia 1931.

Luaruaco, Laguna. Luruaco, Laguna . Mapa de Colombia 1931.

M

Malambo, Pob. Malambo Viejo, Pob. Heredia (1533). Viajó de Caramarí por la costa a Barlovento hasta los Malambos (estaba al lado oeste del río Grande) Piedrahita 3,3.

En los procesos de colonización los nuevos habitantes se establecen en las cercanías de los antiguos poblados indígenas dejando el asentamiento original al margen de las facilidades del progreso. Esto ha sido igual para Gaira, Ciénaga y los muchos casos de "Pueblo Viejo" y "Villaneuva".

Gallegos (1536). Malambo está en la lista de caciques y tribus que dieron la batalla naval de Tamalameque (Alonso Xeque), en la cual destruyeron todas las embarcaciones de Gonzalo Jiménez de Quesada que regresaban a Santa marta en 1536. Simón, 2, 1, 30.

Morro Hermoso, Cerro. Macaná, Pob. Uracá, Cerro. Nombre que se le daba al viento en el alto de Uracá. De ahí tomaron los españoles el nombre de huracán. Simón 3,1,10.

O

Oka, Puerto. Puerto Caimán, Playa. Esta localidad no está mencionada por el IGAC (1995), pero sale mencionada entre varios de los entrevistados de la investigación que dio origen al presente artículo. Según la tradición oral Mokaná, es un puerto de origen prehispánico que servía de contacto con todas las demás tribus. Este puerto estaba a 10 kms del actual Puerto Caimán -OCA, de los cronistas-, y centro de ciertas actividades marineras, especialmente de la pesca y contrabando. Dicho Puerto, ha ido perdiendo poco a poco la importancia que tuvo en épocas anteriores, particularmente, desde cuando se construyo la actual carretera que permite la fácil comunicación entre Tubará y el principal centro urbano del Departamento. Esta vía ha "favorecido también, el desembotellamiento del Municipio de Tubará16.

P

Palmar de Varela, Pob. Macaná, Pob. Beltrán (1562). Tomó asiento entre los indios Macanaes, que están al este de la ciudad de Cartagena por la costa del mar y hasta el río grande de la Magdalena y algunas leguas tierra adentro. Simón, 3,4,15.

Piojó, Serranía. Biojó, Serranía. "Había entre ellos uno que se llamaba Domingo Biohó". Simón 7,22,1. (Son las tierras altas que están desde Tubará hasta Turbaco).

Piojó, Pob. Biojó, Pob. Suazo (1599) "Había entre ellos uno que se llamaba Domingo Biohó". Fue uno de los muchos palenques de Domingo Biohó. Simón 2,22,1.

Pitalito, Pob. Jubá, Pob. Carta de Colombia 1827.

Ponedera, Pob. Turipaná, Pob. Heredia (1533) En su correría de conquista al norte (actual Depto. Del Atlántico): "La misma paz fueron dando los demás pueblos de la costa (...) como fueron Tocama, Macaguapo, Guaspates, Turipaná y el Cacique Cambayo señor del pueblo de Mahates" . Simón 3,1,16. Castellanos 3, Historia de Cartagena 2, la ubica al oriente de Cipacoa.

Puerto Colombia, Pob. Uracá, Pob. Nombre que se le daba al viento en el alto de Uracá (hoy Morro Hermoso). De ahí tomaron los españoles el nombre de huracán. Simón 3,1,10.

Puerto Salgar, Pob. Sipagua, Pob. Beltrán (1562). "El pueblo de Zipaguá que está más a la costa a dos leguas (12 km) de Tubará." Simón, 3,4,16.

R

Repelón, Pob. Guaspates, Pob. Heredia (1533) En su correría de conquista al norte (actual Depto. Del Atlántico): " La misma paz fueron dando los demás pueblos de la costa (.) como fueron Tocama, Macaguapo, Guaspates, Turipaná y el Cacique Cambayo señor del pueblo de Mahates" . Simón 3,1,16.

S

Sabanagrande, Pob. Poncellón, Pob. Gallegos (1536). Malambo está en la lista de caciques y tribus que dieron la batalla naval de Tamalameque (Alonso Xeque), en la cual destruyeron todas las embarcaciones de Gonzalo Jiménez de Quesada que regresaban a Santa marta en 1536. Simón, 2, 1, 30. Mapa de Colombia de 1933 y Humbodlt 1821.

Sabanalarga, Pob. Cambarcos, Pob. Tierras donde se usaba abarcas, que eran unas plantillas de cuero de venado atadas por arriba con unos cordeles. Simón, 3,1,9.

Soledad, Pob. Malebú, Pob. Lebrón (1540). En Malambo mandan los dos caciques Meló y Malebú. Castellanos, 4, Nuevo Reino, 13.

Suan, Pob. Suan, Pob. Mapa de Colombia, 1931.

T

Tocaguas San Juan de, Pob. Tocagua, Pob. Mapa de Colombia 1931.

Tomás Santo, Pob. Meló, Pob. Lebrón (1540). En Malambo mandan dos Caciques Meló y Malebú. Castellanos, 4. Nuevo Reino 13.

Tubará, Pob. Tubará, Pob. Población cercana a Cartagena donde nació Luis Andrés (el mohán Tubará).

El siguiente mapa elaborado por el IGAC en relación a la anterior toponimia muestra la localización de los sitios mencionados.

A la llegada de los españoles en 1529 comandados por Jerónimo de Melo, se encontraron con la existencia del más importante caserío de la región, el cual llevaba el nombre del cacique Pedro Malambo que lo dominaba. El cacique a su vez había tomado el nombre de unos árboles bastante abundantes en la región de la Costa Atlántica.

En 1533 el Conquistador Don Pedro de Heredia llega a Malambo y queda extasiado con las artesanías en barro elaboradas por los habitantes indígenas. Esta población abundante fue evangelizada, la cual estuvo a cargo de San Luis Beltrán bajo la encomienda de Alfonso López Ayala de 1562 a 1569. Debe resaltarse que Malambo fue la tercera encomienda en importancia en Tierra Adentro.

Se estima que después de Cartagena y Mompox, Malambo es la comunidad más meritoria del antiguo Gobernación de Bolívar. Sus habitantes fueron excelentes soldados de la independencia del país. En 1714 los aborígenes de Malambo se enfrentaron a los corsarios ingleses que se habían apoderado de Sabanilla; sus pobladores también participaron en la Campaña del Bajo Magdalena en 1812 y en 1821 en el asalto a Cartagena.

En el momento del contacto entre ameríndios y españoles, estos últimos crearon la ideología del carácter violento de los americanos. A este respecto lo anterior nos sirve de preámbulo para tratar de describir el mundo ameríndio que existía, en la Región Caribe Colombiana, a la llegada de los europeos. Este era un mundo natural, cultural, social y económico muy religioso donde las sociedades y los individuos se regían por altos principios morales y mantenían un sentido de relación estrecha con el medio ambiente tropical. Gerardo Reichel Dolmatoff17 refiriéndose al trópico y las culturas humanas que los habitan se refiere a este de la siguiente manera:

"Me parece que ciertos ritmos y periodicidades internas se desarrollaron de modo más lento en Europa y que en el trópico se aceleran y piden decisiones más rápidas. Una tempestad tropical, un aguacero, una sequía, todo esto tiene otro sentido aquí; en el trópico se vive más intensamente; uno está más consciente de procesos, de cambios, de ciclos. Uno es más consciente de estar vivo y de pasar la vida. Aquí veo una gran fuente de estímulos intelectuales y estéticos porque esa intensidad de la vida abre dimensiones y posibilidades de conducta humana que no se presentan en Europa. La experiencia tropical ha sido y sigue siendo esencial para mi vida".

Como se desprende de la anterior cita y de la experiencia de los que habitamos el trópico, el tiempo biológico en el trópico es más intenso y ello se refleja en los calendarios para medir el tiempo que utilizan actualmente los Kogis. Dicho calendario descrito por Gerardo Reichel18 se basa en relacionar conceptualmente observaciones astronómicas y eventos naturales como por ejemplo los ciclos de peces, aves, reptiles y la vegetación, y, el ciclo meteorológico. Se trata de un sistema de segmentar el tiempo y de relacionarse con el espacio.

En otras palabras, en dicho calendario se describen las relaciones entre las estrellas y/o constelaciones, el sol y la luna, con el ciclo social anual, la temporalidad, las creencias mitológicas y demás elementos cosmogónicos de la cultura en cuestión, que tienen relación con el espacio. Este calendario indudablemente es una forma muy elaborada de relacionar conceptualmente el mito, el medio ambiente, la sociedad, la cultura, la astronomía y la astrología.

Antes de continuar, cabe aclarar, que el calendario tradicional Kogi está formado de un ciclo de eventos especialmente ecológicos, de tipo anual (verano -invierno) y corresponde al año solar. Al percibirse el tiempo de forma cíclica, usando para ello relaciones simbólicas entre observaciones astronómicas (sol, luna, estrellas y constelaciones), eventos ecológicos cíclicos y actividades sociales y económicas, trae como consecuencia un uso del tiempo, segmentado por ciclos. En otras palabras, los Kogi no miden el tiempo de forma lineal como en Occidente, el tiempo, en este contexto cultural, por decirlo de alguna forma, se segmenta para realizar, a su debido tiempo, actividades sociales y culturales cíclicas. La vida es cíclica tanto en sus manifestaciones naturales como espirituales. Esta forma de percibirse, así mismos, en unidad con el universo, lo expresan ellos de la siguiente manera:

"Nuestro pensamiento procede de la realidad que vivimos y, por consiguiente, no se diferencia de ella. Es al mismo tiempo, el Espíritu que se expresa en la realidad de nuestro territorio y el territorio que nutre nuestra espiritualidad19.

A continuación se citará a Oviedo sobre un comentario que corrobora los principios morales de sus habitantes, se refiere al encuentro con una mujer que practicaba la castidad "... que En zamba. Porqué andan assi é no como las otras mugeres. Respondió que con hombres avia de hacer obras de hombre; porque su padre al tiempo que murió, le avia mandado que quardasse castidad, que por avérselo mandado su padre ella era muy contenta de cumplirlo20".

Los grandes movimientos étnicos que se provocaron por la guerra de conquista por parte de los europeos, durante los primeros años del siglo XVI y que produjeron un reordenamiento del espacio y confrontaciones iterétnicas de grandes magnitudes, aún permanecen confusos y oscuros para la investigación. Por esta razón toca acudir a fuentes históricas y orales, para tratar de mostrar la versión del amerindio de este genocidio.21

Los conquistadores españoles para justificar sus propios derechos a la conquista de los americanos crearon en su imaginario un supuesto carácter guerrerista de los nativos sin tratar de comprender el sentido ritual de sus guerras, este mecanismo psicológico de proyectarse en el "otro" le permitía olvidarse o dejar a un lado, que ellos mismos eran los agresores... "Muestrase la gente de esta tierra ser belicosa y tener guerras unos con otros, porque en este pueblo donde nosotros estamos (Calamar), que es pueblo de calidad y el otro grande (Turbaco), los hallamos todos cercados, la mayor parta de ellos, de cabezas de muertos puestas en palos. Lo que de ello hemos podido alcanzar es que son de sus enemigos"22.

En la localidad de Calamar Fernández de Oviedo describe esta misma costumbre de colocar los cráneos de los enemigos en los postes de cerca que rodean las viviendas "...Avia en aquel pueblo de tragoaco ciertas casas suntuosas é mucho mayores que las otras, que decian ser de indios señores caciques principales; delante de cada una dellas estaba una estaca á manera de ceto, y en cada estaca una cabeca de un hombre, que decia ser de enemigos indios que avian muerto en sus batallas. Y era muy grande el numero destas cabecas lo qual usan estas gentes é assi entre aquellos indios ponen tales ysinias de cabecas de hombre por trofeos é adornamiento de sus casas: é aquel tienen por más honrado, que mas cabecas ha cortado é tiene puestas, por mostrar su ferocidad é señorio. Estos indios deste pueblo son enemigos de otros que dice zarnaco."23

En otras descripciones se señala como los amerindios fabricaban artefactos de adorno con restos humanos, en este caso dientes ".. .En el área del río. Un indio muy feo, e'traia por gala muchos dientes e'muelas de hombres que el avia muerto metidos por sus orejas propias"24.

En cuanto a las armas utilizadas por los amerindios se resalta por los cronistas españoles que tanto hombres como mujeres eran guerreros y utilizan como principales armas el arco y las flechas envenenadas, macanas, largas lanzas y hondas "...la isla de Codego...Son belicosos y usan arcos y y flechas. Tiran todas las flechas con yeerba de mala y pelean las mujeres también como los hombres. Yo tuve presa una moza de hasta 18 a 20 años que se afirmaba por todos, que había muerto 8 hombres cristianos antes que fuese presa"25.

En otro comentario leemos ".. .Traen los indios mene un carcax lleno de muchas flechas, tan largas como 3 palmos y los arcos muy pequeños, pero recios; y pelean assi mesmo con una caña é lancas y hondas y como viven en partes ásperas, echan galgas ó piedras grandes á rodar26.

Otro aspecto que describen los españoles era el uso de barricadas protectoras de los poblados amerindios con espinas y difícil de sobrepasar, para proteger los asentamiento ".En el río Magdalena, Los españoles hallaron los indios con albarradas y palenques hechos fuertes; combates entre ambas partes.estos indios de una generacion que llaman aruacanas, hallaron 2 pueblos; passados de alli indios pemeos tienen pueblos de 30 ó 40 buhuios, es gente domestica; é assi passaron un pueblo con gente , la qual huyo,é se dieron alcancaron y fueron pressos, el qual venian desnudos, con arcos y flechas y con un calabaco de cal, y un fardel de hierbas que traia de aquella que meten en la boca los indios"27.

Los americanos desarrollaron varias estrategias para defenderse de los españoles, una práctica muy usada era quemar el asentamiento y huir al monte, en la localidad de Tubará ocurrió esto último "... gente rica, valiente y robusta, como se echó de ver en la resistencia que hicieron, defendiendo su pueblo con tan valiente bríos, huyeron del pueblo, y rancheando las casas, sacaron gran suma de oro, sin hacer daño á las mujeres y niños. (Fray Pedro Simón,1892:20). El historiador Armando Arrieta28 en el Cuadro 2 de su libro Los Mokana,, sintetiza las diferentes reacciones que frente Heredia el conquistador español tuvieron los amerindios en los territorios que actualmente corresponden a los departamentos del Atlántico y Norte de Bolívar; que de una u otra manera enfrentaron a Heredia, siendo los mas sobresalientes tener una actitud de guerra, huir del lugar, someterse y tributar, y el rancheo.

Lo que es claro es que los españoles venían con intención de robar y saquear buscando oro, a este respecto el Cacique Zipacuá, quien los actuales Mokana lo consideran su directo antepasado estaba alarmado por la presencia de Pedro de Heredia y sus soldados, al respecto Fray Pedro Simón (Tomo IV 1892:21) nos trae el siguiente relato "....Zipacuá avispadisima del incendio y robo de oca, dió muestras el recibimiento que les dieron, ya cerca del pueblo, todos los de él, enbijados con flechas y macanas, con voces desatinadas que parecian infernales, si bien hicieron alto á tiro de escopeta de los nuestros, sin dispararse de una parte ni de la otra con que dió lugar á que el gobernador con la lengua, les pudiese dar á entender no haber sido ellos los ocupados en la maldad de la aldea, sino sus amigos los de mahates, y tomando el Zipacuá la vuelta de su ciudad,despacho 400 viejas cargadas de maiz, carne de monte, y habiendo visto sus casas, y gran templo de su adoración, halló en él un puerco espin de oro fino , que romanodo peso 5 arrobas y media ; carnapacuá 8 patos de oro."

A continuación se quiere resaltar como los habitantes de Malambo y su Cacique Malambo, fueron de los primeros amerindios en conciliar con los españoles. "... Ya había visto el gobernador Heredia, cuando fué teniente de Santa Marta, á las 2 riberas del rio grande, en especial á la de esta parte de Cartagena y Barranca del pueblo de malambo, cuyo cacique, fué el primero que hizo amistad á nuestros españoles29. Sobre lo anterior cabe destacar como el asentamiento de Malambo durante la colonia fue uno de los mas numerosos en cuanto habitantes se refiere, se dice que era el tercero en importancia, perteneciente a la jurisdicción de Cartagena.

Para el año de 1627, en esta región geográfica del Caribe, la mayor parte de los amerindios hicieron una enconada resistencia a los invasores españoles pero la superioridad tecnológica y la alta belicosidad de estos últimos, hacía a los europeos, unos enemigos formidables sin ninguna disposición hacia la negociación o conciliación con los grupos étnicos que no se sometieran enteramente a su voluntad. En la siguiente cita se muestra este fenómeno de conquista que era reforzado con una aparente dimensión pacífica consistente en la evangelización cristiana: "...Y así alentado él y su gente con los indios ladinos de la lengua de esta costa que traían de Santo Domingo a donde de esta misma tierra habían llevado en otras ocasiones cautivas, hizo llamar a los de Calamar y a otros que de pueblos se habían juntado a la resistencia y por medio de nuestro frailes y las lenguas les hizo la amonestación o requerimiento referido, exhortándoles de más, que dejasen sus idolatrías, supersticiones, pecados nefandos y otras ofensas de Dios. A que respondieron los indios como a quien no se lo decían ni lo entendían, ni atendían a más que a defender sus tierras con nubes de envenenadas flechas, pretendiendo hacer retirar a los nuestros a sus barcos en que saltaron en tierra."30.

Se estima que después de Cartagena y Mompox, Malambo es la comunidad más meritoria del antiguo Gobernación de Bolívar. Sus habitantes fueron excelentes soldados de la independencia del país. En 1714 los aborígenes de Malambo se enfrentaron a los corsarios ingleses que se habían apoderado de Sabanilla; sus pobladores también participaron en la Campaña del Bajo Magdalena en 1812 y en 1821 en el asalto a Cartagena.

Costumbres Mokaná Apariencia física

Sobre la apariencia física de los Mokaná, las primeras descripciones de los españoles los muestran como de mediana estatura y "antes grandes que pequeños, de buena razón y discurso, de color bruna como la de todos los demás indios y en algunas partes entre leonado y amarillo, las mujeres de buen parecer y facciones, los hombres sin barbas por la mayor parte el cabello cortado por encima de las orejas bien hechos y fuertes aunque no para trabajo ni buenos para labradores..."31.

Presencia africana entre los Mokaná

Uno de los fenómenos sociales de gran influencia en la conformación de la identidad y desarrollo cultural actual de los Mokaná tiene que ver con la presencia de población negra traída de África. Es el negro, que aparece en la etnia y la cultura costeña desde la segunda mitad del siglo XVI, considerando que su influencia decisiva aparece principalmente en los siglos XVII y XVIII, cuando se inició la explotación intensa de las minas y el laboreo de las grandes haciendas, habiendo sido considerado necesario para remplazar la población amerindia32 .

Procedentes del Sudán Occidental, Costa de Guinea y el Congo, los negros portadores de las culturas Yoruba y el Congo, los negros portadores de las culturas Yoruba y Bantú, que fueron las más generalizadas en el Nuevo Reino de Granada33.

Según el antropólogo Aquiles Escalante, en su libro El negro en Colombia y en su artículo Notas sobre el Palenque de San Basilio, una comunidad negra en Colombia, los pueblos esclavizados y traídos forzosamente a América procedían de la Costa Occidental africana, específicamente de las siguientes regiones:

a- De Senegal, Camerun, Angola y la Isla de San Tome, habrían llegado los grupos Brong, Arafa, Yoruba o Locumi, Carbali o Bibi, manicongo, Kikongo, Fanti-Ashanti, Mondongos y Minas.

b- De Sudán Occidental, Golofios, Mandingas y bámbabras. c- De la Costa de Guinea, Biáfaras, Bissangos (Bioghos), Ibidios. d- Del Congo, Kimbudos, Umbundos, Matambas y Malembas. e- Del Niguer, Guanguíes. f- Del Norte de los Akanes, Chambas34

La presencia negra en las zonas geográficas tradicionalmente habitadas por los Mokaná introdujo importantes influencias sobre la conformación étnica (genotipo) y cultural de la población, costumbres, tradición oral, magia, medicina y enfermedad religión, música y folclor en general, llevándola precisamente desde el plano más bajo de la estratificación social.

Entre los elementos tradicionales que más se conservaron de la culturas negras en la región de estudio, sin lugar a dudas es la música, que ha supervivido y dejado huella imborrable; otro aspecto donde sobresale la influencia negra entre los Mokaná es en la tradición oral.

En la Región Caribe Colombiana, en lugar de que los negros fueran conquistados por los no negros, los blancos pobres que sí se habían mezclado y los blancos ricos que tenían amantes y señoras negras y mulatas35 fueron conquistados por grandes cantidades de indígenas y negros. Durante la colonia los españoles legislaron contra la mezcla negro-indio, frecuentemente conocido como "zambaje", en la medida que los negros eran considerados de origen mas "vil" que los indígenas, poniendo en peligro la catequización del ameríndio36. La sola existencia de la legislación es un indicador que este fenómeno social tenía lugar.

No hay ninguna duda de que lo negro tiene un importante impacto cultural en la sociedad actual de los Mokaná y cultura costeña en general. A continuación se citarán algunos rasgos culturales donde se manifiesta la influencia negra en la cultura costeña en general y Mokaná en particular.

Los dioses Arawac

Con la experiencia y el tiempo, los españoles acabaron por darse cuenta de que los indígenas en realidad reverenciaban objetos, fuesen figurativos o no "... Esas cosas tienen en taino, la lengua de las islas, un nombre genérico, el de zemíes, y se les da el nombre de un antepasado. Provistos de funciones políticas, de propiedades terapéuticas y climáticas, los zemíes tienen sexo, hablan y se mueven.37

Los tambores (y la música) fueron para los negros una manera de dominar los poderes mágicos de aquellas fuerzas naturales que representaban. Igual función tenían los instrumentos pequeños como las panderetas y cascabeles, medios sonoros invocadores de divinidades.38

Así mismo los negros trajeron costumbres africanas relacionadas con danzas rituales y cantos mágico-religiosos y funerarios con trisagios, alabaos y otras oraciones con cantos, danzas y ofrendas, como los que encontramos en el Chocó y en los Palenques como el de San Basilio en la costa atlántica colombiana.39

Como el padre San Pedro Claver prohibía las fiestas de los negros, les organizaba otras en donde pudieran regocijarse de acuerdo con sus instrucciones... Estos bailes eran permitidos para la celebración de un matrimonio, al final de la pascua o con motivo de la llegada de la flota; pero, estaban prohibidos cuando los negros querían celebrar con baile y música la muerte de uno de los suyos "... A pesar de las represiones eclesiásticas, los bailes o fandangos, que en Cartagena los negros llamaban bundes, se seguían celebrando de manera regular entre la población de origen africano."40

La pasión de los negros y sus descendientes por el baile es parte de la herencia africana. Viajeros europeos en el África de los siglos coloniales están de acuerdo en que "cuando sale la luna toda el África baila". Dapper el geógrafo holandés que vivió en África en el siglo XVII, explicaba que cuando las negras oían el tañido de un tambor no podían mantener quieto su cuerpo a pesar de llevar un hijo en el vientre y otro en el pecho.41

Durante la colonia cuando los amerindios estaban sometidos a la encomienda, a los encomenderos y a los doctrineros las condiciones de vida de estos indígenas eran poco menos que de indigentes, eran prácticamente esclavizados y puestos a montear extrayendo madera, sembrando para el doctrinero o el encomendero, o haciendo trabajos servirles, en otras palabras, los indígenas eran sometidos con doctrina y violencia a obedecer los caprichos de sus "superiores", este sistema de sometimiento a rendido sus frutos en términos de sistema de control social, para reprimir todo intento de rebeldía o sentimiento de independencia.

El proceso de los Mokaná es la historia de un pueblo al que se le negó el derecho a continuar siendo un pueblo, con ese objeto se le despojó de la tierra, de la cultura y de su lengua, en el presente, cuando este busca reencontrarse con su pasado para enraizarse en el presente y proyectarse hacia el futuro, se encuentra manipulado y dividido por la politiquería, quizás este es el principal obstáculo a superar, para reconstruirse como tradición cultural y mejorar la capacidad de negociación frente al grupo étnico dominante.

La Música

A esta circunstancia contribuye en gran medida la tradicionalmente baja asimilación de los principios esenciales de la vida democrática por parte de la clase dirigente colombiana a este respecto hoy más que nunca en la historia del país, se evidencia la necesidad de un estado que pueda, administrar y resolver los problemas elementales de un estilo de vida colectivo en un contexto multiétnico, donde se avance hacia la unidad nacional con base en el reconocimiento y respeto a la variedad cultural existente en el país.

Para alcanzar la modernización del Estado Colombiano, este es uno de los retos más importantes42.


4 Para abordar el estudio de la historia de América, el concepto de prehistoria aplicado para el período anterior de la llegada de los europeos en el siglo XV, no sirve, en la medida que este concepto es totalmente eurocentrista. Incluso poco objetivo, al no considerar el hecho empírico que los Mayas desarrollaron la escritura 2000 años A.C., pero no los europeos, quienes consideran a esta civilización como prehistórica. Por esta razón nuestro concepto de historia tiene que ver con la historia de la humanidad entera, y la historiografía, a los pueblos o naciones que desarrollaron la escritura.

5 A. Carolina Borda Niño, Darío J. Mejía Montalvo 2006

6 Op. Cit

7 2003:50

8 Angulo 1981: 36 - 37, Information Sheet for radiocarbon Samples Submitted to the University of Michigan Memorial Phoenix Project Laboratory 1962

9 1998: 38-40

10 Elizabeth Ramos y Sonia Archila 2008

11 Carlos Angulo 1988: 46

12 Carlos Angulo 1978:78

13 Humberto Triana y Antorveza 1987:9

14 Op. cit:41

15 IGAC 1995:40 - 41

16 Carlos Angulo 1947

17 citado por Luis Horacio López D. 2001:28

18 1975:199-245

19 Folleto Organización Indígena Gonawindua Tayrona 2005

20 Oviedo Fernandez 1994

21 Antonino Vidal y Alvaro Baquero 2007

22 Friede Juan 1955:23-24

23 Gonzalo Fernández de Oviedo 1994: 275

24 Op. Cit: 291

25 Martín Fernández de Enciso 1519:55

26 Gonzalo Fernández de Oviedo 1994:10

27 Oviedo Gonzalo Fernández 1994:19

28 2003:62-63

29 Fray Pedro Simón 1892 T.IV:23

30 Fray Pedro Simón T IV:32

31 Hermes Tovar Pinzón AHN. Relaciones y Visitas a los Andes T.II F: 420

32 Javier Ocampo 2002:183

33 Op. cit:183

34 Citado por María Trillos 1998:67

35 Virginia Gutiérrez de Pineda 1975:282

36 Peter Wade 1997:120

37 Serge Gruzinski 1995:20

38 María Cristina Navarrete 1995:82

39 Javier Ocampo 1996:165

40 María Cristina Navarrete 1995:82

41 Op. Cit: 84

42 Álvaro Baquero 1989:2


Bibliografía general

Acevedo Latorre, Eduardo (Editor) 1971. Geografía Pintoresca de Colombia. La Nueva Granada vista por dos viajeros del Siglo XIX. Charles Saffray y Eduard Andre. Segunda Edición. Litografía Arco. Bogotá

Angulo Valdés Carlos, 1988 "Revisión Arqueológica del Caribe Colombiano", en Vargas Arenas Iraida (ed.), Actas del Segundo Simposio de Arqueología de la llanura atlántica de Colombia. Balance y proyecciones, Washington, 1988.

Angulo Valdés, Carlos 1981. La Tradición Malambo. Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales. Banco de la República. Bogotá. Colombia.

Angulo Valdés Carlos 1978. "Relaciones de intercambio entre tres regiones arqueológicas del Norte de Colombia (Ciénaga Grande, Sierra Nevada, bajo Magdalena), Universidad del Norte, Barranquilla.

Angulo Valdés Carlos 1947. Arqueología de Tubará. Boletín de Divulgaciones Etnológicas del Instituto de Investigación etnológica del Atlántico.

Arango, Raúl y Sánchez, Enrique 1997. Los Pueblos Indígenas de Colombia. Departamento Nacional de Planeación. Unidad Administrativa Especial de Desarrollo Territorial. Editorial Tercer Mundo. Bogotá.

Arrieta, Armando ((2001) 2003) Los Mokaná. Impacto de la Conquista y de la Colonización Temprana sobre una Cultura Indígena de Transición (1533-1610). ISBN 95833-2363-2

Baquero Montoya, Alvaro 1990a. - La Otra Opinión: La Tradición Oral como Fuente Histórica, Ensayo Metodológico para Integrar la Arqueología y la Etnología. Publicado en el libro "Los Llanos: Una Historia Sin Fronteras". Primer Simposio de Historia de los Llanos Colombo-venezolanos. pp. 63-73

Baquero Montoya, Alvaro Enero de 1990b. - La Tradición Oral de los Guahibo Como Fuente Histórica para la Arqueología. Artículo escrito para el Boletín del Museo del Oro del Banco de la República. Publicado en el Boletín No. 23 pp.77-93

Baquero Montoya, Alvaro 1989. - Raíces Etnicas, Política y Democracia en Colombia. Trabajo publicado en: Memorias del Simposio de Identidad Etnica, Identidad Regional, Identidad Nacional. V Congreso Nacional de Antropología -COLCULTURA. Serie Memoria de Eventos Científicos -ICFES-. Bogotá 1990 pp. 311-332.

Baquero, Álvaro y Forbes, Edwin 2004. El arqueólogo Carlos Angulo Valdés y el origen de la memoria arqueológica en la Región Caribe. Artículo escrito en asocio con Edwin Forbes y publicado en el Boletín Electrónico del Departamento de Historia y Ciencias Sociales: Memorias. Diciembre de 2004. ISSN 1794-8886. Depósito Legal No. 2005 S1138. Ministerio de Cultura.

Baquero, Álvaro y Vidal, Antonio 2004. La Gobernación del Darién a finales del Siglo XVIII el informe de un funcionario ilustrado. Ediciones Uninorte. Barranquilla. Colombia. ISBN: 958-8133-82-3

Barros, José Agustín 1995. Tubará Encomienda Mayor de Tierradentro, Santafé de Bogotá, Centro Editorial Javeriano.

Barros Blanco, José Agustín 1987. El Norte de Tierradentro y los orígenes de Barranquilla, Banco de la República, Bogotá, 1987. Paluato, 29 de julio de 1610, Plática a los indios de Paluato hecha por el oidor Juan de Villabona y Zubiaurre, Blanco Barros José Agustín, El Norte de Tierradentro, No 24, 353.

A. Carolina Borda Niño, Darío J. Mejía Montalvo 2006. Participación política y pobreza de las comunidades indígenas de Colombia, El caso de los pueblos Zenú y Mokaná. CLACSO. Costa Rica.

De Enciso Fernández, Martín 1519. Descripción de las costas de Tierra Firme, Urueta José, Documentos, T. I, No 18. Tomado de Summa de Geografía, Sevilla, 1519, 55) de Espinosa, Antonio Vásquez 1948. Compendio y Descripción de las Indias Occidentales, Washington, Publiced by the Smithsonian Intitution, 1948, 290)

Delgado, Dr. Camilo S. 1913. Historias, Leyendas y Tradiciones de Cartagena. Tomo III. Dr. Arcos. Dr. Camilo S. Delgado Miembro del Centro de Historia de Cartagena, Correspondiente de la Academia Nacional de Historia. Cartagena, República de Colombia.

Eliade, Mircea 1973. Mito y Realidad. Madrid, Ediciones Guadarrama. España.

Escalante, Aquiles 1955. Los Mocaná, Prehistoria y Conquista del Departamento del Atlántico. Vol. IV. Barranquilla, Atlántico. Centro de Investigaciones Etnológicas de la Universidad del Atlántico.

Fernández, de Oviedo Gonzalo 1994. Historia Natural y General de Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Océano, T. VI, Asunción del Paraguay, Editorial Guaranda, 1994, P. 281.

Friede, Juan 1955. (comp.), Documentos Inéditos para la historia de Colombia, Academia Colombiana de Historia, Bogotá, 1955. Cartagena, 1533, Carta de Pedro de Heredia, T. III, No 467. 23-24).

Friede Juan 1955. Cartagena, sin fecha, ¿1576? Catecismo de fray Dionisio de Sanctis, obispo de Cartagena, Fuentes, T. VII, No 1051, p. 27-61.

Gros, Cristian 1997. "Indigenismo y etnicidad: el desafío neoliberal" en Uribe, María Victoria Antropología en la modernidad. Instituto Colombiano de Antropología e Historia, Instituto Colombiano de Cultura Pp: 15-59 Bogotá. Colombia. ISBN: 958-612-171-2

Gruzinski, Serge 1995., La Guerra De Las Imágenes De Cristóbal Colon A "Blade Runner" (1492-2019), Fondo De Cultura Económica, México 1995..

Gutierrez de Pineda, Virginia 1975. Familia y Cultura en Colombia. Colcultura. Bogotá. Colombia.

Instituto Geográfico Agustín Codazzi 1995. Los Nombres Originales de los Territorios, Sitios y Accidentes Geográficos de Colombia. Subdirección de Geografía. División de Estudios Geográficos Básicos. Bogotá. Colombia. ISBN 958-9067-02-6

Jimeno Santoyo Gladis, Correa Hernán Darío, Vásquez Luna Miguel (comps.)1988., hacia el reconocimiento de los derechos de los pueblos indígenas, Dirección General de Asuntos Indígenas del Ministerio del Interior, Santafé de Bogotá, 1998.

López Domínguez, Luis Horacio. 2001. Gerardo Reichel Dolmatoff: la tradición etnológica en Colombia y sus aportes. Pp 3 - 41. Editorial del Banco de la República. Boletín Cultural y Bibliográfico. Volumen XXXVIII. Bogotá. Colombia.

Langebaek, Carl Henrik 2006. (ED), El Diablo Vestido De Negro Y Las Cunas Del Darién En El Siglo XVIII. Jacobo Walburger Y Su Breve Noticia De La Provincia Del Darién, de la ley y costumbres de los Yndios, de la poca esperanza de plantar nuestra fe, y del número de sus naturales, 1748, Bogotá, ediciones Uniandes. ISBN: 978-958-695-251-4.

Langebaek, Carl Henrik 1998. Noticias de caciques muy mayores. 2da Edición. Medellín: Editorial Universidad de Antioquia-Ediciones Uniandes

Langebaek, Carl Henrik 1996 "Dos Lecturas Críticas. Arqueología en Colombia" En: Colombia 1996. ed: Fondo de promoción de la cultura ISBN: 95890038 v. pags. 74. Banco de la República. Bogotá. Colombia.

Martín Fernández de Enciso 1519. Descripción de las costas de Tierra Firme, Urueta José, Documentos, T. I, No 18. Tomado de Summa de Geografía, Sevilla, 1519: 54

Morin, Edgar 2003. La Identidad Humana. La Humanidad de la Humanidad. El Método 5. TEOREMA; ISBN: 978-84-376-2334-4. Impreso en España.

Navarrete, María Cristina 1995. Prácticas religiosas de los negros en la colonia. Cartagena siglo XVII, Universidad del Valle, Cali, 1995.

Ocampo López, Javier (1996) 1998. Leyendas Populares Colombianas. Plaza y Janés. Editores Colombia S.A.. Bogotá. Colombia. ISBN: 958-14-0267-5

Ocampo López Javier 1989. Supersticiones y Agüeros Colombianos, El Ancora Ediciones, Bogotá 1989.

Ocampo López, Javier 1988. Mitos Colombianos. El Ancora Editores. Bogotá, Colombia. ISBN: 958-9012-16-1.

Ocampo López, Javier (1985)2002. Las Fiestas y el Folclor en Colombia. El Ancora Editores. Impreso por Panamericanas Formas e Impresos. Bogotá. Colombia. ISBN: 8489209-50-2.

Oostra, Meno. 1979 "Historia de la Gente del Miritiparana". VI semestre de campo. Departamento de Antropologia de la Universidad de los Andes. Bogota, Colombia (mimeo).

Organización Indígena Gonawindua Tayrona 2005. Sierra Nevada de Santa Marta. (folleto).

Organización Indígena Gonawindua Tayrona 2005. Mamalwa. Modelo ancestral de Ordenamiento Territorial Indígena Cuenca del Río Santa Clara Sierra Nevada de Santa Marta (Dibulla, Guajira). Reguardo Kogui-Malayo-Arhuaco Fondo de Acción Ambiental. Santa Marta diciembre de 2005.

Osborn, Ann. 1982. El Vuelo de la Tijereta. Fundación de Investigaciones Arqueológicas Nacionales, Banco de la República. Bogotá.

Palacios de la Vega, Joseph (1787-1788)1994. Diario de viaje entre los indios y negros de la provincia de Cartagena de Indias en el Nuevo Reino de Granada 1787-1788, Ediciones Gobernación del Atlántico, Barranquilla.

Pérez Herrera, Manuel Antonio 2005. El Son de Pajarito. El Bunde fiestero del río Magdalena. Universidad del Atlántico. Colección Rodrigo Noguera Barreneche. Barranquilla. Colombia. ISBN: 958-95961-6-9

Pérez Herrera, Manuel Antonio 2001. Memoria Comunicativa e Imaginario del Hombre Caribe Colombiano. Cuentos - Mitos - Expresiones y Poesías Grafimpresos Donado. ISBN 95961-2-6. Barranquilla. Colombia.

Pérez Herrera, Manuel Antonio (1996) 2001. El Son de Negro en Santa Lucia y Área del Canal del Dique. Grafimpresos Donado. ISBN 958-95961-0-X. Barranquilla. Colombia.

Perrin, Michel (1980) 1993. El Camino de los Indios Muertos. Mitos y símbolos Guajiros.. Monte Ávila Editores Latinoamericana. Caracas, Venezuela. ISBN 980-01-0801-7

Preuss, Theodor Konrad (1919) 1993. Visita a los Indios Kagaba de la Sierra Nevada de Santa Marta. Observaciones, recopilación de textos y estudios linguisticos. Dos Tomos. Colcultura. Instituto Colombiano de Antropología. Empresa Editorial Universidad Nacional. ISBN 958-612-080-5 Bogotá.

Puche Villadiego, Benjamín 1996. Refranes y Alfabetos Culturales del Departamento del Atlántico. Cartografías Yepes. Barranquilla. Colombia.

Ramos, Elizabeth y Archila, Sonia 2008. Arqueología y Subisitencia en Tubará Siglos IX -XVI D.C. Universidad de los Andes. Facultad de Ciencias Sociales -CESO. Departamento de Antropología. Ediciones Uniandes. Bogotá. Colombia. ISBN 978-958-695-351-4

Reichel Dolmatoff, Gerardo 1985. Monsú un Sitio Arqueológico. Biblioteca Banco Popular. Textos Universitarios. Bogotá, Colombia. 1985.

Reichel Dolmatoff, Gerardo. 1978. "Colombia Indígena-Periodo Prehispánico. Trabajo publicado en el Manual de Historia de Colombia Tomo i. Instituto Colombiano de Cultura. pp. 33-115. Bogotá.

Reichel Dolmatoff, Gerardo 1975. Templos Kogi: Introducción al Simbolismo y a la Astronomía del espacio sagrado. Revista Colombiana de Antropología, Vol. XIX. Pp 199-245. Bogota.

Sánchez B., José Enrique 1996. "La herejía: una forma de resistencia del negro contra la estructura social colonial (1610-1636)", en Borja Gómez Jaime Humberto (ed.), Inquisición, muerte y sexualidad en la Nueva Granada, Ariel-Ceja, Santa Fe de Bogotá, 1996.

Sánchez, Enrique G. y Arango O., Raúl 1997. Los Pueblos Indígenas de Colombia. Departamento Nacional de Planeación. Unidad Administrativa Especial de Desarrollo Territorial. Bogotá. Colombia. ISBN 958-601-781-8.

Sánchez, Enrique G. y Arango O., Raúl 1989. Los Pueblos Indígenas de Colombia (Población y Territorio). Departamento Nacional de Planeación. República de Colombia. Bogotá.

Sarmiento Acosta, Alberto 1996. Baranoa Indígena. Impreso por Editorial Lealon, Medellín. Colombia.

Silva Vallejo, Fabio. 1997. Las Voces del Tiempo. Oralidad y Cultura Popular. Una aproximación Teórica. Colección UROBOROS de Ensayo. Editores y Autores Asociados. Santa Marta. Colombia. ISBN: 958-9407-05-X

Simón, Fray Pedro 1892. Noticias historiales de las conquistas de tierra firme en las indias occidentales - tercera parte -tomo 4, Casa editorial de Medardo Rivas, Bogota, 1892. T. VII, No 1051, p. 27-61

Simón, Fray Pedro (1627)1981. Noticias historiales de las conquistas de tierra firme en las indias occidentales —tercera parte — tomo 4, Casa editorial de Medardo Rivas, Bogota. T. VII, No 1051, p. 27-61

Tovar Pinzón, Hermes. AHN. Relaciones y Visitas a los Andes, T. II. F 420

Triana y Antorveza, Humberto 1987. Las Lenguas Indígenas en La Historia Social del Nuevo Reino de Granada. Biblioteca "Ezequiel Uricochea". Imprenta Patriótica del Instituto Caro y Cuervo. Bogotá. Colombia.

Thomas Castro, Edgardo Antonio 2008. Memorias de la Musa Damacita. Fundación para el Desarrollo Social Integral de los Municipios Unidos de Colombia FADSIMUC del Municipio de Malambo y el Instituto Municipal de Cultura

Trillos Amaya, María (1998) 2001.Ayer y hoy del Caribe colombiano en sus lenguas. Beca de Investigación Cultural Héctor Rojas Herazo . Coedición: Observatorio del Caribe Colombiano, Ministerio de Cultura, Universidad del Atlántico, ICFES y Sistema Universitario Estatal del Caribe, SUE. Editorial Nueva Gente. Bogotá. Colombia. ISBN 958-33-3012-4

Yance Pérez, Orlando 1987a. Piedra Pintada y el Mito de Hu (U). Artículo publicado en la Revista Económicas CUC/13-23. Universidad del Atlántico. Barranquilla. Colombia.

Yance Pérez, Orlando 1987b. Análisis Semiológico del Arte Rupestre de "Piedra Pintada" Según la Organización Económica de los Mokaná- Revista Económicas CUC/ 35-42

Vidal Ortega, Antonino y Baquero Montoya, Álvaro 2007 (compiladores) De las Indias Remotas... Cartas del Cabildo de Santa Marta (1529-1640). Ediciones Uninorte. Libro de Pp 181. ISBN 9789588252421. Barranquilla. Colombia.

Wade, Peter ((2000) 2002) Música raza y Nación. Música Tropical de Colombia. Vicepresidencia de la República de Colombia. Departamento Nacional de Planeación. Programa Plan Caribe. ISBN 958-96707-2-5

Wade, Peter ((1993) 1997). Gente Negra Nación Mestiza. Dinámicas de las Identidades Raciales en Colombia. Editorial Universidad de Antioquia. Instituto Colombiano de Antropología. Siglo del Hombre Editores. Ediciones Uniandes. ISBN: 958-9057-71-3. Panamericana Formas e Impresos S:A. Bogotá. Colombia. http://www.tubara-atlantico.gov.co/nuestromunicipio.shtml?apc=m1f1--&m=f


Memorias
Revista Digital de Historia y Arqueología desde el Caribe
http://rcientificas.uninorte.edu.co/index.php/memorias
memorias@uninorte.edu.co

Universidad del Norte
Barranquilla (Colombia)
2013
©

Refbacks

  • No hay Refbacks actualmente.

Comentarios sobre este artículo

Ver todos los comentarios


Creative Commons License
This work is licensed under a Creative Commons Attribution 3.0 License.