Revista Psicologia Desde El Caribe

ISSN Electrónico:2011-7485
ISSN Impreso:0123-417X
Nº 14 Julio-Diciembre de 2004


Representaciones sobre el maltrato entre iguales en niñas y niños escolarizados de 9, 11 y 13 años de nivel socioeconómico alto y bajo de la ciudad de barranquilla (colombia)*

Olga Hoyos**, José Aparicio***, Karol Heilbron**** y Vanessa Schamun*****

Resumen

Este estudio describe, con base en el enfoque constructivita genético de Piaget, las representaciones del maltrato entre iguales en 80 niños y niñas escolarizados de 9,11 y 13 años de nivel socioeconómico alto y bajo de la ciudad de Barranquilla (Colombia). A partir del Instrumento Scan-Bullying (Almedia, Del Barrio, Marques, Gutiérrez & Van der Meulen, 2001), apoyado

La investigación que sustenta los resultados que se presentan en este artículo contó con la asesoría de la Dra. Cristina del Barrio; doctor en Psicología, Universidad Autónoma deMadrid.

** Psicóloga, Universidad del Norte; doctor en Psicología, Universidad Autónoma de Madrid (España). Docente Departamento de Psicología Universidad del Norte. ohcyos@Hnitiorte.edu.ca

*** Psicólogo, Universidad del Norte; candidato a doctor en Psicología, Universidad Autónoma de Madrid (España). Docente Departamento de Psicología Universidad del Norte. apariáo@,umnortt.edu.co

**** Psicóloga, Universidad del Norte. bam/eta@botmcu/.cvm ***** Psicóloga, Universidad del Norte, vantstbamunl6@,botmailcom

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en una entrevista clínica piagetiana semi-estructurada, se exploraron las ideas-de los niños en cuanto a las siguientes temáticas del maltrato entre iguales: representación de la historia, atribución emocional y estrategias de solución y de alivio emocional. Una vez recolectados los datos, se llevó a cabo un proceso de análisis cualitativo de éstos, de acuerdo con las categorías de análisis, y luego.un.tratarmejito.aoantiutivo de las distintas categorías de respuesta en/-función de la edad, el género y el nivel socioeconómico, a partir del Chi cuadrado: de independencia y distribuciones porcentuales.

Se encontró que hay un progreso evolutivo en cuanto a la organización y estructura de las representaciones de los niños, sin embargo, el contexto influye en el ritmo de desarrollo de éstas. En cuanto al género, se encontró que no hay diferencias en el desarrollo de las representaciones de niños y niñas; no obstante, hubo diferencias ligeras con respecto a la atribución emocional y a las estrategias de afrontamiento y alivio emocional. Palabras claves: Representaciones del maltrato, maltrato entre iguales.

Abstraá

The present investígation describes the representations about bullying of 80 nine, eleven and thirteen year-old boys and girls, belonging to high and low social-economic levéis from the city of Barranquilla, based on Piaget's genetic-constnictivist view. Using the Scan-Bullying instrument (Almeida, Del Barrio, Marques & Van der Meulen, 2001), and with the help of a semi-structured clínica! interview, the ideas of children about the following issues of bullying were explored: representation of the story, emotional attribution and coping strategies. Once the data was collected, a descripáve analysis of these, according to pre-established categories, took place, followed by a quantitative study (using the Chi squared of independence and distributions of percentage) of the different answer categories taMng in consideration age, gender and social-economical levéis.

A development progress of the organization and structure of children's representations was found, although the environment influences their rhythm. Considering gender, there were no differences found between boys and girls in the development of their representations, however, there were slight differences involving their emotional attribution and coping strategies.

Keywords: Representations about bullying, Scan-Bullying.

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Olga Henos,José Ararioo, Karoi. HEtttópíJ y Vanessa Schamun

El ser humano desde que nace se enfrenta a la necesidad de comprender la manera en la que funciona el mundo que le rodea. En este esfuerzo está de cara tanto al mundo de los objetos físicos como al mundo de lo social. Al respecto, Delval (1989) afirma que los procesos y los mecanismos psicológicos implicados en conocer los distintos ámbitos del conocimiento, tanto del mundo social como del físico, son los mismos, y acepta que pueden existir diferencias en cuanto a los ritmos de desarrollo y su contenido.

Teniendo en cuenta lo anterior, el estudio que se presenta en este artículo se ubica dentro del marco del conocimiento de lo social. En él se exploraron las representaciones sobre el maltrato entre iguales en 80 niños y niñas escolarizados de 9, 11 y 13 años de nivel socioeconómico alto y bajo de la ciudad de Batranquílla (Colombia). Los resultados de la investigación constituyen un aporte más a la información compilada acerca del Maltrato entre iguales o Bullying, fenómeno que se ha identificado en el marco de las relaciones interpersonales.

Este término es definido por Olweus (1978), pionero en los estudios sobre el tema, como "una conducta de persecución física y/ o psicológica que realiza el alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques...". También suele caracterizarse por el abuso de poder, pues una persona con menor poder es víctima constante de otra que tiene uno mayor. Estas diferencias de poder se presentan en los niños tanto a nivel físico como psicológico, siendo las primeras más observables y las segundas menos obvias (Farrington, 1993, citado por el Defensor del Pueblo, 1999).

En consideración con lo anterior, en este estudio se observaron en primer lugar las representaciones mentales; en éstas se incluye la representación de la historia, es decir, cómo interpretan los niños los intercambios entre quienes están implicados en el conflicto y la atribución causal, que se refiere a la manera en que los niños explican el porqué ocurre el maltrato entre iguales. Seguidamente se tuvo en cuenta la atribución emocional, donde se describen las distintas emociones que los participantes atribuyen a los protago-

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Biepfcseatítciooesentte*Su^eA^n^^8 f taños escoíamados 153

nistas de la historia. Y por último, las estrategias de afrontamiento y de alivio emocional, donde se presentan las distintas formas en las que los participantes creen que podrían acabar con la situación de maltrato y las estrategias que utilizarían para sentirse mejor.

METODOLOGÍA

En la esta investigación se trabajó con niños y niñas de 9, 11 y 13 años escolarizados tanto en instituciones educativas públicas: Colegio San Pablo y Colegio María Inmaculada, como privadas: Colegio Lyndon B. Johnson, Colegio Real de Colombia, Gimnasio Los Corales, Gimnasio Alta Mar, de la ciudad de Barranquilla. La muestra estuvo conformada por 80 estudiantes: 38 niñas y 42 niños, quienes fueron entrevistados sobre diferentes aspectos relacionados con las representaciones del maltrato entre iguales o bullying.

Con el fin de obtener datos más completos en términos de lo encontrado respecto a las diferencias en las representaciones en el aspecto económico, se entrevistaron 41 niños y niñas del estrato socioeconómico bajo y 39 niños y niñas del estrato socioeconómico alto, ya que se ha encontrado que las condiciones de'pobreza limitan el nivel de desarrollo de las representaciones (Delval, 1989; Amar, 2000).

Para abordar el tema de estudio se utilizó el método clínico propuesto por Piaget (1926), el cual "es un procedimiento para investigar cómo piensan, perciben, actúan y sienten los niños. Trata de descubrir aquello que no resulta evidente en lo que los sujetos hacen o dicen, lo que está por debajo de la apariencia de su conducta, ya sea en acciones o con palabras" (Delval, 2001).

Esta técnica resultó adecuada para la investigación, ya que, por un lado, es una excelente forma de aproximarse a la comprensión del pensamiento de los niños en la medida en que permite profundizar, mediante nuevas preguntas, en el tema de interés, descubriendo nuevos aspectos que orientan el interrogatorio y, por otro lado, porque permite plantear una serie de interrogantes comunes a todos los sujetos con miras a uniformar un análisis posterior.

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Las entrevistas se realizaron en los colegios, en un lugar adecuado donde el sujeto no estuviera expuesto a estímulos que perturbaran su atención. Las entrevistas fueron realizadas por una de las coinvestigadoras, mientras el proceso de registro de las anotaciones y observaciones fue apoyado por el otro coinvestigador. Al iniciar la entrevista, el objetivo se enmarcaba en el dar a conocer la intención del estudio, y se les aclaró a los sujetos que se iba a entrevistar que éste no tenía ninguna repercusión en su actividad académica. Cada una de las entrevistas fue grabada en cinta magnetofónica. Como resultado de la trascripción de dichas grabaciones y de observaciones adicionales registradas al momento de la entrevista se obtuvieron los protocolos de cada una de ellas, para su posterior análisis.

Para la obtención de los datos se utilizó el instrumento denominado ScAN-Bullying, el cual, apoyándose en el método de entrevista clínica, busca a través de una historieta o narración gráfica ilustrar una serie de escenas representativas sobre el maltrato entre iguales en un intento de inducir las reacciones cognitivas y afectivas que se observarían en situaciones reales. El material consiste en: a) un conjunto de 15 viñetas que representan una historia prototípica de victimización y b) un guión de entrevista semiestructurada acerca de la historia.

Algunos de los siguientes aspectos fueron explorados: representación de la historia y atribuciones causales, atribuciones emocionales y emociones morales (culpa, indiferencia, vergüenza, orgullo), estrategias de solución, y continuidad y relevancia personal.

RESULTADOS Y DISCUSIÓN

El análisis de las respuestas obtenidas se realizó de dos maneras. Inicialmente se llevó a cabo un análisis cualitativo, que permitió conocer el contenido y organización del pensamiento de los participantes. Este primer análisis se centró en el significado subyacente de las respuestas dadas sobre el fenómeno del maltrato entre iguales para las siguientes temáticas: representaciones mentales y atribución emocional y estrategias de solución y de alivio emocional. Las

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Representaciones sobre el malttírto entre iguales en niñas y niños escoknzados

categorías de respuesta para este análisis fueron tomadas del manual elaborado por Almeida ei al. (2001) y se elaboraron nuevas categorías para las respuestas relacionadas con la atribución causal, las cuales se sometieron a la aprobación de las coinvestigadoras, la investigadora principal y el par evaluador, expertos en el tema de las representaciones sobre el maltrato entre iguales. De igual manera, el 10% de las categorizaciones de las respuestas de los participantes en el estudio fueron revisadas y aprobadas por las mismas expertas.

El segundo análisis consistió en un tratamiento cuantitativo de las distintas categorías de respuesta en función de la edad, género y nivel socioeconómico. Inicialmente se hace una descripción de la distribución de frecuencias para cada una de las categorías identificadas. Seguidamente, se realizó un análisis de Chi cuadrado de independencia por medio de tablas de contingencia, con el fin de identificar los posibles cambios que se presentan en las representaciones sobre los diferentes aspectos del maltrato entre iguales según cada una de las variables tenidas en cuenta (edad, género y nivel socioeconómico).

A continuación se encuentran los resultados más relevantes, que se analizan a la luz de la teoría y se comparan con estudios previos realizados en Europa (Del Barrio, Martin, Almeida & Barrios; 2003; van der Meulen, 2003).

Representaciones mentales

En este apartado se dan a conocer las ideas que los niños de la muestra tienen acerca de la historia y de las causas que atribuyen a la situación de maltrato entre iguales. Para esto, nos detendremos en dos aspectos principales: la representación de la historia y las atribuciones causales.

Representación de la historia

Este aspecto se mide a partir de dos dimensiones: naturaleza de la relación y calidad del relato (consistencia, claridad y estructura).

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La dimensión de naturaleza de la relación se refiere al contenido de la historia y pretende identificar si el niño interpreta que en la historia que se le presenta hay una relación de maltrato entre iguales, o bullying, u otra clase de relación.

Los sujetos ubicados en la categoría de agresión interpretan la historia como una situación en la que, de manera episódica, se producen conductas agresivas, entendidas éstas como aquellas en las que alguien, de manera intencionada, causa un daño, hiere o incomoda a otra persona (Olweus, 1998). Es decir, estos actos de agresión no se dan repetidamente a lo largo del tiempo ni tampoco implican un desbalance de poder; dos elementos necesarios para considerar una relación como de maltrato entre iguales (Olweus, 1997).

Las respuestas de bullying aluden a ataques reiterados a uno de los personajes por parte de un grupo. El niño demuestra buen conocimiento sobre el maltrato entre iguales; entiende las diferentes perspectivas de las partes involucradas; incluye elementos que reflejan las reacciones emocionales de los protagonistas y explica parcialmente sus metas personales.

Las respuestas de los participantes en general con respecto a la naturaleza de la relación se distribuyeron de la siguiente manera (ver gráficos 1 y 2).

En contraste con estudios europeos (Del Barrio et al., 2003; Van der Meulen, 2003), en nuestro contexto se percibe mucho más una relación de agresión que de bullying.

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Repíísentaáonés so&re"ti tndtrat© entre iguales en níáas f níéos escoktizídos 157

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Agresión Bullying Naturaleza de la relación

Gráfico 2. Naturaleza de la relación según el nivel socioeconómico

Tomando como criterio el nivel socioeconómico (ver gráfico 2), se observó en los puntajes una relación de dependencia entre esta

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0«3a Jhovos, José Aparicio, Kabol Hekjkk>n v VAwtís&j Sí

variable y la naturaleza de la relación percibida (x2 = 0,037, gl = 1), en el nivel socioeconómico bajo se presentó un mayor porcentaje de respuestas referidas a una relación de agresión (63,4%) que en el nivel socioeconómico alto (41%) y ocurrió lo contrario con la relación de bullying.

El alto porcentaje de participantes que en este estudio perciben la relación en la historia como una de agresión se puede atribuir a varias razones. La primera de ellas puede estar sustentada en el alto nivel de tolerancia a la agresión que se ha adquirido en Colombia, debido al contexto de violencia en el que se vive (Marulanda, 1999). Esta situación puede estar ocasionando que los colombianos minimicen la gravedad de actos agresivos que ocurren en diversos niveles, lo cual puede estar reflejándose también en la escuela. Esto coincide con que en el caso de la muestra de este estudio fue frecuente encontrar que los personajes de la historia se percibían como un grupo de amigos que de vez en cuando, de manera aislada, se agredían entre sí.

Analizando los datos relacionados con el nivel socioeconómico, se encontró que en el nivel bajo se percibió aún más frecuentemente una relación de agresión. De esto se puede inferir que en este nivel hay una mayor minimización de la gravedad de la situación (van der Meulen, 2003). Esto se debe a que en dicho contexto hay más exposición a actos violentos, y por lo tanto hay en éste más tolerancia a las distintas formas de maltrato (Palacios, 2000).

La segunda razón que puede estar asociada al hecho de que los participantes del estudio percibieran de manera más frecuente una relación de agresión que de bullying en la historia es la experiencia previa con situaciones de agresión de parte de los sujetos. Los sujetos ubicados en la categoría de Bullying habían tenido más experiencia en situaciones de bullying que los sujetos ubicados en la categoría de Agresión, y ocurrió lo mismo al comparar las experiencias vividas por los sujetos que percibieron la naturaleza de la relación como de agresión. Se pudo observar que la manera en que los niños de la muestra perciben la naturaleza de la historia está relacionada con la experiencia que éstos han tenido con respecto a relacio-

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nes negativas entre pares. Esto se apoya en la idea de Delval (2000) de que las representaciones se van haciendo más complejas y perfectas con relación a la experiencia del sujeto.

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Agresión Bullying Naturaleza de la relación

19 años □ 11 años 013 años

Gtáfico 3. Naturaleza de la relación según edad

Teniendo en cuenta la edad (ver gráfico 3), los datos reflejan que la percepción de la relación como una de bullying en vez de una de agresión aumenta con la edad, y viceversa. Estos resultados coinciden con los de estudios previos que reportan una progresiva comprensión de la relación de la historia como de bullying relacionada con el progreso cognoscitivo (Del Barrio et al, 2003, Van der Meulen, 2003).

Finalmente, las representaciones mentales en niños y niñas siguen el mismo curso evolutivo. Esto coincide con los hallazgos de Delval (1989), quien señala que no existen diferencias debidas al género en las representaciones sobre los eventos sociales.

Al considerar la calidad del relato, se encontró la misma tendencia con respecto a la claridad, la consistencia y la estructura de éste, y se presentó de la siguiente manera (ver gráfico 4):

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Los resultados relacionados con la calidad del relato reflejan que, en general, los aspectos de claridad, consistencia y estructura van aumentando a medida que incrementa la edad de los niños, y llegan con más frecuencia a niveles altos a los 13 años en claridad y consistencia, sin que la estructura llegue a ser alta en ninguno de los niños de la muestra. Sin embargo, sí hay un incremento en cuanto a la estructura moderada a esta edad en comparación con las otras. Esto quiere decir que estos niños, aunque en muchas ocasiones pudieron hacer referencia en sus relatos a relaciones temporales y causales, estableciendo secuencias entre los eventos vinculados, en ningún caso mencionaron espontáneamente estrategias de superación de obstáculos, comportamientos dirigidos a una meta ni un final para la historia. Este aumento se debe a que las representaciones se van haciendo cada vez más complejas y perfectas, ampliándose a medida que aumenta la experiencia del sujeto, siendo sustituidas por otras mejores, con más poder explicativo, como dice Delval (2000); no obstante, el que los participantes de edades más avanzadas en este estudio no llegaran a reflejar niveles altos en la estructuración del relato, puede deberse al papel del contexto en el desarrollo cognoscitivo (Abello, Amar, Denegri & Llanos, 2003).

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Otro aspecto analizado en este estudio se refiere a las diversas causas mencionadas por los participantes que fueron atribuidas en ocasiones a la víctima, otras al agresor, a ambos o a terceros.

Las causas más comunes atribuidas a la víctima son acción negativa y características psicológicas (ver gráfico 5), y se observa que la primera se presentó con mayor frecuencia entre los sujetos de 9 y 13 años y en igual proporción en los niños y niñas; mientras que ta segunda se presentó en menor proporción a los 9, y aumenta su frecuencia con la edad. Este resultado coincide con los descritos por Van der Meulen (2003), quien señala que con el incremento de la edad se alude con mayor frecuencia a aspectos psicológicos como causa de la situación de bullying.

Acción negativa

—»— CBracterfetlcas psicológica*

Características 1 (sicas

Desconocido

——— Sota/ a. sin a/rigos

Diferente

Gráfico 5. Causas referidas a la víctima según la edad

Por otro lado, los resultados del estudio están indicando que en el nivel socioeconómico alto se percibe de manera más frecuente a la víctima como provocadora de la situación del maltrato (ver gráfico 6), sea porque se piensa que la víctima realizó alguna acción negativa previa a la relación de bullying o por características relacionadas con su apariencia física (ver gráfico 7). Este dato podría estar

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Olga HgyoSjosé Afabicio, KLssqi, ffeH.b&cyí vJV^jb».^haj«jn _

reflejando la importancia que se da en estos contextos a la manera de presentarse ante los demás, lo cual en ocasiones puede llevar a algunos sujetos a ser discriminados y excluidos del grupo social, lo que se convierte en una forma de maltrato.

Agresor/ es Víctima Agresor/ es Terceras

y víctima personas

Sistemas/ Tendencias

D Nivel Socio-Económico Alto gNiwl Socio-Econúmico Bajo

Gráfico 6. Blanco de atribución causal según el nivel socioeconómico

S Nivel Socio-Económico Alto 0] Nivel Socio-Económico Bajo

Gráfico 7. Causas atribuidas a la víctima según el nivel socioeconómico

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ReprcscTttacioiiéST sobre cj mdtrato cntfe iguales esa niñas y niños escolarizadps__

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Con relación a los agresores (ver gráfico 8), los resultados indican que tanto en el nivel socioeconómico alto como en el bajo, los participantes atribuyen la causa de la agresión por parte del agresor a las características psicológicas y de la personalidad de éste. Este resultado coincide con lo encontrado por Van der Meulen (2003), quien encuentra que entre los participantes de su estudio la causa del maltrato atribuida al agresor con mayor frecuencia se refiere a características de personalidad y al sentirse superior.

Gráfico 8. Causas atribuidas al agresor según el nivel socioeconómico

En cuanto a las emociones generales atribuidas a la víctima, al agresor y a uno mismo desde la perspectiva de ambos, se encontró que los niños y niñas de la muestra mostraron empatia con la víctima, mas no con el agresor. La emoción más mencionada cuando se hacía referencia a la víctima fue la tristeza (ver gráfico 9), así como sucedió al referirse a uno mismo en el lugar de ésta (ver gráfico 10).

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Gráfico 9. Emociones atribuidas a la víctima según edad

13 años

-Tristeza —a—Rechazo —a—Malestar ~ Medo Rabia Decepción

Gráfico 10. Emociones atribuidas a uno mismo en el lugar de la víctima según la edad

Algo muy distinto sucedió en el caso de las emociones atribuidas al agresor y a uno mismo en el lugar del agresor, pues la emo-

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■R^KSCtitaciori«S^í>rjre,ei tri'afetóerjíteiguales étvmrias y:"nmoi:es^p!iririaáos. V. 165

ción que prevaleció en el primer caso fue el sentirse feliz (ver gráfico 11), mientras que la culpa fue la más nombrada al atribuirse emociones a uno mismo en el lugar del agresor (ver gráfico 12). Este hallazgo coincide con el de Del Barrio etal. (2003), con la diferencia de que en aquel estudio prevaleció en la víctima el rechazo, seguido de cerca por la tristeza.

60

Safios 11 años 13 arios

Edad

*—Tristeza .....Malestar -*v~ Culpa

— Medo —j8 - Rabia »Feliz

—«—Ambívalertcla afectna Celos

Gráfico 11. Emociones atribuidas al agresor según la edad

Otro aspecto que debe resaltar en relación con la atribución emocional está asociado a cambios observados en los diferentes grupos de edad (ver gráficos 9, 10, 11 y 12). En este sentido, se observó que las emociones específicas se iban presentando en mayor medida al aumentar la edad de los sujetos, mientras que los sentimientos negativos inespecíficos (malestar) disminuían mientras los niños se hacían mayores. Estos datos coinciden con lo encontrado en el estudio de Del Barrio et al. (2003) y con lo que plantean Palacios et al. (2003).

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Oix~a llovos, José Aparicio, Karol Heílbron y Vanessa Sch.-v.mun

13 años

-Tristes —■—Malestar

-Culpa Feliz - ¿mbtalenáa aiedha

Gráfico 12. Emociones atribuidas a uno mismo en el lugar del agresor según edad

Con respecto al género se encontraron también coincidencias con el estudio de Del Barrio et al. (2003). Las niñas de la muestra fueron más capaces de atribuir emociones específicas a ellas mismas en el lugar de la víctima, y se refirieron con mayor frecuencia que los niños al rechazo y la decepción (ver gráfico 13). Los niños, por su lado, fueron más capaces que las niñas de mencionar emociones específicas atribuidas a sí mismos en el lugar del agresor, e hicieron más referencia que las niñas a la ambivalencia afectiva (ver gráfico 14).

Otro aspecto importante indagado en este estudio son las ideas que los participantes de la muestra tienen acerca de qué hacer para acabar con la situación de maltrato y para minimizar el efecto emocional tan negativo. Los resultados reflejan que al momento de tomar medidas para sentirse mejor, las estrategias basadas en la cognición son las más aludidas por los participantes de los tres grupos de edades, siendo más frecuentes a la edad de 13 años (ver gráfico 15). Este dato coincide con lo encontrado por Del Barrio et al. (2003), y se relaciona con el hecho de que progresivamente a partir

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Representaciones sobre el maltrato entre iguales en niñas y niños escolar-izados

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de los 6-7 años, los niños empiezan a adquirir un cierto nivel de conciencia de sus propios procesos cognitiv.os.que les permite, por lo tanto, recurrir a estrategias de este tipo para regular sus estados emocionales negativos (Saarni y otros, 1998, citado en Palacios etal., 2001).

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Tristeza Rechazo Malestar Miedo □ Femenino m Masculino Emociones

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Gráfico 13. Emociones atribuidas a uno mismo en el lugar de la víctima según el género

Emociones

Gráfico 14. Emociones atribuidas a uno mismo en el lugar del agresor según el género

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—— Pensam iento deseable

Gráfico 15. Estrategias de alivio emocional según la edad (%)

Con respecto al género y su relación con las estrategias de alivio emocional, se puede señalar que aunque no se presenta una relación de dependencia entre las variables, se observa que las niñas aluden con mayor frecuencia a estrategias basadas en la cognición, mientras que los niños a las de escape y evitación.

Por otro lado, en la relación entre el nivel socioeconómico y las estrategias de alivio emocional (ver gráfico 16) se aprecia una tendencia en los participantes de nivel alto a aludir con mayor frecuencia que los del bajo a estrategias de tipo cognitivo como lo es el autorrefuerzo (x2=0.012; gl = 1); así mismo, los participantes de nivel socioeconómico alto consideran en gran medida la búsqueda de apoyo en terceras personas, específicamente en los adultos, mientras que los del nivel bajo no recurren a este tipo de estrategia (x2= 0.011; gl = 1). Las respuestas que implican adaptación y evitación física son fueron aludidas únicamente por los participantes del nivel socioeconómico bajo, y se presenta una relación de dependencia entre la estrategias de adaptación y el nivel socioeconómico (x2=0.015; gl = 1). Este resultado puede estar indicando, como se señaló previa-

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mente, las limitaciones que el contexto sociocultural impone al desarrollo cognoscitivo.

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a Alto uní Bajo I_

Gráfico 16. Estrategias de alivio emocional según el nivel socioeconómico (%)

En relación con las estrategias que utilizan los participantes para afrontar el problema, se encuentra que las más frecuentes son ir directamente donde el agresor y decirle que pare y acudir a los adultos en busca de ayuda (ver gráfico 17). Al analizar este dato en los distintos grupos de edad, se observa que mientras las respuestas de asertivídad son más frecuentes a medida que avanza la edad de los participantes, la segunda disminuye con ésta. Este resultado también coincide con lo encontrado por Del Barrio et al. (2003), sin embargo, llama la atención un aspecto en el que no hay coincidencia, y es el hecho de que los participantes de este estudio no hicieran referencia a buscar un compañero como estrategia para minimizar el malestar emocional o ponerle fin al problema. Estudios anteriores relacionados con el tema plantean que los niños no consideran que los adultos contribuyan en la solución de las situaciones de bullying, antes por el contrario, piensan que la intervención de éstos es contraproducente, y plantean entonces que son los

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OJjGa 1 levos, José Aparicio, Karol Heilbron y V^^AScSiASflJN

pares quienes podrían en un momento determinado contribuir a poner fin a la relación de bullying (Cerezo, 2001).

13 años

—m— Respuesta asertiva —*— Evitación física ——Vénganla

- Búsqueda de adultos -Adaptación

Gráfico 17. Estrategias de afrontamiento según la edad (%)

CONCLUSIONES

En esta línea de ideas y teniendo en cuenta la discusión previa podemos señalar que los resultados de este estudio confirman la secuencia descrita por distintos estudios, al interior de la psicología cognitiva, para la construcción del conocimiento social (Amar et a¿, 2003; Delval, 1989,1992,2000; Del Barrio etal., 2003b; Flavell, 2000; Hoyos, 2003; Palacios et al., 2003 y Van der Meulen, 2003, entre otros).

Por otro lado, y en coincidencia con resultados descritos en estudios realizados con poblaciones de latinoamericanos, podemos señalar la necesidad de indagar de manera más profunda el papel que el contexto juega en la construcción del conocimiento social.

Los resultados de este estudio también apuntan a la necesidad de indagar de manera más detallada en las distintas formas de agre-

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Representaciones sobre el maltrato catas ¡guales en niñas y niños escolarizados

171

sividad en los contextos socioeconómico bajos que pueden estar sugiriendo una mayor tolerancia a las distintas manifestaciones de violencia.

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