versión On-line ISSN 1794-8886
n.° 12, enero-julio de 2010


Los Ritos Patrios en Maracaibo durante el gobierno de Juan Vicente Gómez1

The Patriotical Rites in Maracaibo during the rule of Juan Vicente Gomez

Gabriela Medrano

Recibido: Marzo 2 de 2010
Aceptado: Junio 15 de 2010


Resumen

Las transformaciones que acontecieron en Venezuela durante los primeros años del siglo XX fueron incitadas por una confluencia de factores, entre los cuales se destacan una economía en apogeo, como consecuencia de la explotación petrolera, y la acogida que tuvieron las ideas del positivismo en el seno de diversos colectivos sociales, lo que dio origen a novedosas relaciones de poder entre los actores de los variados sectores de la sociedad, quienes dieron forma a un campo de acción para instaurar alianzas nuevas que representaron un apoyo fundamental para promover los ideales del gobierno. El eje alrededor del cual giraron estas alianzas fueron las manifestaciones culturales, los cuales sirvieron para expresar los rituales patrios. A partir de lo anterior se pretende analizar las celebraciones patrias como rituales que sirvieron en la sociedad para promover la identidad, consolidar un Estado nacional y formar a sus ciudadanos, siendo la ciudad de Maracaibo el centro de diversos colectivos sociales vinculados entre sí, que participaron en una serie de actividades culturales donde destacan la celebración de las fechas patrias como un elemento público. La metodología empleada para el desarrollo de la investigación, cuyos resultados parciales se exponen en este trabajo, fue la analítica-sintética propia del método histórico para abordar las fuentes históricas y develar la transcendencia de los rituales patrios en la consolidación del Estado nacional. El análisis de los resultados permitió establecer que las actividades culturales y los ritos patrios se consagraron como factores esenciales en la consolidación del estado nacional, desplazando de alguna manera los discursos autonomistas por uno más nacional, propiciando el desarrollo de actividades, que tomaron buena parte de los espacios públicos de la ciudad de Maracaibo.

Palabra claves: rituales patrios, celebraciones patrias, asociaciones culturales


Abstract

The transformations that occurred in Venezuela during the early twentieth century were prompted by a confluence of factors: a booming economy as a result of oil exploitation and the settlement of the ideas of positivism within different social groups, changes ushered in novel power relations between actors in the various sectors of society, who outlined a new field of action to establish new alliances that represented a fundamental support to promote the ideals of government. The theme of partnership would be the culture through patriotic rituals. The aim is to analyze the patriotic celebrations and rituals that served at the Society for promoting the identity, strengthen their national state and train their citizens, being the city of Maracaibo, the center of various social groups linked among them, who would act in a series of cultural activities, which include the celebration of national anniversaries, as a public icon. The analytical methodology used was the synthetic self-historical method to address the historical sources and reveal the significance of patriotic rituals in consolidating the nation state. The results indicate that cultural activities and rites were dedicated patriotic as key factors in consolidating the national state, somehow moving speeches towards one of national autonomy, stimulating the development of activities, which took much of the public spaces in the city of Maracaibo.

Keywords: patriotic rituals, patriotic celebrations, cultural associations


Introducción

La Venezuela de los primeros años del siglo XX fue el escenario de múltiples cambios estimulados por una confluencia de factores, entre los cuales destacaban una economía en auge, debido a la explotación petrolera que trastocaría la forma de hacer política en el país, y la instauración de las ideas del positivismo en el seno de muchos colectivos sociales que representaron un apoyo fundamental para promover los ideales del gobierno.

La ciudad de Maracaibo fue un escenario donde estos factores tuvieron una dinámica particular debido a que esta urbe se convirtió en uno de los principales centros de la actividad petrolera y también porque se constituyó como el espacio en el que diversos colectivos sociales vinculados entre sí, donde desarrollaron una serie de manifestaciones culturales. Una de las actividades más destacada fue la celebración pública de las fechas patrias, donde se destacaba la participación de muchas asociaciones culturales y de las escuelas de la ciudad de Maracaibo.

Las actividades culturales y los ritos patrios se consagraron como factores esenciales en la consolidación del Estado nacional, desplazando de alguna manera los discursos autonomistas por uno de carácter nacional, todo ello a través del desarrollo de actividades, que se llevaron a cabo en diversos y numerosos espacios públicos de la ciudad de Maracaibo.

En Venezuela existe una larga tradición vinculada con estas celebraciones patrias. Desde la aprobación de la ley del 16 de abril de 1834, sancionada por el congreso de la república, se estableció la conmemoración de los centenarios, natalicios y muertes de connotados héroes de la gesta emancipadora, además de otras disposiciones que operaron como mecanismos para fortalecer el gentilicio venezolano y debilitar el fuerte arraigo regional. En esta labor el poder central contó con la participación de los sectores intelectuales y políticos que apoyaron y difundieron actividades, obras, instrumentos ideológicos y elementos simbólicos que reforzaban el sentido de pertenencia a la nación venezolana. (Benchetrit, Bermúdez y Carrizosa, 2007)

Durante el gobierno de Gómez las fechas patrias se conviertieron en rituales cuya finalidad fue la de promover la identidad, consolidar el Estado nacional y formar a sus ciudadanos. Los rituales tienen un poder privilegiado para penetrar la cultura de una sociedad y formar parte de su sistema de valores, poseen un matiz distintivo, la dramatización, entendida como la condensación de algún aspecto que es focalizado, remarcando un elemento significativo de una cultura determinada. En consecuencia, los rituales poseen una esencia predominantemente simbólica, por ello operan en el campo de las representaciones sociales y son un mecanismo transmisor de ideologías. (Pablo Daniel Vain, 2002)

Los rituales patrios como elemento para la formación de una conciencia nacional

En el marco de la elaboración del Estado, los rituales hacen posible las representaciones, las cuales orientan la formación de comportamientos que ayudan a construir un modelo del ciudadano deseado. Los rituales son mecanismos generadores de comportamientos, y operan sobre las representaciones de los sujetos, al mismo tiempo que se produce la asimilación de los contenidos. No hay que olvidar que los rituales, como la celebración de las fechas patrias, tienen una intencionalidad debido a que pueden transmitir ciertas ideologías o visiones del mundo, y pueden intervenir en las normas y valores del orden social dominante. Los rituales hacen posible que los actores sociales se enmarquen, negocien y articulen su existencia con los procesos socioculturales. (Pablo Daniel Vain, 2002)

Las fechas patrias fueron un elemento importante para trasmitir ideas nacionalistas. Dicha transmisión se apoyaba en la educación formal, por medio de las escuelas y programas de enseñanza, y en la educación informal, a través de las actividades patrias y difusión de nuevos ideales, donde la acción de las asociaciones culturales jugó un papel determinante, todo bajo un ambiente de ideales positivistas.

Las celebraciones patrias estuvieron acompañadas de varias actividades encaminadas a resaltar figuras históricas y unificar criterios y sentimientos en todo el país. Tanto las actividades culturales como los rituales patrios tomaron como fundamento las figuras célebres del proceso de Independencia, formando con ellas una especie de estereotipos nacionalistas ligados a fisonomías masculinas, característica de la era moderna. (Palomar, 2004)

El proceso de independencia fue considerado el punto de unión y encuentro de la sociedad venezolana. Quienes tomaron parte del mismo fueron apreciados como los hacedores del país. De ahí que en los rituales se exaltaban a los héroes vencedores, lo que contribuía a crear un sentimiento de amor por lo nacional, y también por lo local debido a que cada región debía contar con su héroe para demostrar su contribución a la formación de una patria común. (Roux, 1999)

Por tanto, la representación de los héroes de la patria simbolizaban un discurso nacionalista que permitió construir una identidad afincada en un pasado mítico, proyectado hacia el futuro por la necesidad de cimentar una identidad social, cultural y política nueva, acorde con el proyecto nacional del gobierno de Juan Vicente Gómez; además se trató de la condensación de una serie de atributos morales y de conductas concentrados que simbolizaban ideales específicos, encarnados en figuras como las de Bolívar, Páez, Urdaneta, Ribas, Sucre, entre otros.

El culto al héroe generado por los rituales patrios poseía dos fundamentos importantes: por una parte, los diseños de los programas educativos referentes a los contenidos patrios, como la historia y la geografía; y por otro, los grupos organizados que participaban en las ceremonias patrias, como las asociaciones culturales, las cuales contribuyeron a la formación de una especie de mito donde el héroe es representante del poder, la nobleza, la hidalguía, la elegancia y el coraje; eran hombres con la fuerza moral suficiente como para llevar a su pueblo de la opresión del enemigo hacia el camino de la libertad, los acontecimientos históricos eran representados como el resultado de la actuación de los héroes. (Roux, 1999)

La obligatoria celebración de las fiestas patrias fue un elemento del discurso político que contribuyó a la creación de un pensamiento nacionalista. En estas fiestas se instauraron como una gama de actos cívicos populares para penetrar el espacio social cotidiano y el imaginario colectivo. Los rituales se transformaron en manifestaciones públicas que ayudaron a la integración de una persona dentro de una colectividad nacional. (Roux, 1999)

El propósito del gobierno nacional era el de fortalecer el discurso patriótico como sustento de un proyecto de gobierno de Gómez, siendo las celebraciones patrias muy importantes para este fin. Las escuelas y asociaciones culturales se convirtieron en activas participantes para fijar una determinada versión de los "hechos gloriosos". Las celebraciones de los aniversarios de la independencia y el natalicio de algún héroe de la patria fueron la ocasión ideal para que las instituciones hicieran su despliegue público. Los llamados desfiles infantiles, conformados por los escolares y los certámenes literarios y musicales referidos a las efemérides en los que participaban los alumnos, fueron las estrategias más recurrentes.

La actividad con ribetes de deber cívico y servicio a la patria, provocó un cruce entre las distintas concepciones de la nación que pugnaron por organizar las diferentes tradiciones históricas que las legitimaran. Todas estas celebraciones tenían cuatro características distintivas: 1. La participación activa de las escuelas y asociaciones culturales; 2. La intervención del estamento militar dentro de los actos; 3. La construcción de un discurso nacionalista, apoyada por colectivos sociales, integrados a su vez por una variedad de actores de orígenes diversos, como políticos, comerciantes, médicos, abogados, pintores, poetas, docentes, entre otros; 4. La mayoría de las fiestas patrias estaban acompañadas por la inauguración de alguna obra para el estado Zulia, como sucedió en el año 1921, para celebrar el 12 de octubre, cuando se inauguró la Plaza Colón en la prolongación de la avenida Gómez.

Las asociaciones culturales marabinas y los rituales patrios

Las asociaciones culturales en la Maracaibo de inicios del siglo XX, realizaron una labor a favor de la unificación nacional, a través de una serie de actividades que favorecían el discurso del gobierno. Un ejemplo fue el Centro Literario del Zulia, que en el año 1910 realizó para el 4 de julio unos juegos florales en honor de la independencia de Venezuela, actividad que debió ser apreciada como una manifestación de la cultura marabina y zuliana; de igual modo La Sociedad General José Antonio Páez propuso la construcción de un monumento en honor de tan importante personaje de la patria. Por su parte, la Asociación de Obreros y Artesanos del Estado Zulia formuló en 1910 la idea de que en el paseo de la Independencia fuese colocada una estatua:

La joven Venezuela en su primera centuria, que surge como cóndor inspirado, con sus batientes alas hacia la grandeza del porvenir; y es de la prensa nuestra resolución cuando acogimos este pensamiento del Ilustre diario "El Obrero" número 359 contenido en el siguiente párrafo: "En el deseo de corresponder a la excitación que se nos hace, creemos que el referido monumento debe coronarse con una hermosa mujer de tipo criollo y mirando hacia el sur, envuelta a la bandera, la antorcha de la libertad, es la joven

Venezuela que surge en la segunda centuria de su vida y surge gloriosa envuelta en el pendón de la patria, empeñando la sagrada cumbre que sirvió de guía a todos nuestros héroes para su hermoso final. La asociación de Obreros y Artesanos a quien le cabe la honra de ser la promotora de esta hermosa idea, tiene sus grandísimas gratitudes para con su digno gobierno y para muchas obras dignas de que por su espíritu altruista, rehabilitador y progresista le ha dado calor a esta idea que en breve se verá realizada.2

Al surgir buena parte de las agrupaciones culturales, estas se abrieron a un discurso más nacionalista y se hicieron partícipes de muchos actos que reforzaban esa idea; en el mismo sentido, la Agrupación Cívica del Zulia realizó para el 24 de julio de 1910 una conferencia en el teatro Baralt, sobre esta fecha tan importante para el país.

Las asociaciones culturales no sólo se dedicaron a organizar actividades para resaltar héroes patrios, sino también a promover a través de la educación todo relacionado con las ideas del gobierno nacional relacionadas con el progreso, la civilidad y la paz. Se destacó, por ejemplo, la labor de las legiones Sanitarias3 de la Asociación de Instructores de Maracaibo, las cuales realizaban charlas sobre la patria, la higiene y la moral; por su parte, la Asociación Auxiliar de Artesanos contribuyó con la fundación de una escuela nocturna.

Este tipo de agrupaciones recibió la ayuda del gobierno nacional. Tal fue el caso de la Junta del Buen Maestro4, que recibió de manos del Presidente del Estado, Vincencio Pérez Soto, un kiosco. El apoyo del gobierno a este tipo de actividades se convirtió en una estrategia de articulación con aquellos sectores intelectuales o económicos importantes del momento.

Estos rituales, convertidos en actos públicos, generalmente se celebraban en la Plaza Bolívar de Maracaibo, la cual era el espacio público por excelencia desde el siglo XIX. Sin embargo, ya en el siglo XX, se agregaron otras plazas como la Sucre, y se tomaron las calles para realizar los desfiles. En la primera etapa, cuando la economía estaba signada por la agro-exportación (1908-1936), la plaza Bolívar del municipio matriz era el espacio público por excelencia, pero cuando la actividad petrolera (1920-1936) se manifestó en la sociedad marabina, los rituales poco a poco fueron ubicándose en otros espacios, hasta llegar a los más alejados del centro, como los caseríos de San Francisco y Bella Vista, expuesto con amplitud más adelante.

Los rituales patrios a su vez contaban con micro-rituales asociados a la tradición del siglo XIX, invariablemente presentes: el homenaje a la bandera, la ofrenda floral al padre de la patria y el lanzamiento de las salvas. En la difusión de toda esa gama de actividades culturales en la segunda etapa tuvieron especial protagonismo la radio y el cine.

Las fechas patrias ocupaban un buen espacio de la actividad cultural del Estado y permitieron la conjunción de actores sociales vinculados a ámbitos como la economía, la política, la educación y la cultura, a través de las múltiples juntas que se formaron para realizar los diferentes actos relacionados con las más destacadas fechas patrias, entre ellas: el 12 y 24 de octubre, 14 y 19 de abril, 24 de junio, 5 y 24 de julio; y dos fechas que sobresalen, consagradas por el gobierno nacional y regional, 17 y 19 de diciembre5, para las cuales habían actos especiales, dependiendo de su importancia, o si se trataba de algún aniversario se realizaban diversas actividades.

Los rituales patrios consistían generalmente en actos en las plazas de la ciudad y algunos dentro de las escuelas; por ejemplo, para el 14 de abril de 1934 el acto contó con los honores a la Bandera Nacional, seguido de una actividad realizada en cada escuela y dirigida por los directores de las mismas, el cierre se realizaba en la Plaza Bolívar con el lanzamiento de fuegos artificiales, lo cual era muy común en la época.

Otra característica importante era la forma en que se vinculaba a los estudiantes de las diversas escuelas del estado en las celebraciones. Para la celebración del "día del árbol", por ejemplo, se realizaban una serie de eventos apoyados en el trabajo de los estudiantes. El del 27 de mayo de 1934 fue descrito de la siguiente forma:

...las 8 a.m. armonizando con el sentimiento católico de la colectividad zuliana, se efectuará en el Parque Sucre una misa para los escolares, que desde ese día llevará el nombre de "Misa del Arbol". En este acto llevará la palabra un orador sagrado. A las 9 a.m. Concierto por la Banda Gómez en el parque Sucre. A las 5 p.m. Siembra del Arbol en la Plaza Urdaneta, conforme el siguiente orden: "Fiesta del Arbol" canto por las alumnas del Colegio de N. S. del Pilar. Siembra del Arbol, por los alumnos de las Escuelas asistentes, "El Buen Maestro", marcha, por la Banda Gómez. Palabras por el Br. J. M. Rondón Sotillo, Inspector Técnico de la IV Circunscripción Escolar. "El Cotero", Himno, por los alumnos del Colegio Católico Alemán. El Arbol Niño, recitación por una alumna del Colegio Sucre. "La Cosecha", pieza musical por la Banda Gómez; Himno al Arbol, cantado por los alumnos de las escuelas Federales. A las 6 p.m. Descenso de la Bandera Nacional en el Palacio de Gobierno. A las 8p.m. Retreta de Gala en la Plaza Bolívar. 6

La participación de los estudiantes y las diversas escuelas era notable y los lugares de encuentro eran por excelencia las diversas plazas de la ciudad. Por otra parte, en la mayoría de los programas el cierre estaba relacionado con la retreta o una velada. Para el 24 de octubre de 1933, la celebración del héroe regional Rafael Urdaneta incluyó los honores a la Bandera Nacional, ofrenda floral, diana y salvas, desfile de los estudiantes de las escuelas, ofrenda a los jefes y oficiales del Batallón Bárbula N° 7, fuegos artificiales y la retreta. En el decreto elaborado para este día festivo se esperó "un entusiasmo patriótico de los habitantes de Maracaibo i del orgullo nacional de cada zuliano". (Memoria y Cuenta Gobierno Regional, 1933).

También algunas de estas organizaciones culturales tenían una labor en pro de la educación y la cultura general del ciudadano, realizando actividades que permitían la participación de amplios sectores de la sociedad. Por citar un caso, la Asociación de Maestros en el año 1928, realizó un acto en la Plaza Urdaneta que contó con charlas dedicadas a explicar el significado del 19 de abril y el de la lucha contra el analfabetismo, así como una procesión de los niños ante la bandera patria, en la que cada muchacho dio un beso a la misma como señal de respeto y amor. Además, como punto fuerte estuvo la entrega de un premio denominado "José Antonio Infante"7, otorgado al maestro que hubiera alfabetizado más niños, así como la publicación de una revista para tratar dicho tema. El analfabetismo era una preocupación recurrente del gobierno nacional y regional.

Sin embargo, estos eran programas sencillos comparados con aquellos que se elaboraron para momentos especiales como el centenario de la muerte del Libertador8 en el año 1930, que incluyó 17 días de conmemoración patria, donde se resaltó con ahínco la figura del "gran hombre de la patria", Bolívar; los actos dieron inicio el primero de diciembre, con la reunión de los concejos municipales de los distritos del estado; todo debía coincidir con la hora y día de llegada de Bolívar a Santa Marta. La oración fue realizada por Jesús Enrique Lossada y las palabras de apertura fueron por el presidente del estado. Además se ordenó la reconstrucción del Teatro Baralt, una obra que "reclamaba el progreso y desarrollo del estado Zulia", según el presidente del Estado, Pérez Soto.

Luego, del día dos hasta el catorce, las actividades estuvieron a cargo de los directores de las diferentes escuelas del Estado. Cada una realizó la consagrada ofrenda ante el altar del padre de la patria y América. Como participantes estuvieron: Escuela de Ciencias Políticas, Escuela Federal de Varones, Escuela Hermenegilda de Gómez, Escuela Alejandro Andrade, Escuela Fredeswinda Cabrera, Instituto Pestalozziano, Colegio Sagrado Corazón de Jesús, Colegio Corazón de María, Instituto Vargas, Colegio San Luis, Escuela Emiliano Hernández, Escuela Domingo Briceño, Escuela Tinedo Velazco, Colegio Nuestra Señora de Chiquinquirá, Colegio Nuestra Señora del Consuelo, Escuela Juan C. Gómez, Escuela Octavio Hernández, Escuela Monseñor Sandrea, Colegio Simón Bolívar, Colegio Alemán,

Colegio Nuestra Señora del Pilar, Colegio Sucre, entre otros. Es pertinente destacar que muchos de estos colegios eran privados y religiosos.

Para los días catorce y quince se realizó la inauguración de la escuela de Perforadores "General Juan Vicente Gómez", (la cual fue necesaria para la formación de mano de obra calificada para la industria petrolera) y un desfile con los alumnos de esta novel institución, para luego tomar juramento en la Plaza Bolívar. El día 16 se procedió a inaugurar el Instituto Profiláctico Antivenéreo, y se ofreció la bendición a los institutos Protección a la Infancia y Gota de Leche, al Hospital y a la Clínica de Niños Pobres, así como al Instituto Josefino, y la colocación de una pintura del Libertador en cada oficina pública. También se llevó a cabo la acostumbrada misa de estos actos. El gran cierre de ese día fue la realización de la Procesión Cívica de las Antorchas, dirigido todo por los directores de las escuelas públicas. La programación de dicho acto indicaba:

Se organizará la procesión en la "Plaza Sucre" y seguirá este itinerario: Calles de Boyacá y Padilla hasta la Plaza de Urdaneta, toma la calle de Vargas hasta la de Venezuela siguiendo hasta la plaza de San Juan de Dios, para tomar la calle de Las Ciencias, Hasta la de Colón, luego la del Comercio, siguiendo hacia el Este hasta tomar la de Urdaneta y terminar en la Plaza Bolívar. 9

La actividad se desarrolló en el centro de la ciudad, donde todos los escolares participantes llevaron uniforme, banderas y pendones alegóricos a la fecha. También se presentó una carroza simbólica en honor al Libertador y su obra. Además, en los puntos cruciales de esta procesión, como las plazas Sucre, Urdaneta y Bolívar, así como el Edificio del Colegio Federal de Varones, fueron ubicados grupos de niñas cantando los himnos de las Repúblicas Bolivarianas. Finalmente el cierre del día estuvo a cargo del Dr. Pedro Guzmán, quien diría la oración del día.

Para el 17 de diciembre se prepararon diversos actos, entre lo cuales destacaron los honores de la bandera y una parada del cuerpo de niños de las escuelas, que siguió la línea de tomar los espacios públicos de la ciudad:

Los cuerpos escolares, con uniforme de gala y en formación de Parada, situados a lo largo de la calle Venezuela, desfilarán por ella hacia el oeste, hasta la calle de Los Andes, para tomar la de Las Ciencias, siguiendo hacia el Este hasta la calle de Urdaneta para entrar por la parte Sur de la Plaza Bolívar y de frente a la Estatua del Libertador, para tomar la avenida diagonal hacia el este, hasta el parque Sucre, siguiendo la de Venezuela, hasta la de Urdaneta para visitar la plaza del Paladín Zuliano, donde terminará la Parada.10

La programación indicaba que luego de esta parada se pasaría a la custodia de la Estatua del Libertador, a cargo de las distinguidas damas de la sociedad, quienes estarían distribuidas en cada kiosco, representando estos los distintos países libertados por Simón Bolívar. Entre los apellidos que destacaban entre estas damas, tanto nacionales como extranjeros, estaban: Paralli, Mitui, Leonardi, Ristorcelli, Segnini, Rieck DEmpaire, Matehus, Belloso, Amado, Paris, Cuenca, Yepes, Bustamante, entre otros. Eran apellidos de familias importantes, involucradas con las nuevas actividades económicas ocurridas en la región, como la producción de caña de azúcar.

Actividades culturales y los rituales patrios

Los rituales patrios, las exposiciones11 y las actividades culturales tenían un espacio importante dentro del sistema educativo, convirtiéndose en puntos de referencia para congregar al gobierno regional y a las damas y caballeros destacados de la ciudad. La escuela de Arte y Oficios organizaba este tipo de actividades y mezclaba personalidades importantes del Estado en una cita obligada y de referencia, que al mismo tiempo era considerado como un acto dentro del cronograma de las festividades para el 5 de julio:

El 5 de julio, clásico día de la patria y cumpleaños del establecimiento de la escuela, celebrose como de costumbre la exposición de sus obras, y el público quedó plenamente satisfecho de los trabajos exhibidos, que dejaron comprobado el esfuerzo de los discípulos y la competencia de los maestros que las dirigen. La clase de Piano y Canto manifestó en este día sus adelantos con la ejecución de piezas escogidas que amenizaron el acto, y la de dibujo con un certamen improntu, para el cual sirvió de modelo un busto del Esclarecido Ciudadano, General José A. Páez.12

Para estas exposiciones se organizaban actos que resaltaban algunas tradiciones de origen español, las cuales se manifestaban a través de recitales de piano, donde se tocaban piezas de renombradas figuras de la música clásica europea, y con la declamación de poesías. Esto lograba convertir la actividad en un espacio público muy concurrido. Para el programa del año de 1914 destacaba el siguiente cronograma:

Primera Parte

1° Norma-Bellini. Fantasía a dos pianos y a ocho manos, ejecutada por las señoritas Carmen Navas, Elisa Wilson, Cira Delia Velazco y Concepción González. 2° Revés des Soir-Polca Mazurca, J. Ivanosi, ejecutado en el piano por la señorita Silvia Elena Urdaneta. 3°Landler. Estudio a cuatro manos del método de Wolfart, ejecutado en el piano por las niñas Rosario Sánchez M. y Antonia Armas. 4° Escala y Estudio XVI del Método de Bertini, ejecutado por la Niña Esther Beracasa. 5° Composición poética por el señor Carlos Alberto Jugo.

Segunda Parte

1° Danse de Baschkirs, D. Drug, ejecutada en el piano por la señorita Elisa Wilson. 2° Danse Negre-J. Acher, ejecutada en el piano por la señorita Ana Josefa Montero C. 3° Rigolleto- Parafrasee, Franz Lisz, ejecutada en el piano por la señorita Ana Isabel D'Empaire. 4° Sinfonía de la Ópera Zampa- E. Marcelli, Mandolinas con acompañamiento de piano y triángulo, por las señoritas Mercedes Moreno y Blanca López y las niñas Olimpia Lares, Ana López y María Ignacia Soto. 5° Composición poética en verso, por el señorJorge Schmidke. 6° Himno del Zulia, cantado por las alumnas de la clase de Música. 7° Exposición general de las obras de la Escuela.

Día 12 a las 8 a.m.

1° Himno Nacional por la Banda del Estado. 2° Composición poética por el señor Marcos Alvarado. 3° Lectura de los veredictos de los jurados correspondientes a las distintas asignaturas. 4° Composición en verso por el señor Carmelo Ramírez.13

En estas actividades participaban hombres de letras que recitaban sus poesías. Las ejecuciones en el piano eran de temas clásicos, en su mayoría ejecutados por las jóvenes de la ciudad, entre las cuales algunas poseían apellidos de algunas familias que hacían parte de la elite.

Las actividades culturales desplegadas por los diferentes actores sociales tenían como función principal la difusión de las ideas del positivismo y la consolidación del Estado-nación. La prensa regional también fue partícipe de estas actividades, dedicando espacios en sus ediciones para difundir las actividades patrias.

La prensa y los ritos patrios

Las actividades patrias realizadas en la ciudad de Maracaibo estuvieron acompañadas de un despliegue de la prensa de la época, medio utilizado para promocionar tales eventos. Los periódicos en el Zulia aprovecharon las ocasiones de la celebración de las efemérides para presentar una amplia gama de artículos y reportajes dedicados a exaltar el fervor patrio.

La ciudad de Maracaibo siempre contó con un número importante de publicaciones periódicas. Según Yolanda Segnini, entre los años 1909-1913, en el Zulia se editaron 25 publicaciones periódicas, mientras que durante los años 1914-1918 existían 15 publicaciones; para el período de 1919-1925 se presentan 24 y para los años de 1926-1935 circulaban 20 publicaciones14. Este movimiento periodístico fue trascendental en cuanto a la circulación de ideas favorables para las celebraciones patrias, pues eran espacios para que la intelectualidad marabina plasmara sus ideas acerca de las efemérides.

Los tres grandes periódicos zulianos de la época, Los Ecos del Zulia, El Posta del Comercio y El Fonógrafo, dedicaron un amplio espacio en sus ediciones especiales a la glorificación de las fiestas nacionales (19 de abril de 1810, 5 de Julio de 1811, 28 de octubre y 24 de julio), y a realzar la figura de los fundadores de la patria. Los homenajes realizados por estos diarios en los centenarios de tan importantes fechas fueron exhibidos como elementos que permitían la comunicación entre el pasado y el presente. Estas manifestaciones buscaban promover la unidad del conglomerado social en torno a una sola identidad como nación, bajo el amparo de los ideales del positivismo que permitieron recrear esta imagen sacralizada de las fechas patrias. (Benchetrit, Bermúdez y Carrizosa, 2007)

El despliegue de la prensa marabina para promover las efemérides fue una tradición heredada del siglo XIX. El diario El Fonógrafo tenía la costumbre de dedicar espacios en sus ediciones a las celebraciones patrias: los cien años del nacimiento del Libertador Simón Bolívar, en 1883 y del General Rafael Urdaneta, en 1888, fueron algunas efemérides que el periódico se dedicó promocionar. En ambas ocasiones El Fonógrafo publicó durante varios meses una columna dedicada a ambos personajes, ofreciendo también una edición especial de lujo para cada una de las fechas. (Benchetrit, Bermúdez y Carrizosa, 2007)

En el siglo XX la prensa continuó con su labor de abordar las fechas patrias. El ya citado diario El Fonógrafo, bajo la dirección de Eduardo López Bustamante, creó una edición espacial para la celebración del Centenario del 19 de abril de 1810, preparada con un año de anterioridad, en la cual escribieron hombres de la talla de Aniceto Ramírez y Astier, Udón Pérez, José María Rivas, Felipe Tejera, Manuel María Osorio, Francisco Eugenio Bustamante, Aurelio Beroes, Marcial Hernández, Leopoldo Sánchez, José Ramón Yepes, Guillermo Quintero Luzardo, entre otros.

La prensa marabina siempre se mostró receptiva a destinar espacios para las actividades patrias, actitud manifestada también en la intención editorial de las publicaciones periódicas propiedad de algunas asociaciones culturales, las cuales a través de sus órganos informativos dedicaron espacios a la cultura y a las efemérides. La evidencia de ello puede apreciarse en el siguiente cuadro:

Periódicos editados por las asociaciones culturales

La prensa15 se constituyó en un elemento difusor de las celebraciones patrias y contribuyó a crear un sentimiento de apego por la nación. Por su parte los intelectuales y las asociaciones culturales aprovecharon este medio para exponer sus ideas a favor de tales celebraciones.

Las actividades culturales también fueron utilizadas por el gobierno nacional para favorecer su imagen, por ello las fechas clave para la administración nacional eran celebradas de manera especial, pues era una forma de llegar a todos los ciudadanos, lo que las convirtió en una de las armas de la política del momento.

No sólo las fechas patrias tenían sus rituales, las efemérides creadas por el gobierno nacional para celebrar los acontecimientos más importantes del mismo también se revistieron de un ritual, y eran promocionadas de la misma manera que las celebraciones tradicionales.

El Benemérito y sus celebraciones en Maracaibo

Las asociaciones culturales y las elites intelectuales se mostraron complacidas de participar de los actos patrios. En ellos hacían un despliegue de actividades para resaltar las figuras patrias y los ideales nacionalistas. También se mostraron a favor de acompañar al gobierno nacional en los festejos que se realizaban en torno a la figura del Benemérito nacional, Juan Vicente Gómez; actos que también ayudaron a crear un imaginario social vinculado con las ideas del "hombre necesario" en el gobierno y del progreso requerido por el país.

Los rituales fueron un arma de propaganda utilizada por el gobierno de Gómez, que le permitió comunicarse con el pueblo, y al mismo tiempo crear una imagen más amable del régimen. Por ello las fechas emblemáticas, como los aniversarios de la Rehabilitación, eran utilizadas para realizar actos donde el ciudadano pudiese apreciar las bondades que les ofrecía la administración nacional.

Los aniversarios del gobierno de Juan Vicente Gómez eran celebrados con grandes fiestas, como sucedió con el XXVI aniversario de la Rehabilitación Nacional, en homenaje del Benemérito en 1934; la toma de múltiples espacios públicos en todo el estado Zulia fue una de las características que resaltó en esta celebración gubernamental, que se inició el día 18 de diciembre, con los tradicionales rituales hacia la bandera nacional, para luego pasar a inaugurar el nuevo pavimento de concreto de las calles de Los Andes, Tránsito y Hermanos Caldera, ejecuciones que delineaban la idea de progreso de este gobierno. Luego la Banda Gómez tocó frente al Palacio de Gobierno y finalmente se lanzaron fuegos artificiales.

Inmediatamente después, todas las escuelas del estado ofrecieron una serie de charlas a los estudiantes, con base en los temas seleccionados por el gobierno regional:

...a las 4 p.m. se dictarán conferencias patrióticas y alusivas a la efemérides que se celebra, en todas y cada una de las Escuelas del Estado y Municipales, con estos temas: "La Obra de Patria del Benemérito General JUAN VICENTE GOMEZ", "La Instrucción Pública en Venezuela en el último cuarto de siglo", "Venezuela al margen de la actual crisis económica de las naciones", "La rehabilitación Nacional, fuente matriz de las actividades vitales de Venezuela", "La resurrección y progresiva prosperidad de la industria pecuaria en Venezuela", "El General Gómez, propulsor vigilante de la agricultura en Venezuela"16.

Todo esto seguido de una retreta ofrecida por la Banda Gómez, para los alumnos de todas las escuelas, tanto públicas como privadas; luego, hubo un repliegue especial e iluminación de gala en la Plaza Bolívar, y en la noche la apertura de la exposiciones de las escuelas de Labores Hermenegilda de Gómez, Escuela Venezuela de Tejidos de Sombreros de Paja Lucateva y el Círculo Artístico del Zulia. Adicionalmente, se presentaron dos eventos para que todo el pueblo fuese partícipe:

A las 8 y 45 p.m. Funciones cinematográficas que el Ejecutivo del Estado, a nombre del Benemérito General JUAN VICENTE GÓMEZ obsequia al pueblo de Maracaibo en los locales: Teatro Baralt, Nuevo Circo, Cine Alcázar, Cine Olimpia y Cine Lago. A las 9 p.m. Programa especial de selecciones musicales perifonadas (sic)por la "Radiodifusora Maracaibo".17

La incorporación del cine dentro de las celebraciones resultó una innovación para el momento; el espacio creado por el cine fue una novedad que poco a poco se fue integrando a la cotidianidad del marabino. Para finales del siglo XIX ya se había iniciado en la ciudad el proceso de presentación de películas, pero fue en la segunda década del siglo XX cuando adquirió mayor relevancia. Según lo expresado por Raquel Rivas:

El control del flujo errante del creciente público urbano se desplazó, en los primeros años 30, hacia medios productores de discurso que funcionaban sobre parámetros distintos a los del régimen letrado. En este momento de ingreso de la radio en Venezuela y de apertura de nuevas salas de cine en las que incursionaba el avance tecnológico del sonido, se hizo evidente una clara relación entre el espectáculo-la cual se accede por un acto de consumo- y los nuevos modos de comprender y representar los sentidos dispersos del espacio urbano. (2002: 91)

El cine y la radio de alguna manera generaron cambios en los imaginarios sociales de la época; el cine era un espacio para relacionarse de manera poco conocida hasta el momento por los marabinos. Los procesos culturales del cine y la radio permitieron redefinir lo público y lo privado, además de ser un punto de encuentro entre los diversos sectores de la sociedad. (Raquel Rivas, 2002)

El cine empezó a ser valorado por su capacidad de captar la atención de un buen número de espectadores, y la radio penetraba con facilidad al espacio más íntimo del ciudadano, su casa, por ello no era de extrañarse que formara parte de las herramientas utilizadas políticamente en las actividades conmemorativas del 19 de diciembre. Además de representar un avance tecnológico, llegaban a un amplio número de ciudadanos.

Las actividades continuaron el día 19 con la acostumbrada y solemne Te-Deum en la Catedral de Maracaibo, a la cual asistieron las personalidades del Estado, cuerpo consular y el Batallón Bárbula N° 7, el cual desfiló frente a la estatua del Libertador. Luego vino la inauguración de la Calle del Marino y de banquetes populares en nombre del Benemérito, elemento innovador dentro de las políticas aplicadas por el gobierno nacional, que sirvió para mostrar una relación directa con el ciudadano. los banquetes fueron servidos en distintos espacios públicos de la ciudad:

Municipio Coquivacoa: frente al Matadero Público. Municipio Santa Lucía: en "La Natividad", Plaza Santa Lucía. Municipio Bolívar: en la "Ciega de la Bahía". Municipio Santa Bárbara: frente al "Nuevo Circo". Municipio Chiquinquirá: en la "Plaza de la Basílica". Municipio Cristo de Aranza: frente a la Jefatura Civil del Municipio y Municipio San Francisco: en la "Plaza de San Francisco".18

El crecimiento de la ciudad debido al empuje de la explotación petrolera permitió adicionar nuevos espacios para los rituales, como el Municipio Cristo de Aranza y la Plaza de San Francisco, los cuales se convirtieron en áreas novedosas para los rituales, que se agregaron a la ya consagrada Plaza Bolívar.

El gran cierre de la festividad se hacía con la retreta de gala, los fuegos artificiales, la iluminación de la Plaza Bolívar, la transmisión especial de la radiodifusora "Ecos del Caribe", que transmitiría el concierto, y varias presentaciones cinematográficas en Cinelandia, Teatro Metro, Cine Variedades y Cine Delicias. Es importante resaltar que existía un gran interés por el uso de la radio y del cine; ambos medios de comunicación masivos se constituyeron como un elementos innovadores y de gran utilidad para la difusión de nuevas ideas, que entraron con mayor fuerza debido a las costumbres de los trabajadores extranjeros de las petroleras, quienes concebían como usuales y necesarias las proyecciones cinematográficas, no así para los marabinos.

Así, los espacios públicos de Maracaibo en los comienzos del siglo XX, fueron mezcla entre los espacios tradicionales y los nuevos, surgidos a raíz de los cambios tecnológicos (cine y radio) y la incidencia de los cambios en la economía marabina y zuliana, que dan una característica particular a la ciudad.

Conclusiones

Las transformaciones que vivió Venezuela a inicios del siglo XX permitieron consolidar el Estado nacional y la formación de un ciudadano nacionalista, pese a la gran diversidad del país. En ello el rol de los intelectuales y las asociaciones culturales fue determinante.

En Maracaibo el proceso de transformación presentó una dinámica particular y distinta al del resto del país. La estampa de la actividad petrolera fue un elemento que marcó pauta en la región zuliana. En este proceso de cambios existieron dos momentos diferenciados: el primero marcado por una economía cuyo eje fue el puerto de Maracaibo, para cubrir los movimientos de un sistema agro-exportador; el segundo influenciado por la actividad de exploración y explotación del petróleo.

La ciudad de Maracaibo se debatía entre los discursos que vislumbraban una ciudad pujante, frente a una realidad agobiada de carencias; era la ciudad de múltiples espacios, en constante modificación, donde la intelectualidad luchaba por conseguir el tan anhelado progreso.

En este ambiente de mutaciones constantes, existió un elemento unificador del país, la cultura, que se convirtió en uno de los ejes de la sociedad marabina y venezolana. Las herramientas utilizadas fueron los actos patrios y las asociaciones culturales, convertidos en sistema formadores de ciudadanos, bajo el amparo de los ideales del positivismo.

Los pensamientos del positivismo se establecieron en el imaginario social como un fragmento seguro y real para homogenizar el discurso nacional, dejando atrás las alocuciones autonomistas, y reforzando una conciencia nacional en la región zuliana.

Este escenario sirvió para que la intelectualidad marabina estableciera novedosas relaciones con los elementos políticos, económicos, sociales y culturales. Un grupo de hombres bastante heterogéneo: médicos, abogados, docentes, periodistas, políticos, entre otros, quienes a través de la asociaciones culturales, escuelas y rituales patrios, ayudaron a construir un discurso nacionalista.


1 Este trabajo está dentro de la línea de Investigación: "Formación del Estado nacional en Venezuela, cuyo investigador responsable es el historiador Germán Cardozo Galué y forma parte del proyecto "Colectivos Sociales y Participación Ciudadana y escenarios Urbanos", bajo la responsabilidad de las historiadoras Arlene Urdaneta Quintero y Maxula Atencio Ramírez adscritos al Centro de estudios Históricos de la Universidad del Zulia. Maracaibo,Venezuela 2009

2 Comunicación de la Asociación de Obreros y Artesanos del Estado Zulia para la celebración de la fecha patria. Acervo Histórico del Zulia, año 1910. Tomo XVIII, Legajo 9.

3 Creación de las Legiones Sanitarias en las escuelas. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo. Año 1932.

4 Donación de un kiosco a la Junta del Buen Maestro. Acervo Histórico del Zulia. Año 1929. Tomo II, Legajo 3.

5 El 17 de diciembre por la conmemoración de la muerte de Bolívar, y el 19 de diciembre porque era considerada la fecha en la que asume Juan Vicente Gómez la presidencia del país.

6 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Año 1935: 45.

7 Comunicado de la creación de un premio por la Asociación de Maestros al Gobierno Regional. Acervo Histórico del Zulia. Año 1928, Tomo III, Legajo 25.

8 Programación de las fechas patrias. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo. Año 1931.

9 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Año 1931: 59.

10 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Año 1931: 59.

11 Exposiciones realizadas todo los años escolares para el 5 de julio, como parte de los actos conmemorativos de esta fecha.

12 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Año 1919: 278.

13 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Año 1915: 152-53.

14 Es importante considerar que en los años de la primera guerra se presentaron problemas en la economía mundial, y por ende, en la importación del papel, lo que afectó la circulación de algunos periódicos.

15 A continuación se muestran algunos periódicos y revistas de circulación nacional y regional entre los años 1910-1936, con los cuales la presidencia del estado Zulia contaba con suscripción. Muchos de estos periódicos, según palabras de Yolanda Segnini, dejan grandes espacios para la promoción de la cultura y son de alguna manera aliados del gobierno nacional, lo que les permite circular con cierta regularidad durante esta época: La Información, Excelsior, El País, Comentarios, Occidente, La Columna, Billiken, La Nación, El Republicano, Paz y Labor, El Embajador, Letras Castellanas, Prismas, El Nuevo Diario, El Universal, Cultura Venezolana, El Radio, La Lira, La Hacienda, El Tocuyo, La Industria, Ideas. Fuente: Memoria y Cuenta del Gobierno Regional 1910-1936. Tomos Manuscritos del Acervo Histórico del Zulia.

16 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Año 1935: 94.

17 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional, año 1935: 94.

18 Memoria y Cuenta del Gobierno Regional, año 1935: 96.


Bibliografía

BENCHETRIT, H.; BERMÚDEZ, N. & CARRIZOSA, L. Edición Especial de un Diario zuliano: El Fonógrafo del 19 de abril de 1910. En: Bitácora-e. Revista Electrónica Latinoamericana de Estudios Sociales, Históricos y Culturales de la Ciencia y la Tecnología, No. 1. Maracaibo, 2007.

PALOMAR, Cristina. El papel de la charrería como fenómeno cultural en la construcción del Occidente de México. En: Revista Europea de Estudios Latinoamericanos y del Caribe. Amsterdam. Abril. 2004

RIVAS. Raquel. Bulla y Buchiplumeo. Masificación cultural y recepción letrada en la Venezuela gomecista. Fondo editorial La Navea. Caracas, 2002.

ROUX, Rodolfo. La Insolente Longevidad del Héroe Patrio. En: Toulouse C.M.H.L.B. Caravelle N° 72. 1999.

SEGNINI, Yolanda. Las luces del Gomecismo. Alfadil Ediciones. Caracas, 1987. VAIN, Pablo Daniel. Los Rituales Escolares y las Prácticas Educativas. En: Education Policy Analysis Archives. Volume 10, Number 13, febrero. 2002.

Fuentes primarias

Comunicación de la Asociación de Obreros y Artesanos del Estado Zulia para la celebración de la fecha patria. Acervo Histórico del Zulia, año 1910. Tomo XVIII, Legajo 9.

Creación de las Legiones Sanitarias en las escuelas. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo. Año 1932.

Donación de un kiosco a la Junta del Buen Maestro. Acervo Histórico del Zulia. Año 1929. Tomo II, Legajo 3.

Comunicado de la creación de un premio por la Asociación de Maestros al Gobierno Regional. Acervo Histórico del Zulia. Año 1928, Tomo III, Legajo 25. Programación de las fechas patrias. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo. Año 1931.

Programación de los carnavales. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo, Año 1916.

Programación de las fechas patrias. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo, Año 1919.

Programación de las fechas patrias. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo. Año 1931.

Programación de las fechas patrias. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional Imprenta del Estado. Maracaibo. Año 1933

Programación de las fechas patrias. Memoria y Cuenta del Gobierno Regional. Imprenta del Estado. Maracaibo. Año 1935.


Memorias
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Universidad del Norte
Barranquilla (Colombia)
2010
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