Psicología desde el Caribe, No. 22: Jul-Dic 2008

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Psicología desde el Caribe

ISSN 0123-417X
e ISSN 2011-7485
n.° XXII, julio-diciembre de 2008
Fecha de recepción: 1 de agosto de 2008
Fecha de aceptación: 29 de octubre de 2008


Composición del Locus de control en dos ciudades latinoamericanas

Composition the locus of control in two latinoamerican cities

 

Jesús Francisco Laborín Álvarez*, José Ángel Vera Noriega**, Francisco Fernando Durazo Salas*** y Erik Misael Parra Armenta****

* Licenciado en Psicología Clínica, Universidad de Sonora. Magister en Psicología Social, Facultad de Psicología de la UNAM y doctorado en Ciencias Sociales, Universidad Autónoma de Sinaloa. Profesor investigador asociado en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. laborin@ciad.mx

Correspondencia: Carretera a la Victoria Km 0.6 Ejido la Victoria, Apdo. postal 1735, C.P. 83000, Hermosillo, Sonora (México).

** Doctor en Psicología Social, UNAM. Profesor-investigador titular en la Dirección de Desarrollo Regional en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. Pertenece al SIN nivel II del CONACYT. avera@ciad.mx

*** Licenciado en Psicología, con especialidad en Psicología Clínica, Universidad de Sonora (UNISON), obtuvo el grado con la opción de tesis en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C., donde actualmente estudia la maestría en Desarrollo Regional. rukohope@msn.com

**** Licenciado en Psicología, con especialidad en Psicología Clínica, Universidad de Sonora (UNISON). Ha colaborado con proyectos de investigación vinculados a la adaptación psicológica en migrantes indígenas, y actualmente estudia la maestría en Desarrollo Regional en el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. el_erykk@hotmail.com


Resumen

El locus de control es un rasgo de personalidad vinculado con la atribución que hacen los individuos acerca de sus éxitos y fracasos. Los estudios en diferentes naciones y sociedades han demostrado que existen características generales y particulares respecto a la percepción de control y donde la cultura juega un papel importante. Se partió del objetivo de conocer la composición factorial del locus de control en dos poblaciones, Hermosillo, Sonora (México) (n=600) y João Pessoa, Paraíba (Brasil) (n=600); y establecer las diferencias en cuanto a dicho constructo en ambas poblaciones con respecto a las variables atributivas: edad, escolaridad, ocupación y ciudad. Los resultados revelan tres dimensiones comunes a las dos poblaciones: locus de control interno, locus de control afiliativo y locus de control externo. Los datos en general hacen ver que las muestras poblacionales de las ciudades hacen juicios de control en relación a los esfuerzos y el trabajo personal, en la afiliación a colectivos y grupos de interés como los fundamentos de explicación para éxitos y fracasos.

Palabras claves: Locus de control, psicología transcultural, México, Brasil.


Abstract

The locus of control is a personality trait linked to the attribution people make concerning their success and failures. Research in nations and societies has demonstrated that there exist general and particular characteristics about control perception, where culture plays an important role. The initial objective was to know the factorial composition about locus of control in two groups located in Hermosillo, Sonora México (n=600) and João Pessoa, Paraíba. Brazil (n=600); then, to establish the differences of the construct between the groups concerning the attribute variables: age, education level, occupation and city. The results show three dimensions in the two groups: internal, affiliation and external locus of control. The general data suggest that the population samples of the cities make control judgements related with efforts and personal work, affiliation to collectives and groups of interest as the basis for explaining their success and failures.

Key words: locus of control, cross-cultural psychology, México, Brazil.


INTRODUCCIÓN

La teoría del aprendizaje social de Rotter (1966) destaca que entre la situación y los reforzadores ambientales median factores cognitivos, y que son los valores y las expectativas personales los que finalmente determinan el comportamiento. A pesar de que Rotter destacó la importancia de los valores y de las expectativas de refuerzo únicas para la situación expectativas específicas, también sugirió que la gente desarrolla expectativas que mantiene a través de diversas situaciones expectativas generalizadas (Pervin, 1998).

Una expectativa generalizada resulta de la combinación que hace Rotter de la teoría de la atribución con el concepto de reforzamiento, proponiendo así la teoría del foco o "locus" de control, que explica la percepción del origen del reforzador. Según este mecanismo, si una persona interpreta la aparición del reforzador como dependiente de su conducta, el control es interno; si se percibe como independiente de su acción, el control es externo (Góngora, 1998).

Si bien se ha evidenciado en distintas culturas la importancia de tener alguna expectativa sobre el origen de los éxitos y fracasos, existen diferencias respecto a las atribuciones en la vida cotidiana (Díaz-Loving, 1998). Diversos estudios han revelado que en los países desarrollados e individualistas ej. Estados Unidos o Europa occidental el control tiende a internalizarse, mientras que en países con economías emergentes y colectivistas ej. Latinoamérica el control se externaliza (García y Reyes, 2000; Spector, Sánchez, Siu, Salgado y Ma, 2004). De este modo, se puede observar cómo las personas de ciertas regiones son más propensas a desarrollar determinados tipos de control, por estar próximas o no a fenómenos como la industrialización, la globalización y a un mayor contacto con otras culturas.

Smith, Trompenaars y Dugan (1995) realizaron un estudio con participantes provenientes de 43 países, a los cuales se les aplicó la escala original de locus de control de Rotter (1966) con el objetivo de identificar las similitudes y diferencias entre diferentes regiones y sociedades. Los autores corroboran lo ya mencionado, es decir, las personas provenientes de Europa y Estados Unidos presentan mayormente rasgos relacionados con la atribución de los éxitos y fracasos a sus propios actos personales y/o individuales; por otro lado, las naciones asiáticas y latinoamericanas resultaban ser más dependientes a la afiliación de grupos sociales y colectivos como determinantes de su percepción de control combinado con algunos rasgos que tienen que ver con el azar y el destino.

Thomas y Mueller (1998) realizaron un estudio con el objetivo de medir el locus de control en diferentes grupos culturales; para ello se dieron a la tarea de recolectar muestras de estudiantes universitarios originarios de Estados Unidos, Europa, Asia y Latinoamérica. Los resultados revelan que los participantes provenientes de Estados Unidos y Europa alcanzaban valores de medias significativamente superiores a los asiáticos y latinoamericanos respecto a la creencia de que el éxito y el fracaso dependen del propio individuo; de esta forma identificaron el individualismo de los primeros y el colectivismo de los segundos como distanciamiento cultural.

De forma similar, Sodowsky, Kuo-Jackson, Richardson y Corey (1998) estudiaron la relación entre locus de control e individualismo/colectivismo en Estados Unidos con una muestra de estadounidenses blancos, afroamericanos, hispanos y asiáticos. Los resultados arrojaron puntuaciones más altas para los estadounidenses blancos en internalidad de control e individualismo, mientras que para todos los grupos que representaban minorías se observó una tendencia al control externo y al colectivismo.

Parece factible pensar que las sociedades individualistas es decir, aquellas donde la persona se autovalora como autónoma, cuenta con mayores recursos materiales, tiene una mayor movilidad social y un mayor control sobre los riesgos estén relacionadas con el control interno, mientras que aquellas consideradas como colectivistas se vinculan más con el locus de control externo, dado que éstos tienden a inhibir sus opiniones y decisiones personales, así como a depender más del grupo y figuras de autoridad (Páez, Fernández, Basabe y Grad, 2001). En el mismo sentido, Kaufmann, Welsh y Bushmarin (1995) estiman que aspectos como el económico, la industrialización y la globalización se asocian con el aumento del control interno.

También se ha demostrado que las características sociodemográficas influyen en la percepción de locus de control. En cuanto al sexo, la inter-nalidad se ha relacionado con la instrumentalidad (rasgo masculino) y los aspectos externos del constructo con la expresividad (rasgo femenino), con base en lo cual se podría decir que las mujeres son más externas y los hombres más internos (Andrade y Reyes-Lagunes, 1996); sin embargo, en estudios recientes ha ocurrido lo contrario, o bien, no se han encontrado diferencias.

Un ejemplo al respecto es el estudio de Gianakos (2002), en el que se observa que las estrategias de afrontamiento orientadas a pedir ayuda y tener un pensamiento positivo en situaciones de estrés laboral se presentaron en personas con locus de control interno, y fueron precisamente las trabajadoras quienes mayormente presentaban estas características. En Latinoamérica, los datos son muy similares: se ha encontrado que los hombres puntúan significativamente más alto en los factores de fatalismo/suerte, poderosos del macrocosmos, afectividad y poderosos del microcosmos, mientras que las mujeres presentan medias superiores en internalidad (Aguilar y Andrade, 1994; Andrade y Reyes-Lagunes, 1996).

Al respecto cabe señalar que en los países desarrollados, donde altas proporciones de mujeres trabajan y tienen mayor nivel de escolaridad, la ideología del estatus de la mujer es más igualitaria. Este fenómeno no se presenta de igual forma en los países latinoamericanos; no obstante, se ha venido observando una mayor participación hoy en día de las mujeres en los ámbitos educativo, social y político, lo que ha repercutido en un desarrollo por parte de éstas en lo que respecta a rasgos instrumentales, como el logro y la competitividad, atribuidos generalmente a los hombres (Assmar, Ferreira y Novaes, 2000; Samara, 2002).

En lo que refiere a la edad, Reeh, Hiebert y Cairns (1998) reportan mayor externalidad en jóvenes en su estudio con sujetos de 14 a 20 años. Lo mismo declaran Chubb, Fertman y Ross (1997) respecto a la percepción del locus de control en diferentes grupos de edad, y precisamente los adolescentes son los que presentan con mayor frecuencia rasgos de personalidad vinculados a la externalidad; y además cabe añadir que se produce un decremento de esa externalidad a medida que pasan los años (Kulas, 1996; Siu, Spector, Cooper y Donald, 2001).

Se ha considerado también el nivel de escolaridad, ya que los niveles de preparación representan diferentes estilos de concebir la realidad, los logros, la obtención de bienes y, por supuesto, diferentes formas de atribuir el control de los éxitos y fracasos. Flores (1995) al relacionar locus de control, asertividad y nivel de escolaridad observó en sus resultados que a medida que aumenta el nivel de preparación media superior y superio existe la tendencia a que las personas asertivas tengan un locus de control interno; en cambio, las personas con poca preparación escolar son poco asertivas o indirectamente asertivas y creen que su vida está regida por los demás. Posteriormente, estos datos fueron corroborados por Steptoe y Wardle (2001) y Encinas (2003), quienes llegaron a la conclusión de que a menor nivel de preparación académica, el control tiende a ser externo, y a mayor nivel de preparación, el control es interno.

Los estudios realizados en México concuerdan con lo expuesto anteriormente. Para el caso del Estado de Sonora, ubicado al Noroeste y con frontera con Estados Unidos, destaca el trabajo de Vera y Cervantes (2000), quienes validaron una escala para medir locus de control en dicha población. Los resultados del análisis factorial revelaron cuatro factores: control externo aleatorio (control de los eventos a través de la suerte, el azar, la casualidad y la fortuna), control externo teocausal (aspectos relacionados con el mandato divino y el destino), control externo afiliativo (creer que por la simpatía y la adherencia a grupos sociales se alcanzarán las metas) y locus de control interno (atribución del éxito y/o fracaso debido al propio empeño, esfuerzo, inteligencia o habilidad). En dicho estudio se encontró que los hombres obtuvieron puntajes significativamente más altos que las mujeres en las dimensiones aleatoria y teocausal, y los sujetos de menor escolaridad son quienes creen que la suerte, el destino, Dios y la propia simpatía son los que influyen en la consecución de los logros.

Posteriormente, Vera, Laborín, Domínguez y Peña (2003) realizaron un trabajo en la misma región con el objetivo de evaluar la identidad psicológica y cultural del sonorense a partir de diferentes rasgos de personalidad, como el bienestar subjetivo, autoconcepto, locus de control, orientación al logro, evitación al éxito y el enfrentamiento a los problemas. Según dicha investigación, los hombres sonorenses son mucho más competitivos que las mujeres, presentan más rasgos fatalistas y emplean frecuentemente estrategias emocionales y evasivas para la solución de los problemas, se basan en las relaciones afectivas para lograr lo que quieren y delegan la responsabilidad de sus actos a otras personas. Las mujeres, por su parte, obtuvieron valores de medias más altos que los hombres en los aspectos positivos del autoconcepto y locus de control interno, presentan mayor inseguridad al logro, dependen más de la evaluación de su trabajo, es mayor su tolerancia al fracaso y tratan de ser más directas y revalorativas-sociales a la hora de enfrentar los problemas de la vida cotidiana.

Cabe destacar que en particular en la zona noroeste de la República mexicana durante los últimos años ha pasado por un proceso de aculturación mucho más intenso, afectado por la cercanía y gran influencia cultural y económica de Norteamérica, lo cual ha repercutido en nuevas formas de organización individual, familiar y grupal, lo cual se refleja en un alejamiento del pensamiento colectivista (Laborín, 2003).

En lo que respecta a Brasil, Vera, Albuquerque, Laborín, Souza y Coronado (2003) realizaron un estudio con la población de Paraíba en el que resultaron cuatro factores del locus de control: locus de control externo, locus de control interno, locus de control externo afiliativo y locus de control interno social. Los resultados revelan que las dimensiones internas y de control afiliativo se correlacionan directamente con la edad, o sea, que a medida que aumenta la edad los sujetos se tornan internamente controlados; para el nivel de escolaridad se encontró que los sujetos con educación primaria tienen mayor disposición a interpretar sus conductas de acuerdo con los factores externos en comparación con los sujetos con estudios profesionales; y en lo que respecta a la variable sexo no se encontraron diferencias significativas en ninguna de las dimensiones.

En un estudio más reciente de Vera, Domínguez, Laborín, Albuquerque y Seabra (2007), realizado con la misma población, se midió el impacto de los rasgos de autoconcepto, locus de control y orientación al éxito en adultos mayores, y éstos resultaron con mayores rasgos de locus de control interno, los cuales se caracterizaban por tener un autoconcepto positivo, son personas que seguían envueltas en alguna actividad laboral, tienen una menor percepción de características negativas de sí mismas y se orientan al éxito; en contraste, los sujetos que obtuvieron porcentajes altos en locus de control externo presentan características tales como un autoconcepto negativo, son dependientes de algún familiar, cuentan con una alta percepción de características negativas y su preocupación respecto al fracaso es mayor.

Los estudios en distintas culturas muestran y ratifican que muchos de los conceptos evaluados en psicología de la personalidad tienen un sustrato universal y particular, y dejan claro que la medición de la personalidad es específica del contexto al que pertenecen las personas evaluadas; a partir de esto se hace necesario considerar de qué manera un escenario conforma y consolida algún rasgo de la personalidad, en este caso, el locus de control.

Por otro lado, realizar estudios con diferentes sedes y participantes brinda la posibilidad de explicar las diferencias y similitudes psicológicas en distintas regiones, y se reconoce que puede variar la adaptabilidad a los diferentes medios, como las zonas desérticas, donde los pobladores establecen sistemas de ajuste similares. A partir de las anteriores consideraciones se aclara que el objetivo de este estudio en las ciudades de Hermosillo, Sonora (México) y João Pessoa, Paraíba (Brasil) fue el identificar semejanzas y diferencias entre los habitantes de estas dos poblaciones del semiárido latinoamericano con respecto al locus de control y su relación con las variables atributivas: edad, escolaridad, ocupación y ciudad.

MÉTODO

Participantes

A través de un muestreo por cuota se evaluaron 1200 personas nacidas y/o socializadas en Hermosillo, Sonora (México) (n= 600) y João Pessoa, Paraíba (Brasil) (n= 600), donde el 50% son mujeres y el otro 50% son hombres, con edad fluctuante entre los 14 y 64 años, divididos en tres grupos de edad: grupo 1: adolescentes jóvenes, 14-21 (Hermosillo=200; João Pessoa=200); grupo 2: jóvenes adultos, 22-30 (Hermosillo=200; João Pessoa=200); y grupo 3: adultos >30 años (Hermosillo=200; João Pessoa=200). Para los niveles de escolaridad se establecieron 5 categorías: primaria (Hermosillo=120; João Pessoa=120); secundaria (Hermosillo=120; João Pessoa=120); preparatoria (Hermosillo=120; João Pessoa=120); licenciatura (Hermosillo=120; João Pessoa=120); y posgrado (Hermosillo=120; João Pessoa=120). Y finalmente para la variable ocupación se tomó una muestra de pequeños comerciantes/ empleados federales (Hermosillo=150; João Pessoa=150); obreros u operadores/empleados de oficina (Hermosillo=150; João Pessoa=150); medianos comerciantes/profesores/jefes de oficina/empresarios (Hermosillo=150; João Pessoa=150); y amas de casa/jubilados/becarios (Hermosillo=150; João Pessoa=150).

Instrumentos

La escala utilizada para Hermosillo fue la escala de locus de control de Reyes-Lagunes (1995) con datos obtenidos en población mexicana y adaptada por Vera y Cervantes (2000) para la población sonorense.

La muestra de João Pessoa se evaluó a través de la escala de locus de control validada por Vera y Cervantes (2000), adaptada y traducida para la población nordestina por Vera, Albuquerque, Laborín y Morales (2003).

En los dos casos, el instrumento se conforma de 78 reactivos, con siete opciones de respuesta presentadas en forma tipo Likert pictórico, donde las respuestas se representan por siete cuadros equiláteros, ordenados de mayor a menor tamaño, que van desde "completamente de acuerdo" hasta "completamente en desacuerdo", además de haberse empleado el idioma que predomina en cada país.

Secuencia de análisis de datos

Fueron realizados los procedimientos estadísticos usuales y sugeridos para la validación por constructo (Nunnally y Bernstein, 1995). En principio se utilizó la Prueba t para grupos independientes, ítem por ítem, comparando grupo alto Vs. grupo bajo (percentil 25 y 75 respectivamente); el alfa de Cronbach, con el propósito de obtener el índice de confianza total de la prueba, y se hizo un análisis factorial exploratorio (Comrey, 1988) para conocer la estructura del constructo "orientación al logro y evitación al éxito".

Por otro lado, se realizó un análisis factorial de los componentes principales, dado que éste tiene en cuenta la suma de los valores observados para optimizar el peso de máxima variabilidad y confianza de los factores resultantes (Floyd y Widaman, 1995). Adicionalmente, fueron verificados los índices KMO y la prueba de esfericidad de Bartlett, los cuales indican que los ítems del instrumento son apropiados para el análisis factorial, y se utilizó rotación Varimax, porque se esperaba que las dimensiones de la escala no estuvieran correlacionadas.

El número de factores obtenidos fue evaluado usando: a) la regla de Kaiser, Hunka y Bianchini (1971) de extracción de los factores con valores propios (eigen value) mayores que 1, b) el indicador screen plot (Cattell, 1978) y c) la interpretabilidad de las estructuras factoriales resultantes (Gorsuch, 1983). Finalmente, se utilizó el alfa de Cronbach por factor, para obtener la confiabilidad de los mismos.

Se llevaron a cabo comparaciones de medias para cada reactivo y por dimensión, y se finalizó con un análisis univariado con el modelo general lineal para analizar las diferencias respecto a las variables atributivas: edad, escolaridad, ocupación y ciudad.

RESULTADOS

En la tabla 1 se puede observar un resumen de los resultados del análisis factorial que fue aplicado a la escala de locus de control para las muestra de Hermosillo, Sonora (México) y João Pessoa, Paraíba (Brasil). Como puede observarse, contamos con tres dimensiones: una primera dimensión de locus de control interno referida a explicaciones de las consecuencias positivas y negativas del comportamiento basadas en el esfuerzo personal, con una varianza explicada de 20.26%, un alfa de Cronbach total de .90 y con 29 reactivos. Seguidamente tenemos la dimensión de locus de control afiliativo, la cual se refiere a todos aquellos reactivos vinculados con la explicación de los éxitos y fracasos con base en las relaciones sociales, la pertenencia a grupos y la capacidad personal para adherirse a los colectivos, con una varianza explicada de 10.59%, un alfa de .90 y 19 reactivos. Finalmente, con una varianza explicada de 3.86% se tiene el factor de locus de control externo con un alfa de .91 y 22 reactivos. En resumen, la varianza explicada total es de 34.72% y el alfa total de .94, el índice de esfericidad de Bartlett tiene una significancia de .000 y la KMO es de .947, lo cual nos da los parámetros necesarios para hacer un análisis de componentes principales y después llevar a cabo una rotación varimax.

Las tablas 2, 3 y 4 presentan los reactivos involucrados en cada una de las dimensiones encontradas. Inicialmente, la dimensión de locus de control interno muestra medias por arriba del valor de 5 en todos los casos y hasta 6.39 como valores promedio, que indican un acuerdo total con cada uno de los reactivos, los pesos factoriales en su mayoría se encuentran por arriba del .40 y desviaciones estándar dentro de los índices normales de 1.0 a 1.5. El reactivo lo que he logrado en la vida ha sido por que lo he buscado, los éxitos que he tenido se deben a mis decisiones y el éxito que tengo se debe a mi esfuerzo, con pesos factoriales de .66, .65 y .66, representan los reactivos que se relacionan de manera más importante con la dimensión, mientras que los reactivos que mi matrimonio sea exitosos depende de mí y el obtener un buen trabajo depende de mi inteligencia tienen pesos factoriales de .39 y .37. De manera que los pesos más altos se encuentran en aquellas aseveraciones genéricas y decrementan en la medida en que las aseveraciones representan condiciones específicas de evaluación o de percepción subjetiva (ver tabla 2).

En la tabla 3 podemos observar los reactivos que componen la dimensión de locus de control afiliativo. Estos reactivos se encuentran con valores de 4 a 5.5, lo que indica que las poblaciones se muestran de acuerdo con estas variables causales relacionadas con la afiliación a los grupos y colectivos. Tendré éxito si soy simpático, el número de amigos se debe a lo agradable que soy y mi éxito dependerá de que tan agradable yo sea son reactivos que obtuvieron pesos factoriales por arriba de .50, mientras que aquellos que presentaron los valores más bajos, como el destino de mi familia es estar unida y mantengo a mis amigos por que soy agradable, presentan pesos factoriales de .43 y .45, es decir, muestran una tendencia semejante a la anterior, en la cual decrementa el peso factorial a medida que el enunciado hace referencia a situaciones concretas.

Finalmente, la tabla 4 presenta los reactivos que resultaron para la configuración factorial del locus de control externo. Como se puede observar, las medias se encuentran entre 2.5 y 4.0, lo cual implica que la población está en desacuerdo con el contenido de estos reactivos y presupone que en general el éxito o el fracaso en los diferentes escenarios de la vida está relacionado con menor frecuencia con el locus de control externo. Los pesos factoriales para locus de control externo van de .50 a .69, donde reactivos como he sacado buenas calificaciones porque le caigo bien a mis maestros y mis calificaciones dependen de la voluntad de mis maestros obtuvieron los pesos factoriales más altos, con .69 y .68, mientras que, por otro lado, reactivos como lo que he logrado en mi vida ha sido por que así tenia que ser y he hecho buenas relaciones por accidente presentan pesos factoriales de .41. En resumen, ambas poblaciones parecen estar totalmente de acuerdo en relación con atribuir el éxito y el fracaso de sus acciones a un locus de control interno asociado al esfuerzo y al desempeño personal, y parecen estar en desacuerdo con una explicación en términos del destino o la suerte para sus éxitos y fracasos.


Con objeto de llevar a cabo un análisis de varianza por medio de un modelo general lineal se colocaron como variables dependientes cada una de las diferentes dimensiones y la escala total, mientras que las variables edad, escolaridad, ocupación y ciudad de origen funcionaron como factores fijos. En la tabla 5 podemos observar el valor de F y de significancia para el modelo corregido total, el externo, el afiliativo y el interno, lo mismo para la interacción de las variables atributivas con la escala total y cada una de las diferentes dimensiones. Como se puede observar, la interacción entre la edad, escolaridad, ocupación y ciudad de origen es significativa para el caso de locus de control externo y para el caso de locus de control afiliativo, y no son significativas para el caso de la escala total y la dimensión interna; así pues, la interacción entre edad, escolaridad, ocupación y ciudad genera cambios en las medias que resultan significativas y establecen condiciones para poder observar a través de la prueba post hoc (Scheffe) cuál de los diferentes niveles de edad, escolaridad, ocupación y ciudad son los que establecen las diferencias entre las medias.

El análisis post hoc de Scheffe muestra que los jóvenes para locus de control afiliativo y externo se manifiestan con una percepción subjetiva mayor que aquellos de 30 años con una diferencia significativa al .000 y una diferencia de medias de .31. Para la escolaridad, las personas que declararon que tenían estudios de primaria comparados con los de estudios de preparatoria tienen una percepción subjetiva de mayor acuerdo con un locus de control afiliativo y externo que aquellos que estudiaron preparatoria. En relación con la ocupación, los obreros u operadores obtuvieron en ambos casos promedios de acuerdo mucho menores que los pequeños-medianos comerciantes, dependientes y amas de casa. Finalmente, el factor "ciudad" presenta a Hermosillo con valores promedio menores que los de João Pessoa en locus de control afiliativo y externo.

DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES

Los resultados del análisis factorial presentan algunas diferencias con estudios llevados a cabo en México (La Rosa, 1986; Reyes-Lagunes, 1995; Vera y Cervantes, 2000; Vera, Laborín, Domínguez y Peña, 2003) y en Brasil (Vera, Albuquerque, Laborín y Morales, 2003; Vera, Domínguez, Laborín, Albuquerque y Seabra, 2007); estas diferencias sustantivas se refieren al orden de los factores y el nivel de varianza explicada. En este estudio, en ambas muestras poblacionales predomina una percepción de éxito y fracaso basada en una suposición de esfuerzo personal, la afiliación a grupos sociales de referencia y explicaciones asociadas a la suerte, Dios o el destino.

México y Brasil, y las ciudades en cuestión, tienen una población fundamentalmente católica, lo cual suponía encontrar la dimensión de locus de control externo como primer factor (Vera, Laborín, Domínguez y Peña, 2003; Vera, Albuquerque, Laborín, Souza y Coronado, 2003) o segundo factor (Vera y Cervantes, 2000; Vera, Domínguez, Laborín, Albuquerque y Seabra, 2007). Lo que cabe destacar son las medias bajas de 2 a 3 para la percepción de control externo y de 5 a 6 para el locus interno. El locus afiliativo, la simpatía, la amistad, la cercanía, que ya había sido reportado en otros estudios (Vera & Cervantes, 2000; Vera, Laborín, Domínguez & Peña, 2003; Vera, Albuquerque, Laborín, Souza & Coronado, 2003), se presenta con un nivel de varianza explicada muy baja.

Los datos en general hacen ver que las muestras poblacionales de las ciudades hacen juicios de control en relación con los esfuerzos y el trabajo personal, en la afiliación a colectivos y grupos de interés como los fundamentos de explicación para éxitos y fracasos. En este escenario, la percepción de control se asocia con el desempeño, competencia, habilidades y conocimiento en las diferentes áreas de la vida cotidiana. Por el carácter colectivista de ambas ciudades se puede observar la base de una concepción afiliativa bajo la cual la sociabilidad deriva en creencias y comportamientos afectivos que promueven la movilidad social, económica y afectiva.

Tal y como se mostró en los resultados, los reactivos en cada una de las dimensiones y sus valores pesos factoriales son altos y se relacionan con enunciados genéricos sobre la atribución de control sobre éxito o fracaso. Cuando la descripción se transforma en una más específica sobre los escenarios de comportamiento, pareja, amigos, trabajo o escuela, familia, los valores de peso factorial decrementan lentamente (Vera & Cervantes, 2000; Vera, Albuquerque, Laborín, Souza & Coronado, 2003).

En lo que respecta a las diferencias por edad, fueron los jóvenes quienes presentaron mayores características vinculadas al locus de control externo y la afiliación a grupos de referencia como determinantes en la explicación de sus éxitos y fracasos, en comparación con el grupo de adultos, quienes presentaron un locus más inclinado a lo interno, lo cual ya había sido reportado por otros autores (Chubb, Fertman & Ross, 1997; Reeh, Hiebert y Cairns, 1998), quienes explican que a mayor edad, el locus de control tiende a internalizarse. Esto se puede deber a que en edades tempranas del desarrollo las personas están en búsqueda de una identidad como personas pertenecientes a una sociedad en particular, y la afiliación a grupos de referencia parece ser una estrategia óptima para los jóvenes pertenecientes a las muestras estudiadas. Estos mismos resultados ya habían sido reportados en Brasil por Vera, Albuquerque, Laborín, Souza y Coronado (2003), mientras que en México Vera y Cervantes (2000) no encontraron diferencias significativas en grupo edad.

Para el caso de la escolaridad, se encontró que las personas con estudios de primaria tienen una percepción subjetiva de mayor acuerdo con un locus de control afiliativo y externo que aquellos que estudiaron preparatoria o licenciatura, lo cual marca una tendencia sobre el hecho de que a medida que aumenta el nivel de preparación escolar la percepción sobre la atribución de los éxitos y fracasos tiende a internalizarse (Vera y Cervantes, 2000; Steptoe y Wardle, 2001; Encinas, 2003; Vera, Albuquerque, Laborín, Souza y Coronado, 2003; Vera, Laborín, Domínguez y Peña, 2003). Lo anterior sugiere que los habitantes de Hermosillo y João Pessoa cuentan con menores conocimientos académicos y oportunidades de aprendizaje, interpretan sus éxitos y fracasos más frecuentemente como un resultado del azar, el destino y sienten la necesidad de integrarse a grupo sociales para alcanzar sus metas u objetivos; esto comparado con los individuos de mayor preparación académica, quienes al parecer han desarrollado habilidades y estrategias que les han permitido tener una percepción subjetiva de control orientada a la internalidad.

La prueba de hipótesis comparando los puntajes de locus entre las dos ciudades muestra diferencias significativas entre éstas (t = 6.9; df 597; sig. .000). Este mismo análisis para comparar reactivo por reactivo muestra que los valores de media de todos los reactivos fueron significativos para la ciudad, con las medias mayores para Joao Pessoa. Las diferencias observadas para la interacción entre edad escolaridad y ocupación interactuando hacen ver que los obreros o empleados en ambas ciudades entre 15 y 21 años con secundaria o preparatoria tienen los puntajes significativamente más altos en la percepción de locus de control afiliativo y externo. Lo anterior significa que en la medida que aumenta la edad, conjuntamente con la escolaridad y la complejidad de las competencias para un trabajo de mayor responsabilidad y salario incrementa la percepción de control interno con mayor puntaje siempre para la población de Paraíba comparada con Hermosillo (Chubb, Fertman y Ross, 1997; Reeh, Hiebert y Cairns, 1998; Vera, Albuquerque, Laborín, Souza y Coronado, 2003).

Finalmente, la comparación entre ciudades nos muestra a los habitantes de João Pessoa como individuos con una percepción de control más vinculada a los factores afiliativo y externo, donde elementos como el azar, el destino y la adherencia a grupos de referencia juegan un papel importante para dar explicación a los éxitos y fracasos en la vida cotidiana (Vera, Albuquerque, Laborín, Souza y Coronado, 2003). Por otro lado, el hecho de que en Hermosillo estos mismos factores no resultaran ser significativos puede deberse, de acuerdo con Laborín (2003), a que esta población se encuentra en una zona cercana a Estados Unidos, donde se ha podido observar una influencia tanto cultural como económica que ha traído como resultado nuevas formas de organización individual familiar y grupal, lo cual refleja un alejamiento del pensamiento colectivo y una tendencia a la internalidad.


Referencias

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Psicología desde el Caribe
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Barranquilla (Colombia)
2013
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