El Padrinazgo Comercial en la tienda de barrio

Autores/as

Resumen

Algunas investigaciones realizadas recientemente han descubierto la existencia
en Colombia del padrinazgo comercial (Contreras y Arenas, 2009; Páramo,
Contreras y Arenas, 2010). Visto como una expresión de la relación
entre un padrino y un ahijado, ubicados en el canal tradicional de distribución
?específicamente en la tienda de barrio?, el padrinazgo se ha convertido
en una institución reconocida y arraigada en la actividad socioeconómica
de ciertas regiones del país, particularmente del Caribe colombiano.
Su base denominativa se fundamenta en los rastros históricos del acto sacramental
de la Iglesia católica del bautismo que, como acción distintiva de
la participación formal de los miembros de un grupo religioso, reiteraba la
trilogía de relaciones padrinazgo-patrifiliación-compadrazgo. Con la presencia
del padrinazgo, a partir de una paternidad de tipo espiritual (García,
1979), y en el marco de ciertas disposiciones de protección de los párvulos,
se aseguraba un latente ?a veces expreso? acompañamiento de los menores
en la ausencia parcial o definitiva de los padres (Borobio, 1988).
Desde la perspectiva comercial, este padrinazgo parece tener sus orígenes
en diferentes figuras que a través de la historia han relevado la relación
entre alguien que domina un oficio y alguien que lo aprende. Así, se
conoce al maestro artesano, hallado legalmente en el loco parentis en una
relación entre oficiales y aprendices subordinados a él, a quien, pese a no
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tener con ellos ningún vínculo de sangre, le eran confiados ciertos hijos,
fungiendo él como padre sustituto (Sennett, 2009); el mentor, quien debía
estar dispuesto a organizar experiencias de desarrollo, dar consejos, procesar
y retroalimentar, absteniéndose de intervenir o resolver temas para
el aprendiz (Dhaenens, Marler, Vardaman & Chrisman, 2018; Ghosh &
Reio, 2013; McBurney, 2015); los patrocinadores, quienes participaban de
manera secuencial y/o simultánea organizando eventos y algunas actividades
(por lo general deportivas, artísticas y caritativas) utilizadas para
comunicarse con los diversos públicos que participaban (Chien, Cornwell
& Pappu, 2011, p. 142).
Bajo este marco general y en función de sus características contemporáneas,
el padrinazgo comercial ha incluido no solo la labor trascendental de
transferencia de saberes, de experiencias prácticas, de apoyo de todo tipo
y de un notable acompañamiento social, sino que ha logrado conformar
dinámicos equipos de emprendedores familiares que como grupos de personas
afines participan en múltiples iniciativas empresariales en búsqueda
de nuevas oportunidades (Discua Cruz, Howorth & Hamilton, 2013).
De esta manera, el padrinazgo comercial ha sido definido como un fenómeno
socioeconómico constituido por la integración de acciones de enseñanza, apoyo
económico y emocional, en el mercado tradicional, de parte de los tenderos de barrio
de experiencia ?llamados “padrinos comerciales”?, a los paisanos, amigos, dependientes
y familiares - denominados “ahijados comerciales”, a fin de encontrar un
beneficio entre ellos, extendido a la materialización de las tiendas de barrio para
el servicio de quienes consumen en este segmento de la economía (Contreras, 2019).
Así, el papel jugado por el Padrinazgo Comercial en la cadena de distribución
tradicional es dado por la experiencia cotidiana de las relaciones
entre padrino y ahijado y es sustentado en dos tipos de comportamiento
que lo caracterizan:
a) Por el comportamiento social, que soportado en la práctica religiosa ha
servido para seleccionar padrinos, quienes pueden sustituir a los
padres, creándose compromisos sociales alrededor de esta práctica
que aún hace parte de la sociedad.
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b) Por el comportamiento mercantil, fundamentado en las actividades básicas
asociadas a la costumbre comercial y a las prácticas que emanan
de ella; todo ello estructurado en la dimensión típica de tienda
de barrio.
Producto de la interacción permanente entre los aspectos sociales y mercantiles
inmersos en el padrinazgo comercial, la gestión de la tienda de
barrio, como epicentro de una comunidad, se ha visto dinamizada de forma
notable (Páramo et al., 2010) a través de la acción de cada uno de los participantes.
El padrino comercial, quien es la persona que posee la experticia en
la labor comercial tradicional, elige a los ahijados comerciales apadrinados
por él, y desarrolla las estrategias de transmisión del conocimiento en la
vida práctica del negocio; es reconocido en el entorno del mercado por el
liderazgo que ostenta, apoyando a muchos ahijados no solo en lo económico,
sino también en el desarrollo exitoso de las acciones sociales que él
ejecuta en la comunidad. Por su parte, el ahijado comercial es quien decide
ser apadrinado, y al ser escogido por el padrino comercial para ser parte de su
estrategia de vida y comercial, se siente como alguien que se merece ?sin
exigirlo? apoyo socioeconómico, enseñanza y asesoramiento.
Como resultado de esta dinámica social, personal y comercial, los ahijados,
después de cierto tiempo ?por nadie determinado? se convierten en
líderes; primero desde la operatividad de la tienda de barrio y después
cuando alcanzan la experticia que transmiten a otros, estructurando una
especie de escuela tenderil.

Biografía del autor/a

  • Margarita María Contreras Cuentas, Universidad del Norte, Universidad del Norte, Universidad del Norte
    Candidato a PhD en Administración, Magister en Administración de Empresas, Especialista en Revisoría Fiscal, Profesional en Contaduría Pública, Becaria Universidad del Norte, Colombia Universidad del Norte, Km 5 vía a Puerto Colombia, Barranquilla (Colombia), miembro del grupo de Investigaciones en Marketing GIM de la Uninorte.

Número

Sección

Artículos

Cómo citar

El Padrinazgo Comercial en la tienda de barrio. (2020). Revista científica Pensamiento y Gestión, 47(47). https://rcientificas.uninorte.edu.co/pensamiento/article/view/12956

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