La reducción presentada entre 2020 y 2021 se explica principalmente, por dos
acontecimientos, el primero relacionado con la pandemia, que redujo la capacidad de
consumo y de endeudamiento de muchas personas y; el segundo, la entrada en vigencia de la
Reforma a la Ley de Promoción de la Competencia y Defensa Efectiva del Consumidor, Ley
N°9859, (Asamblea Legislativa de la República de Costa Rica, 2020) (llamada Ley de usura),
que estableció, entre otras disposiciones, límites a las tasas de interés de las operaciones
financieras, comerciales y microcréditos en Costa Rica.
A partir de la promulgación de esta Ley, la tasa de interés es fijada por el BCCR:
Las tasas máximas señaladas serán calculadas y establecidas por el Banco Central
de Costa Rica, el cual las deberá publicar, en la primera semana de los meses de
enero y julio de cada año, en La Gaceta y en su página web. Estas tasas se aplicarán
para todo contrato, negocio o transacción efectuado en el semestre siguiente al de
su publicación. (Ley 9859, 2020)
Como resultado, la tasa de interés anual máxima calculada por el BCCR, para todo tipo de
créditos (excepto microcréditos), vigente en el segundo semestre de 2020, fue de 39,69% en
colones y 30,36% en dólares. Por su parte, la tasa de interés máxima para microcréditos fue
de 53,18% en colones y 42,99% en dólares. Antes de la entrada en vigencia de esta Ley,
según datos del Ministerio de Economía, Industria y Comercio (2019), casi el 70% de las
tarjetas tenían tasas de interés en colones en el rango del 40% al 49,9% y, en dólares, cerca
del 78% tenía tasas entre el 30% y el 38%.
En la Figura 12 se muestra la evolución del crédito otorgado mediante tarjetas durante el
periodo comprendido entre enero de 2019 y abril de 2023 (último dato disponible calculado
por el MEIC). Tras la crisis de 2008-2009, este tipo de crédito comenzó a crecer de manera
sostenida, con un repunte especialmente marcado entre 2017 y 2018. Sin embargo, a partir
del primer trimestre de 2019, el saldo de la deuda en tarjetas inició una tendencia a la baja,
atribuida al elevado nivel de endeudamiento que presentaba el sector privado.