Psicología desde el Caribe

ISSN 0123-417X
e ISSN 2011-7485
n.° XXIV, julio-diciembre de 2009
Fecha de recepción: 20 de junio de 2009
Fecha de aceptación: 30 de junio de 2009


Asertividad y autoestima en estudiantes de primer semestre de la Facultad de Ciencias de la Salud de una universidad pública de la ciudad de Santa Marta (Colombia)

Assertiveness and self esteem in freshmen from the health sciences faculty in a public university from the city of Santa Marta (Colombia)

 

Alexander León Camargo*, Claudia Rodríguez Angarita*, Fernando Robert Ferrel Ortega** y Guillermo Augusto Ceballos Ospino***

* Psicólogos, egresados Universidad del Magdalena.

** Psicólogo. Docente, Universidad del Magdalena.

*** Psicólogo. Docente, Universidad del Magdalena. guillermoceballos@gmail.com

Correspondencia: Cra. 25 N.° 15-28 Santa Marta (Colombia).


Resumen

Esta investigación estudió las habilidades sociales en cuanto asertividad y autoestima en estudiantes de primer semestre de todos los programas adscritos a la Facultad de Ciencias de la Salud y se enmarcó en el paradigma positivista, de tipo cuantitativo; el diseño utilizado fue de tipo correlacional.

La conducta socialmente habilidosa es ese conjunto de comportamientos emitidos por un individuo en un contexto interpersonal.que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de esa persona de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás y que, generalmente, resuelve los problemas inmediatos de la situación, mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas. Muchas veces se combinan asertividad con autoestima como elementos psicológicos necesarios para que un individuo pueda manejarse en la vida de una manera asertiva aunque no sean los únicos a considerar.

La muestra estuvo conformada 200 estudiantes que ingresaron al primer semestre de los programas académicos de Medicina, Psicología, Enfermería y Odontología, durante el periodo 2008-2. No obstante, 47 estudiantes no desearon participar en la investigación por motivos diferentes, por lo cual la muestra final quedó conformada por 153 estudiantes.

Palabras clave: Asertividad, autoestima, universitarios.


Abstract

This research examined the social skills Assertiveness and Self-esteem in students of first semester for all programs assigned to the Faculty of Health Sciences and was made in the positivist paradigm, type in quantity, the type of design was correlational. The behavior that is socially skilful set of behaviors emitted by an individual in an interpersonal context, expressing feelings, attitudes, desires, opinions or rights of that person in a manner appropriate to the situation, while respecting those behaviors in others and usually resolves the immediate problems of the situation while minimizing the likelihood of future problems. Assertiveness is often combined with self-esteem, and psychological elements necessary for an individual to be competent in the life of an assertive manner, although not the only ones to consider. The sample comprised 200 students who entered the First Semester of Academic Programs in Medicine, Psychology, Nursing and Dentistry, during the period 2008-2. However, 47 students did not wish to participate in research for different reasons, being then in the final sample 153 students.

Key words: Assertiveness, self-esteem, academic.


INTRODUCCIÓN

Las personas, en cuanto a seres sociales, están la mayor parte de su tiempo interactuando con los demás; no es ningún secreto que unos de los aspectos que más aprecian los seres humanos de su existencia es precisamente el de las habilidades sociales. De hecho, el poseer buenas habilidades determina, en gran medida, bien sea facilitando o entorpeciendo, la calidad y la satisfacción que se tiene en la vida (Díaz, 1999).

La conducta socialmente habilidosa es ese conjunto de comportamientos emitidos por un individuo en un contexto interpersonal, que expresa sentimientos, actitudes, deseos, opiniones o derechos de ese individuo de un modo adecuado a la situación, respetando esas conductas en los demás y que, generalmente, resuelve los problemas inmediatos de la situación, mientras minimiza la probabilidad de futuros problemas (Caballo,1987).

Para explicar lo anterior, es necesario conocer el papel que juega el concepto de Asertividad en este nuevo contexto; por ello se define como el conocimiento y expresión de los deseos, valores, necesidades, expectativas y disgustos de un individuo. Como tal, no solo involucra estar en mejor contacto con uno mismo, sino también afecta el modo de interactuar con otras personas, y establece una ventaja en la habilidad para buscar, mantener o aumentar el reforzamiento en una situación interpersonal (Cotler & Guerra, 1976; Rich & Schroeder, 1976).

Es así como la asertividad requiere de dos elementos que actúan en forma simultánea: afirmarse y hacerlo en armonía con el otro. Por tal razón, es claro entenderla como la capacidad que tiene cada persona para asegurar con firmeza y decisión cuanto dice y hace. Por ello podemos equiparar Asertividad a seguridad en sí mismo y autoafirmación (Aguilar, 1987).

Sumado al concepto de asertividad también es necesario explicar la influencia de la autoestima, por lo que Tarazona (2005) expresa que la autoestima es confiar en las propias potencialidades y menciona dos componentes: la valía personal y el sentimiento de capacidad personal. La primera se refiere a la valoración positiva o negativa que la persona tiene de su autoconcepto, incluyendo las actitudes hacia sí mismo; la segunda alude a las expectativas que tiene una persona de ser capaz, de hacer de manera exitosa lo que tiene que hacer, es decir, su autoeficacia.

Por ello, según Castanyer (1996), muchas veces se combinan asertividad con autoestima como elementos psicológicos necesarios para que un individuo pueda manejarse en la vida de una manera asertiva aunque no sean los únicos factores que se deban considerar.

En una sociedad, la universidad es una institución que se involucra activamente en el desarrollo económico, social y cultural de la comunidad. Para dar cumplimiento a este encargo social, Herrera (2003) plantea que la universidad debe trabaj ar por la preservación, desarrollo y promoción de la cultura, educando sujetos para que sean mejores y se realicen como personas y profesionales que formen parte importante de la sociedad.

La universidad tiene además el compromiso de incentivar en sus estudiantes aptitudes de autocontrol, autoconocimiento y autoestima como base importante para que estos asuman con una mayor responsabilidad la dirección de sus vidas, así como también las destrezas cognitivas que les permitirán, inicialmente, progresar en su carrera universitaria, dentro del ambiente estudiantil y, posteriormente, en su vida profesional (Valbuena, 2002).

Es necesario tener claro que todos los días enfrentamos situaciones con las que nos sentimos incómodos, o mentimos al dar una respuesta a alguien para evitar una consecuencia desagradable o su enfado, entre otras. Cuando estas situaciones generan consecuencias negativas importantes, es el momento de aprender a defender nuestros derechos y puntos de vista desde la asertividad (López & Calero, 2006).

En esta misma línea, Hidalgo y Abarca (1999) asumen la asertividad como un acto que no genera ansiedad, es espontánea, segura, pero que implica cierto riesgo social y no toma en cuenta la opinión del otro; sin embargo, posee gran tendencia al reforzamiento social y por tanto es un potencializador de desarrollo del individuo, pues favorece una adecuada formación del autoconcepto y la valoración de sí mismo.

En relación con el concepto de autoestima, según Zaldívar (2004), es el pilar fundamental de la asertividad, entendida como la valoración que tenemos de nuestra persona, el valor que nos asignamos; relacionándose con la aceptación y con el grado de satisfacción de lo que somos, hacemos, pensamos y sentimos. Vinculado lo anterior con el grado en que respetamos y defendemos nuestros derechos y la actitud que asumimos en relación con los derechos de los demás. Por lo tanto, la manera en que un sujeto expresa su asertividad permite inferir cómo está su autoestima. Los sujetos con autoestima adecuada muestran respeto y consideración para su persona y se valoran positivamente, mientras que los sujetos con autoestima baja e inadecuada muestran dificultades para expresar su asertividad y pueden comportarse de manera agresiva o pasiva, al tratarse a sí mismos con dureza, con exigencias desmedidas y una desvalorización general de su persona y de todo lo que hacen en el contexto en que se encuentren.

Lo anterior es la base fundamental para la comprensión de las habilidades sociales propuesras en esta investigación sobre Asertividad y Autoestima, las cuales forman parte, como dice González (2000), de las características de todo ser humano, auto responsable: persona auténtica, lúcida, que asume con conciencia su propia condición humana, sus valores y limitaciones, sin sobrevalorar su propia imagen, pero sobretodo responsable ante sí y ante los demás.

No obstante, se parte de la premisa de que las conductas asertivas no son innatas, sino que se van aprendiendo a lo largo de la vida, y en este sentido, la educación desempeña un importante papel. Por ello, deben efectuarse algunas consideraciones en torno a la necesidad de incluir la educación de las habilidades emocionales y sociales en los currículos. Creemos que esto abre nuevas vías desde nuestro ámbito de la psicología de la educación en la formación inicial del profesional, lo cual justifica así la conveniencia y la viabilidad de la enseñanza de estrategias de apoyo dirigidas al aprendizaje de las habilidades asertivas dentro del entorno educativo (Acaso & Teruel, 2001).

Anguiano (2003) señala que se debe aprender a ser personas directas, honestas y expresivas en nuestras comunicaciones; además de ser seguros, auto-respetarnos y tener la habilidad para hacer sentir valiosos a los demás.

González, Valdez y Serrano (2003), en su estudio de autoestima en estudiantes universitarios de primer semestre y aspirantes a ingresar, encontraron autoestima alta en los alumnos de primer semestre, pero al comparar éstos con otros semestres, su autoestima era relativamente más baja, y se conserva más alta en los de semestres más avanzados. Señalan que la autoestima influye directamente en el comportamiento de los individuos. Sus resultados conducen a reflexionar acerca de la necesidad de integrar en la formación del psicólogo, como una actividad extracurricular, alguna forma de asesoría psicológica, que facilite los procesos de crecimiento personal y fomente la estabilidad psicológica de los estudiantes.

De igual manera, en una investigación realizada por Alonso, Murcia, Murcia, Herrera, Gómez, Comas y Ariza (2007) se concluyó que los estudiantes universitarios tienen una adecuada autoestima y son capaces de solucionar conflictos; sin embargo, también encontraron un número de estudiantes adolescentes con autoestima inadecuada medida con cada una de sus características. De tal manera, que se necesita educar, brindar tratamiento psicológico e integral acerca de la autoestima para modificar conductas de riesgo en esta población, y evitar que las relaciones interpersonales sean inadecuadas.

Alaniz (1997) determinó que existen débiles correlaciones entre las variables de asertividad y autoestima. A esto se suma Morales (1993), quien concluye en su estudio que la relación entre asertividad y autoestima no fue significativa, como predictor de la cognición, para la resolución de problemas. Sin embargo, se encuentran resultados contradictorios como el efectuado por Karagözoglu, Kahve, Koc y Adamisoglu (2007) sobre asertividad y autoestima en estudiantes universitarios de último año en Turquía; estos autores encontraron que los estudiantes que tenían las calificaciones más altas en autoestima, de igual forma las tenían en asertividad.

El objetivo de esta investigación fue establecer el grado de asociación que existe entre el nivel de asertividad y autoestima que presentan los estudiantes de primer semestre de los programas académicos de la Facultad de Ciencias de la Salud (Medicina, Odontología, Enfermería y Psicología), de una universidad pública, en la ciudad de Santa Marta, (Colombia).

MATERIALES Y MÉTODOS

El tipo de investigación utilizado fue correlacional. La muestra estuvo conformada por el total de la población, es decir, los 200 estudiantes de primer semestre matriculados en los programas de Medicina, Psicología, Enfermería y Odontología de una universidad estatal de la ciudad de Santa Marta. No obstante, 47 estudiantes no desearon participar en la investigación por motivos diferentes, y la muestra real la integraron 153 estudiantes.

Con el fin de cumplir los objetivos de la investigación, los instrumentos utilizados fueron:

Escala Multidimensional de Asertividad (EMA). Esta Escala fue diseñada por Flores y Díaz-Loving (2004). Es un instrumento auto aplicable que consta de 45 afirmaciones tipo Likert de cinco opciones de respuesta. Puede administrarse a adolescentes y adultos a partir de los 15 años de edad y evalúa 3 dimensiones de asertividad (asertividad, no asertividad y asertividad indirecta), cada una de las cuales contiene 15 ítems. Las dimensiones son:

  • Asertividad indirecta. Es la inhabilidad del individuo para tener enfrentamientos directos, cara a cara con otras personas en situaciones cotidianas o de trabajo., ya sea con familiares, amigos jefes o compañeros de trabajo llevándolo por tanto a expresar sus opiniones, deseos, sentimientos, peticiones, limitaciones personales, realizar peticiones, decir no, dar y recibir alabanzas y manejar la crítica a través de cartas, teléfonos u otros medios.
  • No asertividad. Es la inhabilidad del individuo para expresar sus deseos, opiniones, sentimientos, limitaciones, alabanzas, iniciar interacción con otras personas, y manejar la crítica.
  • Asertividad. Es la habilidad del individuo para expresar sus limitaciones, sentimientos, opiniones, deseos, derechos, para dar y recibir alabanzas, hacer peticiones y manejar la crítica.

Para analizar los resultados de la Escala Multidimensional de Asertividad (EMA) se tuvieron en cuenta los puntajes respectivos obtenidos por los participantes, clasificados en las categorías de ALTO, MEDIO y BAJO.

La consistencia interna total de la prueba fue evaluada con el alfa de Cronbach y se obtuvo un valor de .91.

La Escala de Autoestima de Rosenberg (RSES). La RSES (1965) está formada por 10 ítems que se refieren al respeto y la aceptación de sí mismo, puntuados de acuerdo con una escala tipo Likert de 4 puntos desde (1) Totalmente en desacuerdo hasta (4) Totalmente de acuerdo. Los ítems 1, 3, 4, 7 y 10 están enunciados de forma positiva y los ítems 2, 5, 6, 8 y 9 negativamente. Es un instrumento de naturaleza unidimensional, construido a partir de una concepción fenomenológica de la autoestima, que permite captar la percepción global de los sujetos respecto a su propia valía mediante una escala constituida por diez ítems, cinco de orientación positiva y cinco de orientación negativa. Para la presente investigación la confiabilidad obtenida fue un alfa de Cronbach de .68 (Cronbach, 1951), lo cual se considera aceptable para ser utilizado.

Consideraciones éticas

El presente estudio no presentó riesgos para la salud de los participantes; no obstante, para su ejecución se tuvieron en cuenta las consideraciones éticas plasmadas en el Código Ético del Psicólogo de la Ley 1090/2006 y de la Resolución 8430 de 1993 del Ministerio de Salud, por la cual se establecen las normas científicas, técnicas y administrativas para la investigación en salud.

Resultados

Las edades de los estudiantes estuvieron comprendidas entre los 15 y 42 años, con una edad promedio de 23.5 y una desviación estándar 3,21. La muestra estuvo conformada por 56 (37%) hombres y 97 (63%) mujeres.

La dimensión de Asertividad Indirecta, definida como la inhabilidad del individuo para tener enfrentamientos directos, cara a cara con otras personas en situaciones cotidianas o de trabajo, ya sea con familiares, amigos jefes o compañeros de trabajo, llevándolo por tanto a expresar sus opiniones, deseos, sentimientos, peticiones, limitaciones personales, realizar peticiones, decir no, dar y recibir alabanzas y manejar la crítica a través de cartas, teléfonos u otros medios, se encuentran dentro de la media con un resultado del 73%, equivalente a (111 sujetos); el 18%, equivalente a (28 sujetos); puntuaron bajo y solo un 9%, equivalente a (14 sujetos); de la población total, poseen la dimensión de Asertividad indirecta alta.

La dimensión de No Asertividad, entendida como la inhabilidad del individuo para expresar sus deseos, opiniones, sentimientos, limitaciones, alabanzas, iniciar interacción con otras personas, y manejar la crítica, se encuentra dentro de la media con un resultado del 63%, equivalente a (97 sujetos); el 34%, equivalente a (52 sujetos) puntuaron bajo y solo un 3%, equivalente a (4 sujetos); de la población total, poseen la dimensión de no Asertividad alta.

La dimensión de Asertividad, entendida como la habilidad del individuo para expresar sus limitaciones, sentimientos, opiniones, deseos, derechos, para dar y recibir alabanzas, hacer peticiones y manejar la crítica, se encuentra dentro de la media con un resultado del 66% equivalente a (101 sujetos); el 8% equivalente a (12 sujetos) puntuaron bajo y un 26%, equivalente a (40 sujetos); de la población total, poseen la dimensión de Asertividad alta.

La autoestima, entendida como el conjunto de pensamientos y sentimientos que tiene un individuo respecto a su valía e importancia, es decir, una actitud global positiva o negativa hacia uno mismo, se encuentra dentro del promedio alto, con un porcentaje del 91,50%, equivalente a (140 sujetos); el 5.88% equivalente a (9 sujetos); puntuaron en la media y un 2.61%, equivalente a (4 sujetos); de la población total, poseen una baja autoestima.

Al hacer la correlación de Pearson entre la dimensión de Asertividad indirecta y Autoestima se encontró el -.271, lo cual indica una correlación negativa, indirecta, inversamente proporcional.

La correlación de Pearson entre la dimensión de no Asertividad y Autoestima se encontró el -.380, lo que indica una correlación negativa, indirecta, inversamente proporcional.

Por último, la correlación de Pearson entre la dimensión de Asertividad y Autoestima se encontró el .250, que indica una correlación positiva, directamente proporcional de carácter lineal.

Discusión

Esta investigación encontró que existe relación entre las variables Autoestima y Asertividad, la cual es positiva directamente proporcional, es decir, a mayor nivel de autoestima, mayor nivel de asertividad. Corroborado por las dimensiones de la Asertividad (Indirecta y no Asertividad) las cuales presentan una relación negativa inversamente proporcional con la autoestima.

Con respecto a las dimensiones de asertividad analizadas en este estudio, se encontró que los estudiantes puntuaron en la media alta en las tres (3) dimensiones (67.3%). En cuanto a la Asertividadindirecta empleada por los estudiantes, se halló que el 73%, equivalente a 111 sujetos, puntúan en la media; en la dimensión de no Asertividad, utilizada por los estudiantes, se encontró que el 63%, equivalente a 97 sujetos, igualmente si sitúan en la media; de igual manera, la dimensión de Asertividad se ubica en la media, con un 66%, equivalente a 101 sujetos del total de la población.

Por lo tanto, debido al nivel en el que puntuaron las tres dimensiones, la Asertividad utilizada por esta población objeto de estudio, a pesar de encontrarse en medias muy altas, su porcentaje indica que dichas habilidades no están desarrolladas por completo, no puntuando el mayor porcentaje en el nivel bajo, lo cual evidencia así estudiantes que pueden presentar inhabilidad para expresarse e inhabilidad para tener enfrentamientos directos en cualquier situación de su vida cotidiana. Es por ello que, según Castanyer (1996), para que una interacción nos resulte satisfactoria depende de que nos sintamos valorados y respetados, y eso, a su vez, no depende tanto del otro, sino de que poseamos una serie de habilidades para responder correctamente y una serie de convicciones o esquemas mentales que nos hagan sentirnos bien con nosotros mismos. Las personas que poseen estas habilidades son las llamadas personas asertivas.

Al abordar los resultados arrojados por esta investigación en relación a la variable de autoestima, se encontró que se hallan dentro del nivel alto en un 91,50%, equivalente a 140 sujetos, de la población total, lo cual evidencia una situación propicia para el desarrollo de una personalidad sana en la que el individuo se sienta satisfecho consigo mismo y con sus relaciones interpersonales. Es decir, una actitud global positiva hacia sí mismo, que no afecta su relación con el otro y reflejado en la dimensión social y en sus fortalezas para defenderse de eventos no deseables (Bernau, 2007; Riso, 2003).

Por lo tanto, de acuerdo con la percepción de los estudiantes, estos datos referentes al comportamiento de la autoestima corroboran el estudio de Alonso y cols (2007), quienes consideran que los estudiantes universitarios tienen una adecuada autoestima y son capaces de solucionar conflictos; sin embargo, también hay un número de estudiantes adolescentes con autoestima inadecuada, y se concluye que se necesita educar, brindar tratamiento psicológico e integral acerca de la autoestima para modificar conductas de riesgo en esta población, y evitar relaciones interpersonales inadecuadas, que en nuestro caso fue de 13 estudiantes. Igualmente, corrobora los hallazgos de los estudios efectuados por González et al. (2003).

Al hacer el análisis correlacional entre las dos variables objeto de estudio, se encontró que existe nivel de significancia de 0.250 en cuanto a su relación, lo cual determina una correlación directamente proporcional de carácter lineal. Esto corrobora la existencia de correlación entre estas dos variables halladas en otro estudio como el efectuado por Karagõzoglu et al (2007) sobre Asertividad y autoestima en estudiantes en Turquía. Sin embargo, otros estudios (Alaniz, 1997; Morales, 1993) no encuentran relación entre estas dos variables, lo cual podría indicar que esto debe ser objeto de detallados análisis de las condiciones en que se han realizado los mismos, antes de atribuir estas diferencias a contextos culturales.

Esta investigación muestra limitaciones para su generalización debido al tipo de diseño utilizado, el cual no permite establecer relaciones de causalidad, por lo que se recomienda que futuras investigaciones trabajen con diseños correlacionales e, incluso, experimentales. Asimismo, deben tenerse en cuenta otras variables omitidas en la presente investigación, como son las diferencias que existen entre los programas académicos, el sexo y la edad.

Este trabajo concluir que los estudiantes universitarios objeto de estudio tienen una adecuada autoestima y son capaces de solucionar conflictos; sin embargo, también hay un número de estudiantes con autoestima inadecuada, concluyendo que se necesita educar, brindar tratamiento psicológico e integral acerca de la autoestima para modificar conductas de riesgo en esta población, y evitar relaciones interpersonales inadecuadas, que en nuestro caso fue de 13 estudiantes.

En cuanto a la asertividad utilizada por esta población objeto de estudio, se encontró que, a pesar de encontrarse en medias muy altas, su condición indica que dichas habilidades asertivas no están desarrolladas por completo, lo que muestra la necesidad de realizar un trabajo formativo que conlleve al aumento de su nivel.

De igual manera, se muestra la existencia de una relación positiva directamente proporcional de carácter lineal entre autoestima y asertividad, es decir, entre mayor puntaje en la dimensión de asertividad mayores puntajes en la escala global de autoestima. Corroborado por la relación negativa inversamente proporcional que existe entre autoestima y las dimensiones de asertividad indirecta y no asertividad.


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