Psicología desde el Caribe, Vol. 34 No. 1: Ene-Abr 2017

Tamaño de la letra:  Pequeña  Mediana  Grande
Revista del Programa de Psicología de la Universidad del Norte
ISSN Electronico 2011—7485
ISSN Impreso 0123—417X
Volumen 34, n.°1, enero — abril 2017
Fecha de recepción:Abril 30 de 2015
Fecha de aceptación: Octubre 23 de 2016
DOI: http://dx.doi.org/10.14482/psdc.34.1.9773


Relación entre la sensibilidad paterna y los estilos de apego, la personalidad y la capacidad empática, según variables sociodemográficas

Relationship between parental sensitivity and attachment styles, personality and empathic capacity, according to sociodemographic variables

Liliana Paola Nieri, Ph.D.*

* UADE—CONICET, Buenos Aires (Argentina)

Correspondencia: lnieri@uade.edu.ar


Resumen

El objetivo de este estudio fue comprobar si existe relación entre la sensibilidad paterna y los estilos de apego, los rasgos de personalidad y la capacidad empática, según variables sociodemográficas. Participaron 118 sujetos adultos hombres de la Provincia de Buenos Aires, Argentina cuyo rango de edad osciló entre 18 y 50 años (M= 33.80; DE = 5.644). Los instrumentos que se utilizaron fueron: Cuestionario de Sensibilidad Paterna, Big Five Inventory, Índice de Reactividad Interpersonal y el Cuestionario sobre relaciones. Los resultados demuestran que existe relación entre la sensibilidad del padre, los estilos de apego (seguro, evitativo, preocupado y temeroso); los rasgos de personalidad (extraversión, neuroticismo y agradabilidad); y la capacidad empática (toma de perspectiva, malestar personal y preocupación empática). De igual manera, se encontró correlación entre las escalas mencionadas anteriormente y las variables sociodemográficas tales como: edad del padre, edad del hijo, situación civil, situación laboral, cantidad de hijos y nivel de estudios paternos. Finalmente, los padres están que dispuestos a participar en todo lo relacionado al cuidado de su familia, no tienen miedo a establecer relaciones íntimas con los otros.

Palabras clave: Paternidad, Transición, Sensibilidad


Abstract

The aim of the present study was to determine the correlation between parental sensitivity and attachment styles, personality traits and empathy, according to sociodemographic variables. A representative sample of 118 male adults of Buenos Aires, Argentina between 18 and 50 years (M = 33.80, SD = 5,644) participated in the study. The instruments used were: Paternity Sensitivity Questionnaire, Big Five Inventory, Interpersonal Reactivity

Index Questionnaire and relationships. The results showed a relation between father´s sensitivity, security styles such as avoidant, preoccupied and fearful attachment; personality traits (extraversion, neuroticism and agreeableness) and empathic capacity in the dimensions of perspective taking, empathic concern and personal distress. Results also showed a correlation between the scales mentioned and father´s sensitivity and Father and child's age, civil status, employment status, number of children and parental level studies. In conclusion, male parents tend to participated in theirs family caring and are not afraid to establish intimate relationships with others.

Keywords: Fatherhood, Transitional, Sensitivity


INTRODUCCIÓN

En los últimos años, las investigaciones relacionadas con la función y rol del padre han centrado su interés en los cambios que ocurren durante su transición hacia la paternidad, concluyendo que su historia como hijo, el contexto social y cultural, la relación con su pareja y su situación actual, su estilo de personalidad, configuran la manera en que se relaciona con su hijo (Suárez—Delucchi & Herrera, 2010).

No obstante, en un comienzo se creía que dicha transición se generaba ante el nacimiento del hijo (Greenberg & Morris, 1974). Sin embargo, con los avances dentro del campo de la psicología del desarrollo, se establece que los padres durante el embarazo de su esposa, manifestaban la necesidad de sentirse incluidos en dicho proceso (Farrell, Rosenberg & Rosenberg, 1993; Habib & Lancaster, 2006).

Con relación a lo expuesto, Cupa y Riazuelo—Deschamps (2001), postulan que en torno al nacimiento de su hijo los padres desarrollan una profunda reorganización subjetiva, denominada constelación paternal, la cual estaría caracterizada por preocupaciones paternales primarias, como: asegurar el crecimiento de la vida del bebé, su desarrollo psíquico y la capacidad de comprometerse con el bebé.

De igual modo, Nieri (2015) encontró que este proceso de transición psicoafectiva comienza con la confirmación del embarazo y continúa luego del nacimiento. Además, halló que durante este proceso el padre atraviesa por un estado de sensibilidad paterna que se manifiesta a través de conductas y reacciones paternas durante el proceso de gestación y nacimiento de su hijo, que dependen de: la identificación paterna con su hijo por nacer, la función y rol paterno dentro de su familia, del tipo de personalidad y la historia paterna con relación a sus vínculos primarios.

Por lo que se refiere a los vínculos tempranos se ha encontrado que durante la transición a la paternidad, las propias experiencias de los nuevos padres con sus familias de origen pueden influir en los modelos o las representaciones mentales del funcionamiento de la familia a nivel consciente e inconsciente (Cohen & Finzi—Dottan, 2005). Asimismo, se ha demostrado que las relaciones tempranas con las figuras de apego contribuyen con el desarrollo de modelos generalizados, que influyen tanto a nivel cognitivo como afectivo (Collins, Guichard, Ford & Feeney, 2004).

Parke (2002), encontró que los padres que son más propensos a estar involucrados tenían un modelo paternidad positiva en la infancia. Estos hallazgos ponen de manifiesto cómo las experiencias con la familia de origen son relevantes e influyentes en la calidad de la relación de pareja después convertirse en padres. Lo que significa que la transición a la paternidad evoca temores generados por las experiencias en la familia de origen que tendrían injerencia sobre las familias (Perren, Von Wyl, Burgin, Simoni & Von Klitzing, 2005).

Con respecto a la personalidad paterna se ha demostrado que el tipo de modelo de crianza de los hijos está determinada por las características individuales, el contexto y la personalidad paterna. Lo que significa que el tipo de personalidad paterna incide en lo que el padre: siente, piensa y actúa (Belsky & Jaffee, 2006),

La mayoría de las investigaciones en este campo sostienen que existe asociación entre los modelos de crianza y las dimensiones de personalidad: extraversión, agradabilidad, conciencia y estabilidad emocional. Por ejemplo, para Belsky y Jaffee (2006) la extraversión se relaciona con niveles altos de apoyo y control en relación a la crianza de los hijos. Dentro de esta línea, en un estudio realizado por Losoya, Callor, Rowe y Goldsmith (1997) se encontró una asociación positiva entre extraversión y apoyo positivo.

La dimensión conciencia se relaciona con el apoyo parental y el bajo control (Losoya et al., 1997). La amabilidad refleja la orientación interpersonal empática, que se representa a través de pensamientos, sentimientos y acciones. Los padres amables, bondadosos y tranquilos tienen la capacidad para proporcionar amor y protección (Prinzie et al., 2009). En cuanto a la estabilidad emocional, se encontró que los padres que puntúan alto en la dimensión neuroticismo ejercían un control autoritario con relación a la crianza de sus hijos (Downey & Coyne, 1990; Prinzie et al., 2009). Huver, Ottenb, De Vries y Engels (2010), encontraron que los padres estables emocionalmente tienden a ejercer un control menos estricto. Finalmente, Prinzie y otros (2009) sostienen que los padres que puntúan alto en amabilidad y bajo en neuroticismo son más partidarios a fomentar la autonomía de sus hijos.

En cuanto a la empatía paterna, las diversas investigaciones que abordaron el concepto de empatía emocional se han centrado principalmente en el estudio de la misma en el entorno familiar poniendo el foco principal en el estudio de la interacción entre padres, madres e hijos (Kim & Rohner, 2003).

Algunas investigaciones sugieren que existe una relación entre la crianza de los hijos y los niveles de empatía. Minor, Karr y Jain (1987), encontraron que la falta de empatía se relaciona positivamente con la conducta de los padres abusivos. Dentro de esta misma línea, Chao (2011) encontró que las prácticas positivas de los padres causan efectos positivos en los resultados de los niños, incluyendo las conductas prosociales. Richaud (2009) halló que el estilo parental de aceptación favorece una percepción positiva de la empatía de los padres, a diferencia del control excesivo, el cual inhibe la percepción de empatía parental por parte de los niños.

De igual manera, algunas investigaciones hallaron que los padres también juegan un papel muy importante en el desarrollo del comportamiento positivo —preocupación empática— en sus hijos. Dichas investigaciones sostienen que la aceptación y el apoyo de los padres hacia sus hijos influyen en la expresión de la conducta positiva (Arzeen, Hassan & Riaz, 2012).

Las investigaciones citadas ponen en evidencia que el padre desde el inicio del embarazo atraviesa un proceso de construcción hacia la paternidad. Sin embargo, a lo largo de la búsqueda bibliográfica, no se han encontrado investigaciones que relacionen los sentimientos, emociones y reacciones de los padres durante la gestación y nacimiento de su hijo con las variables personalidad, estrés y empatía en población Argentina. El conocer lo que le ocurre al padre y sus características psicológicas, va a permitir aportar conocimientos en el campo de la psicología perinatal, así como también, va a dar lugar a comprender con mayor profundidad los sentimientos, emociones y reacciones que el padre presentó durante el proceso de construcción de su paternidad.

En virtud de los antecedentes expuestos, esta investigación tiene por objetivo comprobar si existe e relación entre la sensibilidad paterna y los estilos de apego, los rasgos de personalidad y la capacidad empática, según variables sociodemográficas.

La hipótesis de la misma es que el estilo de apego seguro, los rasgos de personalidad agradabilidad, extraversión y estabilidad emocional, y la mayor capacidad empática —toma de perspectiva y preocupación empática— favorecen a un mayor estado de sensibilidad en el padre.

MÉTODO

Participantes

Se recolectó una muestra no probabilística accidental de sujetos voluntarios de 118 sujetos adultos hombres de la Provincia de Buenos Aires, Argentina cuyo rango de edad oscilo entre 18 y 50 años (M= 33.80; DE = 5.644). El 92.4% (n = 109) de los participantes trabajan y el 7.6% (n = 9) restante se encuentran desempleados.

Con respecto al nivel educativo, la mayoría (39.8%) estaba cursando o poseía universitario completo (n = 47), el 23.7% (n = 28) tenían estudios terciarios completos. El 29.8% (n = 35) refería estar cursando o haber finalizado estudios secundarios completos y el 6.7% restante presentaba un nivel de estudios superiores —posgrados— (n = 8).

Con relación a la situación de pareja, el 89.8% (n = 106) se encontraban en una relación estable y conviviendo juntos, el 5.1% (n = 6) tenían una relación estable pero no convivían y el 5.1% (n = 6) estaban separados.

En cuanto a la cantidad de hijos, el 60.2% (n = 71) tenían un hijo; el27.9% (n = 33)tenían dos hijos, y el 11.9% (n = 14) tenían 3 o más hijos.

En relación al bebé, la edad promedio era 14.80 meses (DE = 6.178), de los cuales el 69.5% (n = 82) eran varones; y el 30.5% (n = 36) eran mujeres. La mayoría había nacido por parto normal (56.7%; n = 67) y el resto por cesárea (43.3%; n = 51).

La mayor parte de los participantes (80%; n = 95) residían en la ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense, el 15.2% (n = 18) residían en el interior del país y el 4.2% (n = 5) residían en el extranjero. Con relación a la nacionalidad, la mayoría eran argentinos (90.7%; n = 107) el resto (9.3%; n = 11) eran de otra nacionalidad.

El criterio para ser incluidos en la misma era que los padres tuvieran bebés sanos y madres sanas (sin complicaciones médicas obstétricas/neonatales). Además, los padres debían tener entre 18 y 50 años de edad, comprender idioma castellano, saber leer y escribir.

Fueron excluidos de la muestra a los padres cuyos bebés estaban internados en Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales o cuyas mujeres que tuvieron partos de fetos muertos, o muertos en el período neonatal inmediato.

Instrumentos

Protocolo encuesta sociodemográfica. Se solicitaba a los participantes una serie de datos relacionados con el sexo del bebé, la salud del mismo y el parto, además de datos sociodemográficos.

Cuestionario de sensibilidad paterna (Nieri, 2015). El cuestionario evalúa los sentimientos, conductas y reacciones paternas con relación a la llegada de su hijo. Está conformado por 12 preguntas que forman dos dimensiones (Reacciones, conductas y sentimientos paternos e Historia e identificación paterna) y, a su vez, arroja un puntaje total

(Escala total). Los ítems pueden responderse en una escala de formato Likert de 3 puntos. El autor de la técnica demostró su validez y fiabilidad en grupos de población general adulta de Argentina. La fiabilidad del CSP para esta muestra fue de .83 para reacciones, conductas y sentimientos paternos, de .64 para historia e identificación paterna y de .85 para la puntuación total del cuestionario.

Big Five Inventory (BFI, John, 1990, Adaptación Solano & Casullo, 2001). Consiste en un instrumento de 44 ítems que evalúa los cinco grandes rasgos de personalidad (extraversión, agradabilidad, responsabilidad, neuroticismo, apertura a la experiencia). El autor de la técnica demostró su validez y fiabilidad en grupos de población general adulta norteamericana. Esos estudios verificaron la validez concurrente con otros instrumentos reconocidos que evalúan personalidad. Los estudios locales verificaron la validez factorial de los instrumentos para población adolescente, población adulta no consultante y población militar (Solano, 2005; Solano & Casullo, 2001). En todos los casos se obtuvo un modelo de cinco factores que explicaban alrededor del 50% de la variancia de las puntuaciones. En cuanto a la fiabilidad en población adulta argentina se obtuvieron coeficientes en el rango de .66 a .77.

Índice de Reactividad Interpersonal (IRI, Davis, 1983, Adaptación al español de Perez Albéniz, de Paul, Etxeberría, Montes & Torres, 2003). Es un instrumento conformado por 28 frases que evalúa la disposición empática a través de cuatro subescalas, dos cognitivos (1 y 2) y dos emocionales (3 y 4): 1) Toma de perspectiva; 2) Fantasía; 3) Preocupación empática; 4) Malestar personal. Se explora mediante afirmaciones ante las cuales la persona debe responder: 1= no me describe bien; 2= = me describe un poco; 3= me describe bastante bien; 4= me describe bien y 5= me describe muy bien. Los estudios locales verificaron la validez factorial de los instrumentos para población infantil, adolescente, adulta no consultante y universitaria (Richaud, 2008; Richaud, Mesurado & Lemos, 2011; Richaud, 2013). En todos los casos se obtuvo un modelo de cuatro factores que explicaban alrededor del 51% de la variancia de las puntuaciones. En cuanto a la fiabilidad en población se obtuvieron coeficientes en el rango de .70 a .78.

Cuestionario sobre relaciones (Bartholomew y Horowitz, 1991; adaptado al castellano por Yárnoz, Alonso—Arbiol, Plazaola & Sainz de Murieta, 2001). Se basa en una entrevista semiestructurada que consta de cuatro párrafos referidos a la forma de relacionarse con los demás. La persona tiene que valorar cada párrafo (por ejemplo: “Es fácil para mí sentirme emocionalmente cercano a los demás. Me siento cómodo/a dependiendo de otras personas y teniendo a otras personas que dependan de mí. No me preocupa estar solo/a o que haya personas que no me acepten”) según una escala Likert—7, donde el 1 significa “totalmente en desacuerdo” y el 7 se corresponde a “totalmente de acuerdo”. Cada uno de estos párrafos se identifica con uno de los cuatro prototipos de apego adulto (seguro, rechazante/evitativo, preocupado/ambivalente y miedoso/temeroso). Ofrece la posibilidad de obtener medidas continuas como un resultado categórico. Este cuestionario posee propiedades psicométricas adecuadas de test—retest y de validez de constructo tanto en la versión original como en la adaptación al castellano. Los estudios locales verificaron la validez del instrumentos para población adolescente y población adulta (Rodriguez, & Oiberman, 2012; Casullo & Fernández, 2005; Carreras, Brizzio, González, Mele, & Casullo, 2008).

Procedimiento

Para garantizar los aspectos éticos de esta investigación, luego de obtener la aprobación del comité de ética de las instituciones, se les pidieron a los participantes que firmen un consentimiento informado en el cual se explicaban los objetivos de esta investigación. Igualmente se les indicó que la participación era voluntaria y anónima.

Los cuestionarios fueron administrados personalmente por los investigadores a los padres que se encontraban en la sala de espera de la clínica y/o hospital acompañando a su esposa y a su hijo recién nacido, durante el año 2015.

Los instrumentos antes descriptos formaban parte de una batería de pruebas con el propósito de obtener información sobre variables psicológicas relacionadas con la sensibilidad paterna.

Análisis estadístico

Los análisis de datos se realizaron correlacionando, mediante r de Pearson, también se seleccionaron las correlaciones con tamaños del efecto superiores a mediano (r =.30; Cohen, 1992).

La carga de los datos, así como el análisis de los mismos fueron efectuados con el programa procesador SPSS versión 20.

RESULTADOS

1. Relación entre el Cuestionario de Sensibilidad Paterna y las Variables: Personalidad, Apego y Empatía.

En la tabla 1 podemos apreciar que de las 9 correlaciones establecidas en la hipótesis, se observan seis correlaciones estadísticamente significativas. Dos correlaciones presentan tamaño del efecto moderado (r ≥ .30) a amplio (r ≥ .50). Los padres con mayor sensibilidad, más expresivos y dispuestos a cuidar a sus familias presentan más extraversión, de igual manera, tienden a ser cuidadosos, disciplinados, diligentes en el cuidado de su familia —responsabilidad—.

En cuanto a las relaciones entre las dimensiones reacciones, conductas y sentimientos paternos y escala total, se encuentra correlaciones estadísticamente significativas entre las dimensiones del índice de reactividad interpersonal (Ver Tabla 2). Entre las correlaciones positivas se encuentran la toma de perspectiva y la preocupación empática, esto significa que los padres que se han involucrado tanto físicamente como emocionalmente en el proceso de gestación, tienen la capacidad para apreciar el punto de vista de los demás y adoptan la perspectiva del otro ante situaciones de la vida cotidiana.

Por último, se analizaron las relaciones entre el CSP y el cuestionario sobre relaciones (Ver tabla 3). Las correlaciones demuestran que la mayoría de las dimensiones del cuestionario de sensibilidad paterna registran asociaciones con los 4 tipos de apego. La correlación negativa más elevada y con tamaño del efecto amplio fue la dimensión reacciones, conductas sentimientos paternos y la escala total con el estilo de apego evitativo. La dimensión historia e identificación paterna correlaciona negativamente con los estilos de apego evitativo y temeroso.

2. Relación entre el Cuestionario de Sensibilidad Paterna, Variables Sociodemográficas y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Relación entre la sensibilidad paterna, el sexo del hijo y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Para efectuar estos análisis, se dividió la muestra en dos grupos: varones (N=83) y mujeres (N=35).

En cuanto a la relación de apego y el sexo del hijo, no se han encontrado diferencias.

Sin embargo, si se encontró relación entre el CSP, el sexo del hijo y los rasgos de personalidad: estabilidad emocional (correlación negativa con el rasgo Neutoricismo; r=—25, p < .05), extraversión (r=.36, p < .01) y responsabilidad (r=24, p < .05).

Finalmente, al establecer la relación con dichas variables y la capacidad empática, se encontró que los padres que tienen hijos varones y que se han involucrado tanto física como emocionalmente en el proceso de gestación, tienen la capacidad para apreciar el punto de vista de los demás y adoptan la perspectiva del otro ante situaciones de la vida cotidiana (Toma de perspectiva: r=31, p < .01). Asimismo, se encontró que el sexo del hijo correlaciona negativamente con malestar personal (r=—26, p < .05), lo que significa que los padres que tienen hijos varones tienden a manifestar niveles menores de sentimientos de ansiedad y malestar al observar experiencias negativas en los demás.

Relación entre la sensibilidad paterna, edad del hijo y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Para efectuar estos análisis se dividió la muestra en dos grupos de edad: grupo 1: 1—12 meses de vida (N=46); y grupo 2: 13—24 meses de vida (N=72).

Con relación a los estilos de apego, no se han encontrado diferencias según la edad del hijo. Sin embargo, se encontró relaciones entre la edad del hijo, la sensibilidad del padre y las variables: personalidad y empatía.

Con respecto a la personalidad, los padres cuyos hijos son menores de 12 meses tienden a experimentar emociones positivas tales como alegría, satisfacción, excitación (Extraversión; r=37, p < .05), son estables emocionalmente, presentan baja ansiedad y preocupación (correlación negativa con Neuroticismo; r=34, p < .05).

Finalmente, en cuanto a la capacidad empática, los padres cuyos hijos son menores de 12 meses de vida, tienen la habilidad para comprender el punto de vista de la otra persona (Toma de perspectiva; r=25, p < .05), además carecen de sentimientos de ansiedad y malestar que el sujeto manifiesta al observar las experiencias negativas de los demás (correlación negativa con Malestar personal; r=43, p < .01)

Relación entre la sensibilidad paterna, la edad paterna y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Para efectuar estos análisis, se dividió la muestra en tres grupos, tomando la clasificación establecida por Griffa y Moreno (2005), grupo 1: 18—25 años (Juventud/ segunda adolescencia; N=10); grupo 2: 26—30 años (Adultez temprana; N=24 ); y grupo 3: 31—50 años (Adultez media; N=84).

Con relación a los estilos de apego y la relación con la sensibilidad del padre, se ha encontrado que los padres del grupo de edad de 18—25 años correlacionan negativamente con el estilo de apego evitativo (r=—84, p < .01), esto significa que son personas que no tienen miedo a la intimidad, no presentan altibajos emocionales y no desconfían de los demás.

De igual manera, se encontró que los padres del grupo de edad de 31—50 años, presentan correlación positiva débil entre la sensibilidad paterna y el estilo de apego seguro (r=21, p < .05).

En cuanto a la relación entre los estilos de personalidad paterna y la sensibilidad, se encontró que a mayor edad del padre, mayor es la capacidad que tiene de experimentar emociones positivas tales como alegría, satisfacción y excitación (Extraversión; r=30, p < .01).

Con relación a la capacidad empática, se puede observar que los padres mayores de 31 años son capaces de adoptar la perspectiva o punto de vista de otras personas (toma de perspectiva; r=24, p < .05). De igual manera, son padres con tendencia a experimentar sentimientos de compasión y preocupación hacia otros (Preocupación Empática; r=22, p < .05)

Relación entre la sensibilidad paterna, cantidad de hijos y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Antes de realizar este análisis, se dividió la muestra en dos grupos: padres primerizos (N=67) y padres que tienen 2 o más hijos (N=51).

Con respecto a los estilos de apego y la sensibilidad paterna, no se ha encontrado relación según la variables sociodemográfica cantidad de hijo, aunque , si se encontró relación entre la sensibilidad paterna, los rasgos de personalidad y la capacidad empática.

Con relación a los rasgos de personalidad, se encontró que los padres que tienen más de un hijo, correlacionan negativamente con el rasgo neuroticismo (r=—35, p < .01), asimismo, correlacionan positivamente con el rasgo de personalidad extraversión (r=48, p<.01).

En cuanto a la capacidad empática, se encontró que los padres que son padres por primera vez, tienen a manifestar niveles bajo de malestar personal (Correlación negativa; r=25, p<.05). De igual manera, son padres que tienen la habilidad para comprender el punto de vista de la otra persona (Toma de perspectiva; r=25, p < .05).

En cuanto a los padres que tiene más de un hijo se encontró que tienden a manifestar mayores sentimientos de compasión, preocupación y cariño ante el malestar de otros (Preocupación empática: r=27, p<.01)

Relación entre la sensibilidad paterna, nivel de estudios paterno y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Para este análisis, se dividió la muestra en 3 niveles de estudios: nivel 1: estudios primarios y secundarios (N=35); nivel 2: estudios terciarios y universitarios (N=73); finalmente, nivel 3: estudios superiores —posgrados— (N=10).

Con relación al apego no se ha encontrado relación entre el nivel de estudios y la sensibilidad paterna.

Sin embargo, si se encontró relación entre los niveles de estudios paternos, la sensibilidad y los rasgos de personalidad. Esto quiere decir, que los padres que tienen estudios terciario y universitarios, se caracterizan por la alta sociabilidad, tendencia a la compañía de otros, atrevimiento en situaciones sociales, tendencia a evitar la soledad (Extraversión; r=39, p<.0z). De igual manera, son padres con tendencia a la responsabilidad, confiabilidad, puntualidad y escrupulosidad (Responsabilidad; r=38, p<.01)

Asimismo, se encontró relación entre los niveles de estudio, la sensibilidad paterna y la capacidad empática. Lo que significa, que los padres que tienen estudios primarios y secundarios, tienden a tener sentimientos de compasión, preocupación y cariño ante el malestar de otros (Preocupación empática; r=44, p<.01). Además, tienen habilidad para comprender el punto de vista de la otra persona (Toma de perspectiva; r=36, p<.05).

Relación entre la sensibilidad paterna, la situación de pareja y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Para este análisis, se dividió la muestra en dos grupos: padres con pareja estable (N=106) y padres separados (N=12).

Con respecto a los estilos de apego, la sensibilidad paterna y la situación de pareja, se encontró que los padres separados tienden a presentar estilos de apego temeroso (r=57, p<.05), esto quiere decir, que son padres que evitan la intimidad con los otros y desactivan sus sistemas de apego.

En cuanto a la relación con los rasgos de personalidad, se encontró que los padres que estaban en una relación estable tienden a: experimentar emociones positivas tales como alegría, satisfacción y excitación (Extraversión; r=39, p<.01). Son padres con imaginación activa, sensibilidad estética, atención a las vivencias internas, gusto por la variedad (apertura a la experiencia; r=21, p<.05), altruistas, considerados, confiados y solidarios (Agradabilidad; r=20, p<.05.) De igual manera, tienen tendencia a la planificación, organización y ejecución de tareas (Responsabilidad; r=20, p<.05). Finalmente, estos padres son estables emocionalmente, presentan baja ansiedad y preocupación (correlación negativa con Neuroticismo; r=—19, p<.05).

Por ultimo, con relación a la capacidad empática, se encontró que los padres que estaban en pareja, son personas que: reflejan tendencia o habilidad para adoptar la perspectiva o punto de vista de otras personas (Toma de perspectiva; r=29, p<.01 ), experimentan sentimientos de compasión y preocupación hacia otros (Preocupación empática; r=30, p<.01) y no presentan sentimientos de ansiedad y malestar que el sujeto manifiesta al observar las experiencias negativas de los demás (correlación negativa con Malestar personal; r=—20, p<.05).

Relación entre la sensibilidad paterna, situación laboral y Variables Psicológicas (Apego, Personalidad y Empatía)

Para llevar a cabo este análisis, la muestra se dividió en dos grupos: padres que tiene empleo estable (N=110) y padres sin empleo (N=8)

En cuanto a los estilos de apego no se ha encontrado relación entre la sensibilidad paterna y la situación laboral del padre.

Sin embargo, se ha encontrado relación entre estas variables y los rasgos de personalidad y la capacidad empática paterna.

Con relación a los rasgos de personalidad, los padres que se encuentran con un trabajo estable tienden a presentar correlación negativa con el rasgo de personalidad neuroticismo (r=—21, p<.05) y correlaciones positivas con los rasgos de personalidad extraversión (r=30, p<.01) y responsabilidad (r=23, p<.05). Esto significa que estos padres son estables emocionalmente, presentan bajos niveles de ansiedad, tiene alta sociabilidad, son responsables confiables.

Con respecto a la capacidad empática paterna, se halló que los padres que trabajar tienden a adoptar la perspectiva del otro ante situaciones reales de la vida cotidiana (Toma de perspectiva; r=22, p < .05), presentan sentimientos de compasión, preocupación y cariño ante el malestar de otros (Preocupación empática; r=20, p < .05 ) y manifiestan niveles bajos de ansiedad ante las experiencias negativas de los otros (correlación débil negativa con Malestar personal; r=—19, p < .05 ).

DISCUSIÓN

Esta investigación tuvo como objetivo general: analizar la relación que existe entre la sensibilidad paterna, los estilos de apego, los rasgos de personalidad y la capacidad empática según variables sociodemográficas.

Se encontró que las correlaciones presentadas entre el CSP y la personalidad, se relacionan con lo propuesto por Belsky y Jaffee (2006), quienes sostienen que el tipo de personalidad paterna incide en lo que el padre siente, piensa y actúa. Los resultados encontrados, en esta investigación se relacionan con lo expuesto por Belsky y Barends (2002), quienes sostienen que la extraversión se relaciona con niveles altos de apoyo y control en relación a la crianza de los hijos; de igual manera la responsabilidad se asocia con el apoyo parental y el bajo control (Losoya et al., 1997).

Asimismo, se encontró que los padres que presentaron alta sensibilidad paterna puntuaron bajo en neuroticismo, esto significa que un padre que puntúa bajo en dicha dimensión tiende a no tener dificultades en iniciar y mantener interacciones afectivas con el niño (Prinzie, et al., 2009).

En cuanto al índice de reactividad interpersonal se encontraron asociaciones positivas entre preocupación empática y toma de perspectiva. Richaud (2009), sostiene que esta asociación se relaciona con el comportamiento prosocial de los niños, lo que significa que la aceptación y el apoyo a de los padres hacia sus hijos influye en la expresión de la conducta positiva. De igual manera Robinson, Zahn—Waxler y Emde (1994) argumentan que los padres más empáticos son capaces de comprender las señales emocionales de sus hijos y están motivados a ser receptivos y cálidos. Estos resultados se ven reflejados en esta investigación, donde los padres que se han involucrado tanto físicamente como emocionalmente en el proceso de gestación, tienden a presentar sentimientos de compasión, lástima y cariño por los otros, así como también pueden manifestar niveles menores de sentimientos de ansiedad y malestar (Escrivá, Navarro, & García, 2004).

Finalmente, en relación al tipo de apego, se encontró asociación positiva entre el apego seguro y la sensibilidad paterna. Paley, Cox, Burchinal y Payne (1999), encontraron que las clasificaciones de apego adulto de padres moderan la asociación entre la transición a la paternidad y la calidad de la relación romántica. Asimismo, se encontró que los padres que tienen recuerdos positivos de su familia de origen presentan asociaciones negativas con los tipos de apego: temerosos y evitativos. Es decir, las propias experiencias de los nuevos padres con sus familias de origen pueden influir en los modelos o las representaciones mentales del funcionamiento de la familia a nivel consiente e inconsciente (Cohen & Finzi—Dottan, 2005).

Con respecto a la relación entre la sensibilidad paterna y los estilos de apego paternos según la edad del padre, la edad del hijo, la situación civil, la situación laboral, la cantidad de hijos y el nivel de estudios paternos., se encontró que la edad del padre y el nivel de estudios correlacionan negativamente con el estilo de apego Evitativo, asimismo, se encontró que los padres que estaban separados correlacionaban positivamente con el estilo de apego Temeroso.

Esto significa que las relaciones tempranas con las figuras de apego contribuyen con el desarrollo de modelos generalizados, los cuales influyen tanto a nivel cognitivo como afectivo, incluyendo los recuerdos de interacciones pasadas con las figuras de apego, las expectativas generales acerca de cómo las figuras de apego se comportarán en situaciones futuras, metas relacionadas con los planes, y las manera de llevar a cabo dicha metas y planes (Collins, Guichard, Ford & Feeney, 2004).

Durante la transición a la paternidad, las propias experiencias de los nuevos padres con sus familias de origen, su situación actual y la relación con su pareja pueden influir en los modelos o las representaciones mentales del funcionamiento de la familia a nivel consiente e inconsciente (Cohen & Finzi—Dottan, 2005).

En cuanto relación entre la sensibilidad paterna y los rasgos de personalidad del padre según la edad del padre, la edad del hijo, la situación civil, la situación laboral, la cantidad de hijos y el nivel de estudios paternos.

Se encontró que: el rasgo Extraversión se relaciona con la sensibilidad paterna y las variables sociodemográficas: sexo del hijo, edad del hijo, cantidad de hijos, edad del padre, nivel de estudios, situación de pareja y situación laboral. El rasgo Neurotisismo correlaciona negativamente con la sensibilidad paterna y las variables sociodemográficas: sexo del hijo, edad del hijo, cantidad de hijos y situación de pareja.

El rasgo de personalidad Responsabilidad correlaciona positivamente con la sensibilidad paterna y las variables sociodemográficas: Sexo del hijo nivel de estudios, situación de pareja y situación laboral. Finalmente, el rasgo Apertura a la experiencia, correlaciona positivamente con la sensibilidad paterna y la variable sociodemográfica situación de pareja.

Esto significa que los padres con hijos varones menores de 12 meses, con una relación de pareja estable, con mayor sensibilidad, más expresivos y dispuestos a cuidar a sus familias son padres expresivos y dispuestos a cuidar a sus familias, con tendencia a permanecer calmados y relajados en situaciones estresantes (John, 1990).

Finalmente, en cuanto a la relación entre la sensibilidad paterna y la capacidad empática paterna según la edad del padre, la edad del hijo, la situación civil, la situación laboral, la cantidad de hijos y el nivel de estudios paternos.

Se encontró que la dimensión: Toma de perspectiva correlaciona positivamente con la sensibilidad paterna y las variables sociodemográficas: sexo del hijo, edad del hijo, cantidad de hijos, edad del padre, situación de pareja y situación laboral. Malestar personal correlaciona negativamente con la sensibilidad paterna y las variables sociodemográficas: sexo del hijo, edad del hijo y situación laboral. Finalmente, Preocupación empática correlaciona positivamente con la sensibilidad paterna y las variables sociodemográficas: edad del hijo, cantidad de hijos, edad del padre, nivel de estudios, situación de pareja y situación laboral.

Esto significa que los padres, cuyos hijos son varones menores de 12 meses que se han involucrado tanto físicamente como emocionalmente en el proceso de gestación y que tienen una relación estable y un trabajo estable tienen la capacidad para apreciar el punto de vista de los demás y adoptan la perspectiva del otro ante situaciones de la vida cotidiana., esto implica ponerse en el lugar del otro sin experimentar necesariamente una respuesta afectiva. Asimismo, presentan sentimientos de compasión, lástima y cariño por los otros, especialmente cuando se encuentran ante dificultades, así como también tienden a manifestar poca ansiedad y malestar al observar experiencias negativas en los demás (Escrivá, Navarro, & García, 2004).

Finalmente, es necesario indicar que si bien esta investigación aporta conocimiento empírico en las investigaciones relacionadas a la transición hacia la paternidad, no está exenta de limitaciones que deben ser consideradas para futuras líneas de investigaciones. Entre ellas, el empleo de muestras no probabilísticas en cuanto a que puede acarrear cierto sesgo en la modalidad de recolección de datos. Otras limitaciones, fueron el tamaño de la muestra, debido a los criterios específicos de inclusión y la falta de investigaciones que analicen lo que le ocurre al padre durante el proceso de gestación y nacimiento de su hijo y como este reacciona con las variables apego, empatía, personalidad, entre otras.

En virtud a lo expuesto, futuras investigaciones deberían centrarse en estudiar la influencia de variables: psicológicas, tales como: características de la personalidad de padre, la calidad de la interacción padre—madre—bebé, etc.

Los resultados de esta investigación se correlacionan con los estudios que sostienen que la construcción y desarrollo de la paternidad dependen de diversas variables tales como: el tipo de personalidad, las identificaciones con su familia de origen, el contexto social y cultural, su situación actual, entre otros; y la conjunción de las mismas van a determinar la manera en que el padre se vincule con su hijo/a. Además, los resultados de esta investigación constituye un aporte no solo en el área la Psicología Perinatal, sino que también, a nivel: Social, Político y Cultural, ya que promover la participación temprana en la transición a la paternidad puede conducir a relaciones más comprometidas y así influir en el nivel de participación de los padres en la crianza de sus hijos y en el sostén de sus parejas.


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